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32 Internacional LA POSGUERRA EN IRAK JUEVES 22 9 2005 ABC Arrecian las protestas contra las tropas británicas El gobernador de Basora amenaza con cesar toda cooperación si el Reino Unido no se disculpa b El primer ministro iraquí, Ibrahim al- Yáfari, y el ministro de Defensa británico, John Reid, minimizan la crisis y aseguran que ésta no dañará sus relaciones ABC BAGDAD. El gobernador de Basora aseguró ayer ante una multitud de airados manifestantes que detendrá toda su cooperación con las tropas británicas a menos que éstas pidan perdón por la liberación por las bravas de dos supuestos espías británicos, detenidos tras un tiroteo con la Policía. Tanto el primer ministro iraquí, Ibrahim al- Yáfari, como el ministro de Defensa británico, John Reid, intentaron minimizar la crisis y aseguraron que esta no dañara la relación entre ambos países. La crisis parece aún lejos de haber sido resuelta, como pone de manifiesto la concentración de ayer, integrada en buena parte por policías armados con pistolas y fusiles de asalto. Asimismo, el ministro iraquí de Defensa, Bayan Yaber, insistió en que los detenidos británicos no corrían peligro ni iban a ser entregados a las milicias radicales chiíes como justificaron algunos responsables del Reino Unido. Nunca salieron de la prisión en la que estaban insistió. Además de exigir una disculpa al Gobierno del Reino Unido, los manifestantes protestaron también por la brutalidad de las tropas británicas destacadas en la región de Basora, gritaron consignas como no a la ocupación y portaron pancartas en las que se exigía el procesamiento de los soldados que utilizaron los carros de combate para liberar a sus compañeros. El Ejército del Reino Unido tiene desplegados unos 8.500 soldados en el sur de Irak, la mayoría de los cuales actúan en la ciudad de Basora y sus alrededores, una zona de mayoría chií donde en los últimos meses ha crecido la influencia del clérigo antinorteamericano Moqtada al- Sadr. Por otro lado, al menos ocho personas murieron ayer en Bagdad durante un tiroteo entre insurgentes y tropas norteamericanas, que asaltaron una casa en la que un iraquí dijo haber estado secuestrado por hombres armados. Según la Policía iraquí, durante un tiroteo que duró cinco horas murieron cinco insurgentes, dos policías y un soldado. Asimismo, en otro enfrentamiento en Mosul, perdió la vida un niño y otro fue herido. Cadáveres calcinados de varios insurgentes yacen sobre el suelo de una casa de Bagdad en la que se libró ayer un tiroteo REUTERS HAZEM SHALAAN Ex gobernador de Diwaniya y ex ministro de Defensa iraquí Fue una de las esperanzas para la creación de un Irak moderno. Hoy se le acusa de cometer el mayor robo de la historia. Los españoles nunca se fiaron de él. El iraquí que perdió mil millones ALBERTO SOTILLO MADRID. Hazem Shalaan es un nombre muy familiar para las tropas españolas que estuvieron en Diwaniya. También para la población de aquella marginada ciudad, que celebró la aparente recuperación de sus libertades con una gran manifestación de repulsa de Shalaan, el nuevo gobernador instalado por EE. UU. En una de nuestras primeras visitas a Diwaniya, no podíamos imaginar que Shalaan fuese tan popular. Cuando preguntamos a los clientes de un café por sus esperanzas en el flamante gobernador, nuestros interlocutores casi se caen al suelo de risa: Ya se ve que eres nuevo aquí nos dijeron antes de ponerse a despotricar de aquel prohombre que, por lo que nos contaban, era tan adorado por los miembros de su tribu como aborrecido por los demás. La vida tiene sorpresas. Y en 2004, Shalaan fue nombrado ministro de Defensa del Gobierno de Iyad Alaui. Aquello sonaba a broma. Pero así era la vida: Shalaan se había convertido en uno de los puntales sobre los que se iba a construir un nuevo Irak, laico, moderno y democrático. Un año después, la fiscalía iraquí prepara una orden de busca y captura contra el ex ministro, a quien se le quiere pedir cuentas por haber perdido mil millones de dólares que en tiempos se le asignaron para la modernización del Ejército iraquí. Posiblemente, es uno de los mayores robos de la historia declaró al diario The Independent el ministro de Finanzas iraquí, Ali Alaui. En teoría, ese dinero se invirtió en la compra de armamento. Por ejemplo, en un contrato de 226 millones de dólares para la compra de helicópteros a una empresa polaca. Cuando un grupo de iraquíes viajaron a Polonia para acordar su transporte, rehusaron aceptarlos porque los aparatos tenían 28 años de antigüedad. El propio fabricante soviético advertía en sus papeles de que los helicópte- ros tendrían que ser desguazados al cabo de 25 años. Otras insignes compras fueron una remesa de coches blindados que no lo eran. O una partida de ametralladoras norteamericanas que, en realidad, eran egipcias que copiaban el diseño de las primeras, pero sólo el diseño. ¿Uno de los mayores robos de la historia? Al régimen de Sadam se le acusa de recibir 1.800 millones de dólares en sobornos en seis años. Los mil millones de Shalaan se esfumaron en doce meses. Fue tal la zapatiesta que Shalaan organizó en Diwaniya que las tropas españolas tuvieron la prudencia de darle vacaciones. Pero, desde la administración norteamericana en Irak, Shalaan volvió a ser repuesto. Una historia ejemplar de cómo se han hecho las cosas en Irak. ¿No hay en todo Irak alguien que busque menos líos? nos preguntó un militar. Uno de los responsables de reconstrucción nos contaría después cómo el gobernador se gastó la primera ayuda humanitariaen dos flamantes coches oficiales. Pero resulta que Shalaan, chií y laico, era la gran esperanza modernizadora de Diwaniya.