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ABC MARTES 20 9 2005 Cultura FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN 57 REACCIONES Fernando Trueba Director de cine El Estado debe regular el mercado para que el pez grande no se coma al chico. Somos titiriteros, no pedigüeños Elías Querejeta Director de cine Vivimos una relación como no ha existido nunca entre el cine y el poder político Enrique González Macho Productor En este país se han cerrado 3.000 salas y ningún Gobierno ha vertido una lágrima Ventura Pons Director de cine Exigimos una actitud más decidida de nuestros gobernantes, porque el cine español está al borde de la continuidad Pilar Bardem Actriz Se ha creado un estado de opinión en contra de esta industria sueño al director y productor es el acoso y el juego no siempre limpio de las majors Ventura Pons aclaró la paradoja: Hay barreras de distribución y exhibición que en los malditos tiempos de la dictadura no existían. Exigimos una actitud más decidida de nuestros gobernantes, porque el cine español está al borde de la continuidad El director general de Televisión Española, Manuel Pérez Estremera, se contagió de la acritud y acusó a Antena 3 y Tele 5 de ser cicateras en sus inversiones La vida perra de Juanita Narboni y de la industria del cine español Mariola Fuentes hace un gran solo en un filme hispano- marroquí b Con el amargor cítrico del texto de Ángel Vázquez saca Mariola Fuentes auténticos ladridos a su Juanita Narboni, metáfora todo ello del runrún quejoso del cine español E. RODRÍGUEZ MARCHANTE SAN SEBASTIÁN. La vida es un monólogo y a uno se le va poniendo ya cuerpo de oreja. Ayer era el día de reflexión del cine español, aunque el que competía por la Concha de Oro sólo lo era en parte. Juanita Narboni, el grandioso y patético personaje creado por la literatura de Ángel Vázquez, es medio española y medio inglesa, por parte gibraltareña, aunque de Tarifa y recriada en Tánger; aunque la película en la que ha caído era hispano- marroquí: La vida perra de Juanita Narboni la ha dirigido Farida Benlyazid, pero le pertenece en cuerpo y alma a la actriz española Mariola Fuentes, cuya voz y pensamiento no se dejan de oír ni un solo instante. Volvemos al principio: la vida es un monólogo y ayer era el día de reflexión del cine español: el Ministerio de Cultura había organizado una mesa redonda al calor del epígrafe Cine y Democracia En el centro de la mesa, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, que también hizo una vez un papelito en una película, tal y como recordó Pilar Bardem (en una esquina de la mesa) y alrededor de la ministra, pues algunos de los que han hecho el cine de estos últimos treinta años: desde Querejeta o Gutiérrez Aragón, a Gerardo Herrero o Ventura Pons... La letra fueron más o menos desgranándola todos ellos, que, salvo excepción, la llevaban escrita en un papel; en cuanto a la música, pues ya nos la conocemos todos: tenemos tan dentro el soniquete, que se puede tararear mientras suena un pasodoble. El cine español es bueno, y hay mucho talento en sus diversas capas; el Estado ha de tratarlo como si estuviera enfermito y darle merluza, pero en realidad no lo está porque hay mucho talento y refleja tanto de nosotros mismos como el espejo contra el que nos afeitamos... Eso puede ser la letra, o la música, según. El caso es que la película española, o medio española, proyectada ayer necesitará toda la ayuda que le brinden: La vida perra de Juanita Narboni es una película muy especial, con un texto en off que hace surf sobre la imagen y una Mariola Fuentes grande y entregada que va tejiendo poco a poco su personaje amargado, recocido en vinagre, pero lúcido, gracioso y ácido como para sujetar con su exclusiva pinza toda la película. Sus descripciones, observaciones, improperios, pareceres y análisis de la época (puro franquismo) del lugar (Tánger como contraportada de Casablanca) y de las gentes son fogo- Farida Benlyazid, con Mariola Fuentes, Nabila Baraka y Salima BenMoumen nazos de texto aliñado de imagen. Desde luego Mariola Fuentes, con la composición de la descomposición que hace, con su trapaceo en tres y cuatro idiomas, que para eso su personaje tamién e inglé tiene que estar compitiendo al final por el premio de interpretación. EFE Criminalización del sector Pilar Bardem se quedó sola en su denuncia de la criminalización del sector: Se ha creado un estado de opinión en contra de una industria y cierta prensa llama a la no asistencia al cine español, un hecho insólito en el mundo Con todo, el discurso más airado y lúcido llegó en boca de Fernando Trueba, que llegó a hablar del fin del cine español. Desde que las grandes corporaciones engulleron a las productoras, las películas son productos de fábrica dirigidas por ejecutivos que creen que la poesía se saca de la cuenta de resultados. Los contables han matado el arte El director concluyó que nuestra cinematografía había copiado lo peor de la americana: La comercialización de las películas no debe interferir en la creación. El Estado debe regular el mercado para que el pez grande no se coma al chico. Somos titiriteros, no pedigüeños Un tipo gris y una mujer luminosa La película francesa Yo no estoy aquí para ser amado de Stéphane Brizé, también pretendía la misma amargura interna que la hispano- marroquí, y tenía también su personaje amargado, aunque sin gracia. La historia transcurre alrededor de un tango, el que bailan un tipo gris y una mujer luminosa a punto de matrimoniar, y de las eventualidades que les surgen y que contribuyen todavía más a su desgracia. Bueno es una de esas películas que se ven venir desde lejos: esas cábalas que se hace uno mientras transcurre la historia de la película, se van cumpliendo como si las leyera Rapel (o Rappel) y eso no ocurre porque el director y el es- pectador sean almas gemelas, sino porque el guionista coge avenidas en vez de caminos. De todos modos, Yo no estoy aquí para ser amado tiene buenos momentos, algún tango emocionante y un modo severo, pero irónico, de decir las cosas. También se proyectaba ayer, a capón, otra película a concurso, la coreana April snow (o Nieve en abril título que se descubre en su apasionado y muy sensible final. La historia que cuenta el director Hur Jin- ho podría estar entre Borges y Almodóvar: un hombre y una mujer se conocen cuando descubren que sus cónyuges eran amantes, han tenido un accidente y se encuentran en coma en el Hospital. No hablan con ellos, los que están en coma, sino entre ellos, la pareja toreada y no enseguida ni de cualquier modo (la película hubiera durado media hora menos) empiezan una relación abotonada de ternuras y compasiones. Es una película bonita y que no defrauda al espectador con presentimientos, que la ve venir de lejos.