Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 VIERNES 23 9 2005 ABC Madrid La cara y las manos del ciclista de Tres Cantos fueron abrasadas para evitar su identificación El móvil principal que manejan los investigadores es una venganza por razones desconocidas b La Guardia Civil está controlando las gasolineras cercanas donde los homicidas pudieron comprar el bidón de gasolina con el que quemaron el cadáver de Francisco CARLOS HIDALGO MADRID. Conforme se van sucediendo, a cuentagotas, los datos sobre las circunstancias que rodearon la muerte del ciclista Francisco José Quintana Calvo, de 38 años, las pistas conducen insistentemente a un asesinato. Según ha podido saber ABC, el autor o autores de la muerte del vecino de Tres Cantos quemaron muy especialmente su cara y manos para evitar que pudiera ser identificado. Fuentes de la investigación precisaron que rociaron una cantidad en torno a 2 litros de gasolina sobre el torso del cadáver, muy particularmente, en el rostro y las extremidades superiores. Pensaban que de esa manera podrían burlar las pesquisas policiales. Sin embargo, la Policía Judicial de la Guardia Civil ha utilizado varios métodos para determinar que el cadáver hallado el domingo por la tarde por una mujer que montaba a caballo era el de Paco. Por un lado, se realizó una radiografía dental y de la mandíbula, que ya acercó a los investigadores a la verdadera identidad, pues se cotejó con otra facilitada por la familia. También se realizaron las primeras pruebas de ADN. Pero el elemento concluyente fue la regeneración de uno de los dedos índices de la víctima. Gracias a ello, pudo extraerse una huella dactilar que ya no dejó lugar para la duda. En conseguir esta última prueba se invirtieron alrededor de 24 horas, indicaron las mismas fuentes. Todo ello hace pensar que los presuntos homicidas no eran realmente unos profesionales puesto que, como se ha comprobado, para las avanzadas técnicas de investigación no es un obstáculo la deformación del rostro y las manos de un cadáver para que pueda ser identificado. Los resultados de la autopsia, asimismo, constatan que el cuerpo de Francisco Quintana fue quemado en el mismo lugar donde lo hallaron: un coto privado de caza situado a unos 25 kilómetros de su casa de Tres Cantos, muy cerca de la carretera de Burgos (A- 1) en El Molar. En cuanto al móvil más probable para explicar esta muerte, la investigación se decanta por la venganza. Sin embargo, la Guardia Civil aún no se atreve a delimitar por parte de quién y por qué. La razón es que Francisco era un joven de 38 años con una vida totalmente normal y exenta de elementos Zona de Soto de Viñuelas que fue rastreada por la Guardia Civil que hagan sospechar en que pudiera ser objeto de una muerte tan brutal. En la parte posterior de su cuerpo, en la espalda, han aparecido varias marcas, que fuentes de la investigación atribuyeron el pasado miércoles a posibles quemaduras de cigarrillos o puros. FOTOS: CHEMA BARROSO Los principales indicios El cuerpo. Fue abrasado en el mismo lugar donde lo hallaron, en el término municipal de El Molar. El móvil. El principal que se maneja es la venganza, aunque aún no se sabe por qué le quisieron matar. El robo y el atropello casual están casi descartados. Líneas de investigación. Gasolineras cercanas, entorno social y profesional, y las huellas de ruedas de vehículos encontradas en el paraje donde abandonaron el cuerpo. Iban a por él La posibilidad de que el hombre fuera atropellado por un coche por accidente mientras circulaba en bicicleta está casi desterrada por parte de la investi- gación. Iban a por él indicaron las mismas fuentes, que especificaron que, en caso de que hubiese sido arrollado por un vehículo, sería de manera intencionada, para acabar con su vida. Nadie que atropelle de forma casual y quiera hacer desaparecer el cuerpo se molestaría en desnudarlo antes, en una zona, además, muy transitada indicaron las mismas fuentes. De cualquier modo, en la autopsia se ha podido comprobar que el cuerpo presentaba diversos golpes por el cuerpo. Una de las hipótesis es que le hubieran atropellado en la misma zona de Soto de Viñuelas, donde presuntamente salió a pasear Francisco. Se ha hablado, incluso, de que en esa zona han aparecido restos de la visera de un casco y de ropa. Sin embargo, la Guardia Civil niega que se encontrara nada perteneciente a Francisco José. Los investigadores se decantan por que ni siquiera se produjera ningún atropello. Líneas de investigación Las pesquisas abiertas por la Benemérita se centran en varios frentes. Por un lado, el círculo social de la víctima. También el laboral. Por ahora, no se han hallado indicios que hagan sospechar nada en ese sentido. Se han llegado a intervenir los discos duros del ordenador de su trabajo como informático en una empresa de Las Rozas. Lo Las batidas de búsqueda duraron varios días, hasta el pasado domingo EFE