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66 Espectáculos VIERNES 23 9 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Garganta profunda la película que atragantó a América ANTONIO WEINRICHTER MADRID, Dentro de Garganta Profunda es una de esas películas que alimentan nuestro asombro- -una mezcla de admiración y estupefacción- -por la cultura americana y la sociedad de la que surge. No habla del informador anónimo del Watergate, sino de la película que en 1972 lanzó el género Linda Lovelace, actriz de la película Garganta profunda ABC del porno duro: en un momento en el que los siete estudios de Hollywood acumulaban pérdidas millonarias, lo que les llevó incluso a distribuir películas X rompiendo su regla de oro de hacer sólo cine familiar, esta película que había costado unos pocos miles de dólares empezó a exhibirse hasta recaudar 600 millones de los de antes de la crisis del petróleo. Pero los estudios no pudieron seguir su táctica habitual de copiar el modelo, porque la película de Gerald Damiano era hard core Partía de la premisa de que Linda Lovelace tenía el clítoris situado en la garganta, una idea dudosa desde el punto de vista médico y sospechosa desde el punto de vista sexológico (una feminista nos informa de que es una fantasía masculina: lo sospechábamos) pero muy fotogénica: desde entonces, en el cine porno actriz rima con felatriz. Una gran onda expansiva Pero la onda de expansión de Garganta profunda llegó mucho más lejos que estos trucos de guión. El documental de Bailey y Barbato (porque eso es lo que es, no crean: sólo contiene un plano de Linda en acción) evoca cómo la película de Damiano se exhibió en cines normales, volvió primero respetable y luego chic la idea de ir a ver porno duro, y se convirtió en el núcleo de un debate por la libertad de expresión. Feministas y estrellas como Warren Beatty (que algo sabía del tema) la defendieron en público. Por otro lado, políticos, fiscales y defensores de la moral la atacaron también en público, consiguiendo con ello que la fuera a ver mucha más gente; y hasta la mafia se empeñó en ayudar con la distribución (Damiano no cobró ni un solo duro de todos aquellos millones) Vino después el reflujo: a Linda Lovelace se le atragantó su notoriedad y denunció que había sido utilizada en el rodaje; y el feminismo adoptó una actitud virulenta contra la explotación de la mujer, frente a su postura inicial que defendía toda forma de liberación sexual. Y quienes celebraron dicha liberación, en la era de la píldora y de la caída de la censura, vieron cómo el porno se convertía en toda una industria paralela pero tan corporativa y previsible como cualquier otra rama del entertainment Es así como las más diversas facetas de la sociedad civil e incivil americana- -grupos de presión, empresarios y el capitalismo salvaje de apellido siciliano- -acabaron saliendo a escena en el gran vodevil en que se convirtió la larga carrera de fondo de este mercenario largometraje, lleno de un encanto casero, crudo y guerrillero en comparación con los monótonos ejercicios atléticos y la distribución libre y masiva del cine porno posterior.