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20 Nacional JUEVES 22 9 2005 ABC Trece fallecidos en lo que va de año en España El accidente ocurrido ayer en Badia del Vallés no es tan infrecuente como podría pensarse. En lo que va de año, trece personas han muerto en España a causa de accidentes de avionetas. Sólo en este mes de septiembre, seis han perdido la vida en tres accidentes con este tipo de aeronaves, a los que habría que sumar otro siniestro ocurrido el día 4, en el que murió el piloto de un avión Dromadair de extinción de incendios en la localidad de Requena (Valencia) Esta cadena de sucesos también afecta a la empresa propietaria de la avioneta que se estrelló ayer, Paisajes Españoles. Según informó ayer Efe, otro aparato de esta misma compañía sufrió un accidente hace cuatro años en Huesca y el siniestro se saldó también con la muerte del piloto y del fotógrafo de la compañía. Los equipos de emergencia esperan a los servicios funerarios junto a los cadáveres de los dos fallecidos en el siniestro de ayer EFE Dos muertos en Barcelona al estrellarse una avioneta junto a un bloque de pisos El piloto evitó una catástrofe al esquivar el edificio en el último momento J. GUIL BADIA DEL VALLÉS (BARCELONA) El azar y el sacrificio del piloto de una avioneta que, al ver que iba a morir, pensó más en los demás que en él mismo evitaron ayer una tragedia mayor a causa de un accidente aéreo ocurrido en Badia del Vallés (Barcelona) A las 12 horas, una avioneta que acababa de despegar del aeropuerto de Sabadell perdió el control, por causas que aún se están investigando, y se estrelló en una plaza que colinda con dos bloques de viviendas de la cercana ciudad de Badia del Vallés. El suceso se cobró la vida de los dos ocupantes del aparato: el piloto, Roger Miralles, de 35 años, y el fotógrafo Sergio Díaz, de 30, que volaban en una avioneta modelo Robin de la empresa Paisajes Españoles, dedicada a tomar fotos aéreas para cartografía. Además, una vecina fue atendida tras desmayarse al ver cómo se precipitaba la avioneta en una plaza ajardinada y con bancos, a pocos metros de dos grandes bloques de pisos. Hubo dos muertos, pero pudieron ser muchos más. Varios testigos explicaron que el piloto, mientras su avioneta temblaba y se dirigía hacia el suelo sin control, sacó la mano por la ventana del aparato y alertó a los peatones de que se apartaran de su fatal trayectoria. Además, según algunos, al verse incapaz de frenar la caída de la aeronave el piloto logró dirigirla hacia una plaza y evitó así que se estrellase contra las casas. Aviación Civil investiga el caso y, a falta de conclusiones, ayer se esbozó la conjetura de que el siniestro fuera debido a un fallo mecánico. Así lo sugirió la consejera de Interior, Montserrat Tura, que se desplazó al lugar de los hechos. La empresa propietaria del aparato no descartó esta hipótesis, aunque señaló que la avioneta estaba en perfecto estado y al día en cuanto a inspecciones. El accidente provocó la ira de los vecinos de Badia, que en muchas ocasiones han protestado porque los aviones que salen del aeropuerto de Sabadell, que está a tres kilómetros de distancia, sobrevuelan peligrosamente sus ca- sas. El de ayer no es el primer accidente de este tipo que ocurre cerca de este aeropuerto, de tercera categoría, que acoge a avionetas y helicópteros. Los vecinos se manifestaron ayer por la tarde para reclamar que el aeropuerto se ubique en otro sitio. Además, CiU pidió el cierre de esta instalación. Hoy mismo, los alcaldes de los municipios limítrofes con el aeropuerto se reunirán para tratar este asunto. Por su parte, el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal, consideró desproporcionado pedir el cierre de la instalación, aunque apoyó el reclamar a AENA una comisión de investigación y más seguridad para los vecinos El líder de Bastión niega que tomara parte en su fundación, tal y como declaró en su día JORGE SÁINZ MADRID. Estaba presionado, coaccionado. Me sentía como el Lute Miguel Ángel M. B. alias el Tocho revocó ayer con estas explicaciones su declaración ante la Policía días después de los incidentes entre seguidores del Atlético de Madrid y la Real Sociedad que desembocaron en la muerte de Aitor Zabaleta, y negó haber sido el fundador de Bastión 1903 tal y como reconoció entonces. El acusado abonó ayer la tesis principal de la defensa de que este grupo era sólo una pancarta y recordó cómo en su día, sin precisar una fecha concreta, había organizado una colecta de mil pesetas entre los aficionados para poder crear el cartel y dar así más colorido a la grada El Tocho dijo ante el tribunal que juzga aquellos trágicos sucesos que no entiende la simbología del hacha de doble filo que figura en el pancarta- -la llamada hacha de Thor habitual en los grupos ultras con ideología neonazi- y señaló que cuando le presentaron el boceto le pareció un dibujo, simplemente, bonito Además, aseguró que Bastión no era una sección del Frente Atlético ni un grupo organizado, como sí le dijo a la Policía, que exigiera carné de socio A preguntas del fiscal sobre lo ocurrido el día de autos, el 8 de diciembre de 1998, el imputado negó vehementemente su participación en los altercados ocurridos en los aledaños del estadio Vicente Calderón y se definió como un seguidor contrario a cualquier tipo de violencia El Tocho tampoco reconoció que estos sucesos fueran una venganza planificada después de que su autobús fuera apedreado a la salida del partido que disputaron ambos conjuntos quince días antes en San Sebastián. Esta fue la declaración más destacada de las que se produjeron ayer en la Audiencia de Madrid en el juicio contra once miembros de este grupo de hinchas del Atlético de Madrid. En la sesión estuvo presente el padre de Aitor Zabaleta, Javier Zabaleta, quien aseguró que estas personas van a decir de todo, menos que están arrepentidos En cuanto al resto de acusados interrogados ayer, Israel Gonzalo Canabal dijo que estaba en un centro comercial a la hora en que se produjeron los incidentes, y precisó que los numerosos objetos de inspiración neonazi que le intervinieron en su casa formaban parte de una colección Pablo R. que acudió aquel día al campo de fútbol con el Tocho se desvinculó de Bastión -hoy en día es agente de policía- y por último, José Ismael Blázquez señaló que fue a ver el partido con su novia y que no estuvo en el fondo sur del estadio.