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ABC JUEVES 22 9 2005 Opinión 5 MEDITACIONES RETRATOS RAS el papelón realizado en la reciente Asamblea General de la ONU- -donde, después de hacer números, decidió descolgarse por sorpresa del Quinteto contra el Hambre y sacar a España de esa foto- -José Luis Rodríguez Zapatero llevó ayer al Congreso una iniciativa para dedicar el 0,35 del PIB español a ayuda al desarrollo. Estaban en la carrera de San Jerónimo las cosas revueltas, con el asunto de Afganistán, las tropas y el helicóptero, mucha guerra, y quiso recordar su última aventura, de tono pacífico, en la sede de la ONU. El presidente del Gobierno necesitaba un titular de grandes dimensiones para empapelar un debate incómodo y sacó de su carpeta, desplegable, el del 0,35 por ciento del PIB. Además de salir en las fotos, de vez en cuando hay que retratarse. MARCO AURELIO T LEER Y PENSAR LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA ESPAÑOLES... DE ANTONIO DÍAZ FERNÁNDEZ Alianza Editorial Madrid, 2005 566 páginas 22 euros ¡VIVAN EL NOVIO Y LA NOVIA! C Verdadera investigación Agrada leer Los servicios de inteligencia españoles. Desde la guerra civil hasta el 11- M. Historia de una transición- -trabajo del profesor Antonio Díaz Fernández- -en unos momentos en los que se prodigan libros publicitados con enormes pretensiones, aunque carentes de una sólida investigación que los respalde. El ámbito del espionaje y de los servicios de inteligencia ha sido, durante mucho tiempo, especialmente proclive a generar obras de dudoso rigor ante el atractivo de semejante objeto de estudio, interés que se ha visto acrecentado tras los atentados terroristas perpetrados por fundamentalistas islámicos en distintos lugares del mundo a lo largo de los últimos años. Es en ese particular contexto en el que debe situarse y destacarse el esfuerzo intelectual del autor, que tras una seria y exhaustiva investigación analiza el modelo de servicios de inteligencia con el que cuenta España, articulándose todo ello en torno a un desarrollo histórico que facilita la lectura de un texto ágil como éste. De ese modo, el lector puede conocer la evolución de los servicios de inteligencia en nuestro país, complementándose tan interesante narración con útiles organigramas de las organizaciones involucradas en dichas tareas, a la vez que se incorporan esclarecedores ejemplos de las acciones realizadas por estas agencias durante importantes acontecimientos de nuestra historia. ROGELIO ALONSO OMO todo se pega, menos lo bonito, lo de ciudadanos y ciudadanas, españoles y españolas ha llegado a las bodas. Estaba un amigo hace unos días en el banquete nupcial del casamiento de un sobrino lejano y llegó la hora ritual de la tarta, cuando el novio empuña la tizona y la novia pone cara de salir en el vídeo que está haciendo uno con coleta y pendiente en la oreja. El novio estuvo con la espada certero y decidido, como Jaime Ostos en sus buenos tiempos, ¡tarta cortada! Si no pelo, sí tocó nata al cortar piso bajo y entresuelo del dulce rascacielos. La novia puso una perfecta cara de vídeo. Y fue en ese momento cuando atronó el salón de bodas el grito que aún tiene lleno de perplejidad al amigo que me lo ha contado. Ese invitado del novio, sudoroso, en mangas de camisa, ya puestecito de copas, dijo lo de siempre, pero en versión políticamente coANTONIO rrecta: BURGOS- ¡Vivan el novio y la novia! Cuando mi relator me lo refirió, le dije: -Pues menos mal que no gritó ¡viva el ciudadano novio y viva la ciudadana novia! A lo que me apostilló, muy en la pomada, en la onda y en el megamogollón de esas 70 palabras, 70 que según Víctor García de la Concha forman el riquísimo léxico de nuestros escolares: -No creas que está mal planteado el nuevo vítor nupcial. Tal como están las cosas, si dices ¡Vivan los novios! alguien puede creer que en lugar de Luis y Pepita por la Iglesia, los que se están casando son un escaparatista y un agente comercial colegiado, por lo civil. -Pues en algunos sitios habrá sonado ya en ese plan ¡vivan las novias! cuando se haya casado una señora con otra... -Sí, pero como decía El Beni: mú poco, casi ná... Y tan poco. Creíamos que iba a haber bulla a las puertas de las oficinas del Registro Civil para tramitar licencias de bodas de personas del mismo sexo, los llamados contra natura matrimonios Y según los datos que han citado quienes recurrirán la constitucionalidad del paripé, solamente se han celebrado en toda España 27 bodas raritas de éstas. Lo que demuestra lo de siempre: que este Gobierno se las pinta solo para inventar problemas que no existen. ¿Qué porcentaje representan 27 bodas sobre los matrimonios de verdad, de hombre y mujer, que existen en España? Pues algo así como representan los cuatro votos mal contados de ERC frente a los diez millones de votos del PSOE y los otros diez millones del PP. Pero del mismo modo que manda en España el cartuchito de votos de Carod y de sus chicos uniformados con la camisa negra de los gángsteres de Chicago, en materia matrimonial mandan esas 27 bodas. Que ojalá sean pronto 27 bodas y un funeral: el funeral por una reforma del Código Civil que niega la Naturaleza, la Constitución, el sentido común y hasta la gramática española. En su dictamen, la Real Academia recordó que matrimonio es la unión de hombre y mujer. ¿Y tanto han liado para sólo 27 bodas, 27? Demostración que esto interesaba muchísimo... a Manolo, Bartolo y Zerolo. Tan poquita afición hay a la celebración de bodas homosexuales, que no hay riesgo de que si gritamos ¡Vivan los novios! en la boda de Luis y Pepita ocurra en el banquete lo que describió genialmente el notario Pablo Gutiérrez Alviz. Que en caso de que tengamos que ir a una de esas bodas raritas, y en el banquete nos sienten, como suele ocurrir, en una mesa donde no conocemos a nadie, en vez de lo clásico de ¿por quién viene usted invitado, por el novio o por la novia? nuestro comensal nos pregunte: ¿Por quién viene usted? ¿Por el calvo del traje gris perla o por el de la levita beige y el pedazo de bigote?