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56 Cultura FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN MARTES 20 9 2005 ABC (Viene de la página anterior) Fronteras y establecido la Sociedad de Garantías Recíprocas para ayudar a financiar largometrajes. Queremos reforzar las coproducciones con Latinoamérica y Europa para estar presentes en los mercados internacionales expresó Carmen Calvo, que dio razones de índole práctico para que el cine fuera un aliado natural del Gobierno: A través de él podemos hablar con las televisiones y las multinacionales. Nuestro objetivo es lograr ese equilibrio entre las majors las productoras independientes y las televisiones Que la cuota de pantalla se siga hinchando con producciones españolas como El reino de los cielos no intranquiliza a la responsable de Cultura. Las películas de Almodóvar son francesas en Francia; con que tengan un 10 de financiación extranjera ya adquieren esa nacionalidad. Nosotros contamos igual que los ministros del Partido Popular La ministra adelantó un paquete de medidas que atienden una eterna reivindicación del sector: las ayudas a la distribución y exhibición, las fases del negocio cinematográfico más descuidadas por la Administración. En 2006 se destinarán 1.400.000 euros para conseguir que las distribuidoras independientes consigan estrenar películas de autor o de cinematografías periféricas, que hoy apenas encuentran un hueco en la cartelera. Los exhibidores también recibirán fondos, aunque las ayudas se están negociando con las comunidades autónomas. Calvo informó de un estudio de hábitos culturales con paradójicos resultados: aunque la cuota de cine español roce el 13 al público le gusta tanto como el americano. La taquilla ofrece unas conclusiones que no son reales, en sus gustos se sitúa sólo una décima por debajo del americano. Tendríamos que aprovechar la inercia de las series españolas para conformar el gusto en las salas y que el público adulto no esperara a ver las películas españolas en DVD Carmen Calvo con Manuel Gutiérrez Aragón, tras entregarle el premio Nacional de Cine en San Sebastián LOBO ALTUNA Echo de menos películas sobre el derecho a la vida en el País Vasco dice Gutiérrez Aragón tras recibir el Nacional de Cine O. L. B. SAN SEBASTIÁN. Manuel Gutiérrez Aragón recibió ayer el premio Nacional de Cinematografía de manos de Carmen Calvo. En su opinión, hacer cine es algo peligroso y delicado, pero mucho más divertido que ser político -El cine español en pleno ha repasado hoy treinta años de democracia. ¿Cómo lo ha visto? -Ha sido una mezcla de teoría de la Transición y análisis del estado actual. Se ha emitido un voto de confianza, pero se han dejado claras las quejas a la ministra. Aunque la famosa carta fantasma no se haya cursado, los problemas están ahí. Y no Juicio popular al Gobierno San Sebastián programó ayer sin quererlo una suerte de juicio popular a la gestión del Gobierno que Carmen Calvo tuvo que escuchar impertérrita. Estaban todas las patas de una mesa tambaleante: actores, directores y productores poco sospechosos de criticar a la Administración socialista porque sí. Alinéense del lado de los artistas y no de los mercaderes le espetó Fernando Trueba a la ministra. Pedimos al Gobierno una política cinematográfica, porque todo país tiene derecho a autorretratarse en la pantalla Pilar Bardem reconoció que el Gobierno debe entablar un diálogo para salir de este impás Elías Querejeta recordó cómo el cine siempre ha sido un instrumento en manos del poder: Vivimos una relación como no ha existido nunca entre el cine y el poder político, pero se puede avanzar y perseguir objetivos nunca alcanzados antes El productor puntualizó que prefiere el término interés mutuo al de ayuda o protección. El Estado no apoya al cine: debe interesarle que exista como pertenecen a un solo Ministerio, sino a otros implicados en la industria audiovisual, como Industria, Presidencia y Hacienda. El Gobierno ha de dar una solución global; antes era competencia de Cultura, porque el cine sólo se veía en salas, pero los problemas se han hecho más complejos. ¿Detecta buena voluntad en el Gobierno? -Sí. Con un Gobierno competente y progresista es difícil que hagamos malas películas. El cine español está en un momento muy bueno, el reconocimiento internacional nunca ha sido parecido. Y el rostro de un país siempre es su audiovisual. Los que más interés tienen que tener en el cine son los poderes públicos, para bien y para mal: a veces te halagan y otras te castigan. Es una apuesta estratégica para cualquier país. La marca España se reconoce en el mundo y el principal vehículo son las películas. -Elías Querejeta prefiere hablar de intereses y no de ayudas o subvenciones. -Yo también. El cine es muy caro y no se puede sostener sin ayuda estatal, se llame como se llame. Desde que se inventó, su interés con el poder es mutuo y obligado. Ahora digamos que el momento creativo es bueno, pero el legislativo deja mucho que desear. ¿Cómo se puede borrar la imagen de los cineastas pedigüeños? -No se puede. Hace un año se cuestionó a los directores por su comportamiento como ciudadanos. Pero no se nos puede pedir que seamos políticamente correctos, porque no entra dentro de la esencia del cineasta. Hacer cine es algo peligroso y delicado, pero mucho más divertido que ser político. Yo espero que los directores sigamos atentos a la realidad y el año próximo veamos en San Sebastián películas sobre el derecho a la vida en el País Vasco. Confío que se hagan alguna vez, yo las echo de menos. forma de expresión de una ciudadanía. Así lo entendieron en Estados Unidos desde el principio y así les ha ido Todos reconocieron las bondades de la Ley Miró en los 80 y coincidieron en lo obsoleto de una legislación que no sirve si se producen películas que después no encuentran unas pantallas copadas por Hollywood. La libertad de creación está en peligro, porque las dificultades para difundir las obras cada vez son mayores alarmó Enrique González Macho. En este país se han cerrado 3.000 salas y nin- gún Gobierno ha vertido una lágrima. No hay libertad de mercado si no hay igualdad de oportunidades. Y ahora no la hay Cierto que existe libertad hasta para producir películas malas como ironizó Gerardo Herrero. Lo que quita el