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ABC LUNES 19 9 2005 59 Toros FERIA DE SALAMANCA Gallo salva su feria in extremis Plaza de La Glorieta. Domingo, 18 de septiembre de 2005. Última de feria. Media entrada. Cuatro toros de Jandilla, sosos a excepción del noble 6 uno de Vellosino (1 con son; 2 de la Ventana del Puerto, soso; 5 sobrero de Los Bayones, deslucido. Serafín Marín, de verde agua y oro. Estocada. Aviso (saludos) En el cuarto, estocada corta (silencio) Miguel Ángel Perera, de blanco y oro. Pinchazo y estocada (silencio) En el quinto, dos pinchazos y estocada (silencio) Eduardo Gallo, de azul añil y oro. Metisaca (silencio) En el sexto, pinchazo y estocada baja (oreja) Una terna podría sustituir a El Cid en Sevilla dice la Junta de Andalucía EFE SEVILLA. El director general de Espectáculos Públicos, José Antonio Soriano, máximo responsable de la Junta de Andalucía en el ámbito taurino, considera que los seis toros que tiene la empresa de la Maestranza de Sevilla para la encerrona de El Cid perfectamente los puede lidiar una terna. Uno de los argumentos que esgrimió el empresario Ramón Valencia, cogerente de la Maestranza junto a Eduardo Canorea, para justificar la suspensión total de la corrida era que el Reglamento de Espectáculos Taurinos impedía anunciar una terna de matadores con más de dos hierros distintos Sin embargo, Soriano puntualizó que no sé a qué artículo se refiere, pero en absoluto hay ningún problema para que una terna sustituya a El Cid manteniendo los mismos seis toros; sólo son necesarios seis toros adecuados como ya tenían, sean de uno, dos, tres, cuatro o seis hierros El festejo, que se iba a celebrar el próximo día 24 de septiembre en la Maestranza de Sevilla dentro de la Feria de San Miguel, fue suspendido por la empresa Pagés después de que Manuel Jesús El Cid anunciase que cortaba la temporada y que no podía acudir a su cita en solitario con la Maestranza. Al decidir la empresa Pagés no organizar otra corrida en su lugar, la Feria de San Miguel queda con una sola corrida de toros, la del domingo 25 de septiembre, con Uceda Leal, Dávila Miura y Luis Vilches en el cartel. JOSÉ LUIS SUÁREZ- GUANES SALAMANCA. La corrida iba por los caminos de la mayor vulgaridad. De entrada, se habían rechazado dos toros de Jandilla en el reconocimiento, y luego otro fue devuelto del ruedo a los corrales. Por unas circunstancias o por otras no se había visto nada, y salió el sexto. Suponía la última oportunidad para Eduardo Gallo, que tras probarlo tardó un poco en enterarse de la buena acometida del toro del hierro titular. Apuntó cosas con la derecha pero sin estrecharse. Mejor el de pecho, y con mayor altura unos naturales hasta que perdió el ritmo al caerse el rival. Lo encontró otra vez con la misma mano y otro de pecho destacó. Acudió al pase del tres en uno, a ciertas formas ojedistas y a espectacularidades coloristas. De todos modos, a pesar de algunos destellos, el trofeo no deja de ser regionalista por lo baja que quedó la estocada del segundo envite. En el tercero, había apuntado cosas al torear a la verónica a pies juntos. Anduvo bien Eduardo Gallo torea con el capote a su oponente y ejecutó una tanda de derechazos garbosa aunque no ajustada. Ya con la izquierda, con el toro más aplomado, se estrechó más. Pero sin terminar de lograr lo del año pasado. Serafín Marín empezó con muy buen tono con el toro de Vellosino. Un ajustado quite por gaoneras fue lo mejor de su actuación. La faena fue de menos a más. Buenos los estatuarios y gusto y galanura al sacarse al toro para las afueras. Brilló el de pecho. Si la primera serie la ejecutó con el toro a la muleta, después empezó a desplazar hacia fuera y no consiguió el ceñimiento anterior. Lo que había apuntado bajó sensiblemente y terminó diluido. Discreto con el capote en el cuarto, su labor muleteril resultó monótona y ru- EFE tinaria, pues nunca terminó de rematar los pases bien concebidos de primeras. Miguel Ángel Perera no hizo nada de mención en el toro de la Ventana de el Puerto. También en el centro del anillo toreó siempre con vulgaridad, sin ligazón y sin el entente debido. El quinto fue protestado por su poca presencia. El día anterior no se había hecho con otros de similares características. Con el sobrero de Los Bayones, Perera se mostró desangelado en casi toda la faena. La excesiva longitud hizo que todo se quedara en el olvido. Terminó la Feria de Salamanca con un halo de decepción de los toreros jovenes, en el recuerdo imperecedero la tarde cumbre de Morante. MONUMENTAL DE LAS VENTAS Lázaro resucitó el temple ROSARIO PÉREZ MADRID. Se acercaba la gente a la Monumental para presenciar la novillada del hombre del tiempo que así la bautizaron en los aledaños de la plaza. Luego, el programa de mano desveló que la divisa de Montes de Oca no era propiedad del meteorólogo, sino de un tal José Luis Sánchez y Sánchez que tomaba antigüedad. El ganadero lidió un encierro que, pese a no ser ni mucho menos un dechado de casta, resultó manejable y contó con varios ejemplares aptos para el lucimiento, a excepción del manso primero y el flojo sexto. Transcurría la tarde envuelta en los deseos por agradar de Sergio del Valle y Miguelín Murillo hasta que el debutante José María Lázaro ofreció su templada muleta a Sabihondo un novillo con mayor transmisión que sus hermanos, pero con el defecto de un molesto cabeceo. Poco le importó a Lázaro, que durante diez minutos resucitó el temple y resucitó la pasión de la afición venteña, entregada también a su estupenda faena. El madrileño, que evidenció más oficio que sus compañeros de terna, tuvo el mérito de lograr que su rival no le enganchase la pañosa, a pesar de su rebrincada embestida. Prologó con unos ovacionados doblones para, luego, ejecutar tres rondas diestras con sabor, dando siempre el toque preciso. Cambió a la zurda y dibujó una estimable serie al natural; la siguiente perdió el armónico ritmo. Abrochó con unos ayudados por bajo y rubricó la obra con una estocada hasta la empuñadura. Paseó una merecida oreja. Soñaba ya con la Puerta Grande cuando apareció el sardo sexto, pero no pudo redondear. Mermado de fuerzas y muy deslucido, no ofreció opciones para la brillantez y su actuación fue más desangelada. Del Valle mostró una serenidad impropia de un torero que sumaba su segundo paseíllo de la temporada. Anduvo por encima del colorao que rompió plaza y esbozó muletazos más que estimables con el cuarto, con el que acabó José María Lázaro cortó la única oreja de la tarde metido entre los pitones. Palmas tras aviso y vuelta al ruedo fue su palmarés. Murillo dejó escapar la oportunidad de triunfo con el mejor novillo del conjunto, el quinto, al que no supo extraer el jugo que portaba. Voluntarioso, el extremeño realizó dos labores de corte BOTÁN pueblerino y en banderillas se anotó un vibrante par por los adentros. Silencio y silencio tras aviso. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del periodista José Manuel Carril, jefe de prensa de Las Ventas durante quince años.