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98 Deportes VUELTA A ESPAÑA ÚLTIMA ETAPA LUNES 19 9 2005 ABC ROBERTO HERAS Vencedor de la Vuelta en 2000, 2003, 2004 y 2005 Es una paradoja que haya ganado cuatro Vueltas y ninguna Induráin ni Bahamontes Supera a Rominger (tres) y dice que su peor enemigo fue Aitor González en 2002, el único que le ganó en duelo directo. Mi única carrera segura para 2006 es el Giro TEXTO JOSÉ CARLOS CARABIAS MADRID. Roberto Heras gana enteros en la distancia corta. Más expresivo y espontáneo, menos atenazado por la multitud. Es el Lance Armstrong de la Vuelta a España. El hombre- récord. Solo en la cumbre. Cuatro victorias, una más que Tony Rominger. A las nueve y media de la mañana, recién desayunado, un par de horas antes de la última etapa y con su nueva bici con incrustaciones de oro, el salmantino del Liberty atendió a ABC. -Quien se lo iba a decir cuando empezó. Cuatro Vueltas, el récord. -Desde que debuté en 1997 e hice quinto con 23 años ya me di cuenta de que esta carrera me transmitía grandes sensaciones. La Vuelta me ha gustado desde siempre. -A partir de ahora será tetracampeón de la Vuelta. ¿A qué le suena? -A algo impensable para mí. Como muchas cosas en la vida que piensas que nunca te ocurrirán a ti. ¿Y cuáles son los secretos de la Vuelta? -Lo primero, correr en casa. Anímicamente te incentiva. Luego, el conocimiento y la experiencia de los años. También la calidad, evidentemente. Claro que tiene sus secretos. Discernir los peligros, conocer los puertos, la velocidad a la que se suben. Es diferente al Tour. ¿En qué es diferente al Tour? -Sobre todo en la manera de correr. El Tour va muy controlado en los diez primeros días y aquí la carrera va muy abierta. Si no es por Liberty, no la controla nadie. En el Tour hay veinte equipos interesados en el sprint. En la montaña pasa lo mismo con el equipo del líder. Y allí los puertos son más largos. ¿Y por qué ese cambio entre el Tour y la Vuelta para usted? -No nos engañemos. Si eres escalador, lo eres en el Tour y en la Vuelta. No hay diferencias. Pero si el organismo no está bien, ni subes ni llaneas ni haces nada. Y por lo que sea, el Tour no se adapta a mí ni yo a él. ¿Se vio perdido después de la caí- Cuando vi el corte que tenía en la rodilla pensé que era el fin. Fue un milagro que no me tuviese que retirar da que sufrió en Burgos? -Sí. Nada más ver el corte que tenía en la rodilla dije se acabó (se levanta la pernera y enseña las quince grapas que tiene por encima de la rótula izquierda) Fue un milagro. Pasé buena noche, no tuve dolor. -Vuelva atrás, a su niñez en Béjar. ¿Por qué el ciclismo y no el tenis, su otra pasión? -Por Lale Cubino. En Béjar fue un acontecimiento aquella llegada de la Vuelta 88 con Lale de líder. Y luego también influye el terreno de la zona, las facilidades que tuve para salir en bicicleta cuando empecé con catorce años. Me gustaba mucho el tenis, sí. Ivan Lendl, Boris Becker. Ahí empezó mi afición. ¿Y no tuvo duda al elegir su deporte? -No, no, no... El tenis en Béjar era más complicado. Jugué algún torneo de aficionados, pero nada más. -Ni Bahamontes ni Induráin han ganado la Vuelta. Usted lo ha hecho cuatro veces. ¿Qué piensa? -Es una paradoja. A Induráin le ganó Mauri aquella Vuelta antes de que venciese en el Tour (1991) El organismo es impredecible. A veces quieres estar y no puedes. Y no sabes por qué. Miguel Induráin no ganó la Vuelta, pero sí cinco Tour. Y Bahamontes, uno. ¿Le quita brillantez a sus cuatro Vueltas sus ausencias en el Tour? ¿Y qué quiere que le haga? El Tour lo preparo tan bien como la Vuelta y si no me sale... ¿Sufre por eso? -A ver, sufrir... Claro que me gustaría subir al cajón del Tour, no me voy a engañar. Pero no pasa nada. Tengo la conciencia tranquila. ¿Qué imágenes conserva de cada una de sus cuatro Vueltas? -En 2000, el Angliru, una etapa muy parecida a la de Pajares. En domingo, a una semana del final y la carrera sentenciada. En 2003, la cronoescalada de Abantos. Y en 2004... aquella de Almería... Calar Alto. Y en esta edición, claro, Pajares. -También vivió un momento muy amargo. Aquella derrota en 2002 ante Aitor González en el Bernabéu. -Sí, es cierto. Ese final no se me va de la cabeza. Físicamente estaba muy bien. Había ganado en el Angliru, la Pandera y, estando de cine, iba a perder la Vuelta. Roberto Heras sonríe antes de disputar la última etapa de la ronda española ¿Qué relación ha mantenido con Menchov? -Casi ninguna. Habla muy poco. -Pero si ha estado toda la Vuelta a su rueda. -Pues no me ha dicho nada. Nada de nada. ¿Ha sido su peor enemigo en cuatro años? -No. El peor fue Santi Pérez, porque me iba recortando tiempo cada día. También Nozal, pero éste fue a la inversa. Yo le recortaba a él. Aunque, claro, el peor, peor, fue Aitor González, que me ganó en 2002. ¿Quién es el mejor escalador del mundo? -En el Tour, Armstrong. En el Giro, Simoni. Y el mejor que yo he visto, Pantani. Y Chava, con un día torero, era mucho. -Y el año que viene, al Giro. -Sí. La única carrera segura es el Giro. Luego valoraremos si hago el Tour o la Vuelta. Disputar las tres a tope es imposible. El Giro me encanta, es una carrera preciosa y aquellos puertos me van. ¿Qué le ha dado el Liberty? En el Liberty valoro el ambiente. Tú das pedales, ¿pero y luego qué? Ojalá todos los equipos fueran así