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6 Opinión MARTES 20 9 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA EUGENIO NASARRE DIPUTADO DEL PP POR MADRID DE MAL EN PEOR NDAN muy alarmados los grandes sindicatos- -UGT y CC. OO. -porque, según los datos que facilita el Ministerio de Educación, que tampoco es el oráculo de Delfos, en el curso 2004- 2005 ha crecido notablemente el número de alumnos en los colegios privados y concertados de Madrid. Lo mismo ocurre, aunque con menor intensidad, en la Comunidad Valenciana, Murcia, La Rioja y Canarias, casualmente territorios igualmente gobernados por el PP. ¿Por qué se alarmarán tanto las grandes centrales sindicales ante lo que es sólo la expresión ciudadana de una libertad, tan deseable como constitucional, como es la de elegir un centro educatiM. MARTÍN vo para sus hijos? FERRAND Lo primero que habría que concluir si no queremos abundar en la confusión es que, muy probablemente, en las cinco regiones en que crece el alumnado de los centros privados es así porque hay una mayoría social conservadora y o liberal. No al revés, como tratan de inducir los análisis tendenciosos. No son los gobernantes quienes cambian la demanda social, sino la sociedad la que, con su demanda, determina los distintos modelos de gobierno. Por otra parte, tampoco es ésta una mala señal, y, de serlo, lo es del mal funcionamiento, poco incentivador de lealtades, de la enseñanza pública: ese capítulo del Presupuesto y de la actividad transferida del Estado que nos coloca, según la OCDE, entre los últimos países del mundo. Así seguirá siendo porque la tendencia hacia lo privado no cambia la proporción público privado, que en Madrid, en lo que a la enseñanza primaria respecta, está en el 6 4. Además, pública o privada, la enseñanza arranca de una ley que la canaliza y marca unos ritmos que, como cualquiera puede comprobar, constituyen un fracaso colectivo. Según el estudio anual del Instituto de Educación Superior de la Universidad Jiao Tong de Shanghai, la Universidad Autónoma de Madrid es la mejor entre todas las españolas, y, aun así, sólo ocupa el puesto 63 entre las europeas y el 170 en el orden mundial. Lo uno viene de lo otro. ¿Cómo ha de ser excelente la enseñanza superior si la primaria es de chichinabo? Así se llega a que la que fue patria de universidades como Salamanca o Alcalá de Henares, anticipadas y excelentes entre todas las del mundo, sea hoy un tumultuoso aparcamiento de jóvenes para que no hagan nada en un centro académico mientras les llega el momento de no hacerlo en uno de trabajo, a ser posible también público, que es algo más segurito como complace a la inmensa mayoría de la población. En el Reino Unido, donde la tradición importa y es valor estratégico nacional, Harvard y Cambridge ocupan los dos primeros puestos de la tabla mundial. Allí también se quejan del deterioro educativo, pero aún hay clases y, por ello, más posibilidades de elegir. ¡Cuánto deben de sufrir los sindicatos británicos! A LA DEGRADACIÓN DEL PARLAMENTO La instalación de ordenadores y pantallas gigantes en el Congreso significa, según el autor, una pérdida de libertad para los diputados. Estos cambios- -afirma- -prefiguran una degradada democracia mediática hacia la que suavemente nos quieren conducir Z APATERO ya dispone del hemiciclo del Congreso adaptado a su visión de la democracia. Cuando aparezca en la Cámara y se siente en su escaño podrá exhibir, con razón, la mejor de sus sonrisas. Probablemente dirigirá una mirada agradecida al presidente del Congreso, como diciendo: Has hecho una buena obra El presidente del Congreso, en efecto, se ha esmerado. Ha puesto patas arriba la parte noble del Palacio del Congreso durante todo el verano, para poder estrenar un flamante hemiciclo apropiado a la era democrática de Zapatero. Claro está, la obra ha costado la friolera de más de mil millones de las antiguas pesetas. Pero merecía la pena. Porque, a la postre, quienes consideramos tal obra un despilfarro intolerable y, por ello, estamos indignados, no somos más que unos trasnochados, anclados en la clásica democracia parlamentaria, y, por ello, queremos que el Parlamento siga siendo, ni más ni menos, lo que hasta ahora ha sido y ha significado: el templo de la palabra y del diálogo político racional. La transformación de la Cámara incluye dos novedades. Cada una tiene su significado y la combinación de ambas produce un nuevo escenario, que supone una degradación de la vida parlamentaria. La primera es la instalación de ordenadores en los pupitres de los diputados. La lógica conduce a pensar que, si se instalan, no es como mero adorno sino para ser utilizados durante las sesiones. Hasta ahora los diputados disponía- mos en nuestros despachos de un ordenador, con el que podíamos trabajar. Cuando nos concernía o nos interesaba un debate, acudíamos al hemiciclo para escuchar a los oradores y participar, de uno u otro modo, en él (con nuestras intervenciones, nuestro silencio, nuestros murmullos o incluso nuestras exclamaciones que, con la pulcritud de la luz y taquígrafos aparecen recogidas en el Diario de Sesiones) Ahora, el hemiciclo podrá convertirse (en el mejor de los casos) en una gran sala de trabajo, en la que muchos están a losuyo y unos cuantos extravagantes peroran sucesivamente desde la tribuna. En el fondo, se trata de una concepción de los debates como monólogos no dirigidos a la Cámara sino... a las cámaras, es decir, a las televisiones. Quien ha concebido esta transformación del hemiciclo, desde luego, tiene muy poco aprecioa la democraciaparlamentaria. Acaso la considera una antigualla. Pero la segunda novedad es más grave que la primera y da pleno sentido a todo el cambio. Consiste en la instalación de dos pantallas gigantes en el frontispicio del hemiciclo, al lado de dos venerables cuadros históricos, para poder seguir televisivamente lo que sucede durante las sesiones. Quien conoce el abc de lo que es la televisión sabe que es imposible hacer una retransmisión absolutamente imparcial y objetiva. La retransmisión es el relato televisivo de un acontecimiento desde un punto de vista, desde una perspectiva. Siempre tiene algo subjetivo. El realizador tiene que