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10 MIÉRCOLES 21 9 2005 ABC Nacional El PSC se prepara para intentar agotar la legislatura sin Estatuto, al dar casi por inviable el consenso Cunde el pesimismo ante la unanimidad en CiU en contra de la reforma de los socialistas catalanes se inclina por desarrollar el resto del programa de gobierno, una vez constatada la confusión entre el electorado GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. El PSC se prepara ya para intentar agotar la legislatura en Cataluña sin reforma del Estatuto de Autonomía, según confirmaron a ABC fuentes de su dirección, descartando así que la salida inmediata fuera un adelanto electoral. Con esta decisión de fondo cobran pleno sentido los movimientos de los últimos días: las declaraciones realizadas el viernes por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, desdramatizando la posibilidad de que la reforma no prospere; la advertencia pública formulada el domingo por José Montilla y Pasqual Maragall de que los socialistas impedirán que Cataluña haga el ridículo ante el resto de España presentando una propuesta inaceptable por su palmaria inconstitucionalidad, y el aluvión, el lunes, de manifestaciones de ministros acentuando la idea de que el Gobierno no apoyará nada que desborde el límite infranqueable de la Constitución, para dar así cobertura a la postura asumida por los líderes del PSC. Y todo ello en el marco del acuerdo entre José Luis Rodríguez Zapatero y José Montilla para que, si la reforma no tiene visos de encaje constitucional, no salga del Parlamento de Cataluña. Las direcciones del PSC y del PSOE, según las fuentes consultadas, dan ya prácticamente por imposible el consenso sobre un texto que cumpla las condiciones básicas de constitucionalidad- -los más optimistas, entre los que figuran Zapatero y Maragall, pero que cada vez son menos, hablan de un 50 por ciento de probabilidades- De hecho, sólo el propio PSC e IC han presentado enmiendas que recogen el dictamen del Consejo Consultivo, que consideró inconstitucionales 19 artículos. b La dirección El proyecto catalán se votará el día 30 M. J. C. BARCELONA. El pleno para debatir y votar el Estatuto catalán tendrá lugar los días 28, 29 y 30 de septiembre, según acordaron ayer la Mesa y la Junta de Portavoces de la Cámara. Las sesiones comenzarán con las intervenciones de los grupos, de menor a mayor representación parlamentaria. Posteriormente, el PP presentará su enmienda a la totalidad, seguido del resto de formaciones. El debate de las enmiendas se hará en ocho bloques, correspondientes a los siete títulos de la propuesta y uno relativo a las disposiciones adicionales, finales, transitorias y derogatoria. La votación global del Estatuto tendrá lugar el viernes 30. Para que el texto sea aprobado son necesarias las dos terceras partes de los diputados, es decir, 90 de los 135. De ahí la necesidad de contar con los votos de CiU. Todo parece indicar que los grupos catalanes apurarán hasta el último momento para consensuar sus propuestas. De momento, la financiación y los derechos históricos mantienen enfrentados a los partidos. El PSC culpará del bloqueo a la pinza de los independentistas de CiU y los nacionalistas españoles del PP do en el sector más independentista de Convergencia y no quiere unas elecciones con el PSC capitalizando la reforma estatutaria- -y José Antonio Duran Lleida- -a quien interesa el desgaste de cualquiera que no sea él para afianzar su posición, ahora desairada tanto en el seno de CiU como en la política nacional, a pesar de ser el secretario general de la coalición y su portavoz en el Congreso- No se trata sólo de impresiones. Para la dirección del PSC, la prueba del nueve sobre la estrategia de CiU la obtuvieron cuando, hace ya varios meses, propusieron a los dirigentes de la coalición negociar en secreto un modelo de financiación asumible por ambas partes, pero dejando que fuera capitalizado públicamente por Mas como una conquista fruto de su presión. El no que recibieron por respuesta ya anticipaba el escenario actual. Por si ello no fuera suficiente, la estrategia del PSC de arrinconar a CiU ante la opinión pública para forzarla al acuerdo se ha visto torpedeada desde el interior del propio tripartito por las veleidades de ERC. Si en CiU se registra una comunión de intereses entre sus tres principales referentes, en ERC se detecta un soterrado pulso interno entre Carod- Rovira, empeñado en aparecer como el único capaz de aglutinar las posiciones encontradas, y Joan Puigcercós, a quien un fracaso ahora de la reforma reforzaría en su posición posibilista con vistas un relevo de Carod- Rovira a corto plazo. Si, como todo parece indicar, finalmente la reforma estatutaria entra en vía muerta, la disyuntiva que se plantea es convocar elecciones anticipadas o intentar agotar la legislatura desarrollando el resto del programa de gobierno. Y, ante ella, la dirección del PSC ya se ha inclinado por esta segunda opción, según confirmaron las fuentes consultadas. Argumentan que ahora- -salvo quizás al PP- -a ningún partido le interesa ir a las urnas. A los primeros que no interesa es a los propios socialistas porque, aun cuando culpan a CiU del probable bloqueo, admiten que la coalición ha logrado sembrar la confusión entre los catalanes. Tampoco, según su análisis, interesa especialmente a ERC, por lo que juzgan viable intentar agotar la legislatura desarrollando el resto de su programa de gobierno, con una importante dimensión social, pero cuyo cumplimiento se ha visto totalmente tapado por el conflictivo proceso estatutario. Pasqual Maragall, durante la ejecutiva del PSC del pasado lunes IU. En Cataluña, la pinza a denunciar es entre los nacionalistas españoles (PP) y los independentistas catalanes (CiU y ERC) y el argumento, que entre ambos extremos impiden el avance de Cataluña. De hecho, los socialistas catalanes ya han empezado a hacer pedagogía entre sus compañeros del resto de España para hacerles ver que la mayoría del Parlamento catalán es independentista- -69 escaños de CiU y ERC sobre 135- -y, frente a ella, el único valedor fiable de una Cataluña con más autogobierno, pero plenamente integrada en España, es el PSC Denuncia de la pinza CiU- PP A partir de esta opción, se abren varios escenarios posibles y, en todo caso, un proceso de reflexión. Puesto que el trabajo principal para la reforma ya está realizado, si cambiara la situación y el acuerdo se considerara viable más adelante, podría replantearse antes de terminar la legislatura. Si no fuera así, y además el gobierno de Maragall se viera privado de la necesaria estabilidad parlamentaria, el presidente de la Generalitat podría imitar la estrategia que reforzó a Manuel Chaves en Andalucía con la denuncia de la pinza a la que se vio sometido por el PP e CiU, sin flexibilidad A sólo diez días para que el texto se someta al pleno del Parlamento catalán, los dirigentes del PSC no aprecian ninguna flexibilidad en CiU, donde el rechazo a la reforma impulsada por Maragall concita el entendimiento entre Jordi Pujol- -que no quiere que Maragall le relegue en la historia catalana por hacer en dos años lo que él no logró en 23- Artur Mas- -que se ha arropa-