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22 Nacional PROCESO A LOS ULTRAS DEL FÚTBOL MIÉRCOLES 21 9 2005 ABC Ayer, 7 años después de los hechos, comenzó al fin el segundo tiempo del proceso judicial por los sucesos que acabaron con la muerte del seguidor de la Real Sociedad Aitor Zabaleta cuando iba a asistir en el Calderón a un partido de su equipo Bastión es sólo una pancarta TEXTO: PABLO MUÑOZ FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. El crimen de Aitor Zabaleta a las puertas del Vicente Calderón, que el 8 de diciembre de 1998 conmocionó a España, tiene un autor material, Ricardo Guerra, condenado a 17 años de cárcel en sentencia firme. Sin embargo, después de todo este tiempo aún quedaban sin ser juzgados todos los hechos que lo rodearon, y en especial el brutal ataque sufrido también por los seguidores de la Real Sociedad que acompañaban ese día al joven asesinado y que fue perpetrado, según las acusaciones, por los once jóvenes que se sentaron ayer en el banquillo de la Audiencia de Madrid, entre ellos el propio Guerra. Pero los jueces no sólo deberán dilucidar si participaron o no en los hechos; también tendrán que pronunciarse sobre si formaban parte del grupo ultra Bastión 1903 una sección especialmente peligrosa del Frente Atlético en cuyo caso ya podrían ser declarados culpables de asociación ilícita. Sería la primera vez que uno de los grupúsculos radicales que campan a sus anchas por los estadios de fútbol es condenado por este delito, lo que según distintos expertos ayudaría en gran medida a acabar con ellos. En la sala de vistas se dispusieron dos filas de acusados. Algunos iban con ropas deportivas; otros, en concreto cinco, prefirieron el traje de tonos oscuros y la corbata, dando una imagen muy alejada de la estética skin y próxima a lo que en esos ambientes se denonima ir de casual De los llamados a declarar ayer, el primero de ellos, Juan Ignacio Calderón Serrano, Nacho el Loco se negó a responder a pregunta alguna. Él fue el primero en ser detenido en la zona por la Policía aquel día, y dio entonces nombres de algunos que le acompañaban, entre ellos el de Carlos Alfonso de Bedoya Flores, Carl también en el banquillo. los testigos que confirmarían su versión. Por supuesto, dijo no conocer qué es Bastión y negó su pertenencia al Frente Atlético aunque cuando iba al fútbol- dejé de ir dos o tres años antes de los hechos -se colocaba en el Fondo Sur, por lo que conocía de vista a algunos de sus compañeros de banquillo. Eso sí, viajó a San Sebastián con los ultras del Atlético 15 días antes de los hechos (el 24 de noviembre) para asistir al partido de ida de la Copa del Rey entre este equipo y la Real Sociedad. Quería conocer esa bonita ciudad y el viaje era barato se justifica. En su casa se le intervinieron efectos con símbolos neonazis y ha sido detenido en alguna ocasión con anterioridad, aunque ayer no recordaba demasiados detalles sobre ellas. Ricardo Guerra se vuelve para identificar a uno de sus compañeros Ignacio Racionero, Nachito para sus amigos, en la actualidad en prisión por otra causa y compañero de correrías desde hace muchos años de Ricardo Guerra, fue el siguiente en declarar. Arrogante, trató de exculpar a todos aquellos por los que fue preguntado, incluido a su amigo, con quien fue esa tarde al estadio junto a Iván Martín Ron, el joven que en cuatro interrogatorios acusó a Guerra del crimen y al final se desdijo de todo. Como el resto, aseguró que Bastión es sólo una pancarta afirmó no pertenecer al Frente Atlético no saber qué es TNT o Nueva Guardia y naturalmente negó haber golpeado a seguidores donostiarras. Pero cometió un desliz. Tras calificar de extraña la presencia de hinchas de la Real junto a un bar frecuentado por ultras y donde se produjeron las agresiones, lo que achacó a un fallo policial, descartó que los ataques hubiesen estado planeados, precisamente por lo anómalo de la presencia en ese punto de los forasteros. Pero añadió: Si hubiéramos querido agredirlos les hubiéramos agredido mucho más de lo que pasó De Miguel Ángel Marcos, el Tocho también procesado y considerado fundador de Bastión Racionero dijo que no es violento y sí una bellísima persona Rifirrafe dialéctico Uno de los acusados (a la izquierda) sale de la Audiencia junto a su abogado Pero sin duda el momento estelar de la mañana estaba reservado a la declaración de un Ricardo Guerra que presentaba un aspecto algo más delgado que en el juicio anterior, una alopecia incipiente y la misma altanería que la otra vez, hasta el punto de que la presidenta de la Sala le reconvino en un par de ocasiones. El condenado por la muerte de Aitor Zabaleta relató todos sus pasos de aquel 8 de diciembre de 1998, en los que se vio, además de con Racionero y Martín Ron, con el Tocho y otros jóvenes del mismo grupo. En la Plaza Mayor, tuvieron un rifirrafe dialéctico con seguidores de la Real, que relató así: Nos llamaron txacurras y nosotros respondimos a los insultos... No hubo más porque se cag... vivos y se fueron corriendo Como su amigo Ignacio Racionero, aseguró no haber golpeado a ningún seguidor donostiarra, aunque estuve en el tumulto. En realidad me arrolla- Mejor no tratar con él Precisamente fue este joven quien fue interrogado inmediatamente después de la renuncia de Nacho el Loco Negó haber ido ese día al fútbol y dejó muy claro que no le había gustado que éste lo situara en la escena de los hechos: Desde entonces no he querido hablar con él, ni verlo, me puse de muy mal humor y era mejor no tratar con él Además, aportó su coartada, que también afecta a otro de los imputados: Esa tarde y hasta las diez de la noche estuve con mi novia e Israel (Canabal Fernández) en un centro comercial de Leganés comprando un chaquetón de cuero Y dio pelos y señales de El Ejército investiga la relación de tres militares con un grupo neonazi GEMA ALONSO VALENCIA. A pesar de que ya se encuentran en prisión 12 de los 20 detenidos en Valencia en la operación Pánzer contra una organización neonazi, la Guardia Civil no descarta nuevos arrestos, mientras que el Ejército ha abierto una investigación para esclarecer el grado de implicación de tres militares detenidos y que han quedado en libertad con cargos. Los responsables de la operación indicaban ayer que la organización desmantelada posee una estructura jerarquizada y una rígida disciplina. El grupo realizaba en la actualidad una intensa labor de proselitismo para captar nuevos miembros, con charlas y conciertos, así como la comercialización de textos, revistas, documentos y propaganda de ideología nacionalsocialista. Aunque el grupo tenía su base en Valencia, su actividad comercial se extendía a toda España y no se descartan relaciones con otros países, cuestión que se está investigando.