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54 LUNES 19 9 2005 ABC Cultura y espectáculos FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN Creo en el compromiso hacia la tarea, trabajo desde la verdad. No me planteo si los diálogos son malos, el diálogo es entre la película y yo les da vergüenza decir que van al cine. -Ahora llega un aluvión de películas sobre el 11- S. -Sí. Espero que no sólo haya superproducciones, sino también cintas personales. El 11- S es una gran cicatriz en la psique de Estados Unidos. ¿Hoy se podría haber hecho La última tentación de Cristo -En EE. UU. no. Era la antítesis de La Pasión un gran éxito porque los que nunca van al cine fueron a verla, ya que apoyaba las ideas de la derecha católica y conservadora... Ya sabe, la historia tradicional de la Biblia. Dafoe no se ve como una estrella. Lo suyo es moverse con sigilo por las candilejas de Hollywood. Hijo de un médico y una enfermera, sexto de ocho hermanos, nació en Appleton, Wisconsin, hace 49 años. No terminó sus estudios de Arte Dramático debido a un comportamiento indómito que le mantenía alejado de las aulas. A su primera mujer, con quien tiene un hijo de 23 años, la conoció en el teatro independiente. Cuando actúo me siento como un niño jugando explica. Me siento vivo y entonces no me interesan más responsabilidades, aunque me encanta escribir. En lo que respecta a la ambición, nada merece realmente la pena si no te lo pasas bien ¿Pone el mismo esfuerzo en Speed 2 que a las órdenes de Von Trier? -Sí. Te reinventas como actor en cada nuevo papel, pero después está tu gusto personal. Creo en el compromiso hacia la tarea, trabajo desde la verdad y la concentración. No estoy fuera de la película, ni me planteo si los diálogos son malos, el diálogo es entre la película y yo. Aunque, cuando golpean la claqueta, ese sonido mágico no te aísla de todo. -Suele decir que las estrellas viven con una pistola en la cabeza, que no pueden dar un paso en falso. -Probablemente vengo a arrojar barro sobre Hollywood en lo que digo porque como no soy una estrella puedo permitírmelo. Cuando eres una estrella, tu imagen forma parte de tu trabajo. La manipulación de esa identidad es todo tu oficio. Asusta, porque para mí ser un actor tiene que ver con la transformación, con dejar de ser tú mismo y vivir las posibilidades de otra vida. Si actuar es fingir, las estrellas tienen que preguntarse todo el tiempo: ¿Estoy sexy? ¿todavía soy deseable? No me malentienda, hay una parte de mí que tiene esa vanidad y quiere ser atractivo y tener poder. Pero, creativamente, gran parte de mi trabajo tiene lugar fuera del plató, y es donde más incómodo me siento. Me voy a arrepentir de decirlo, pero le sorprendería saber cuántas grandes estrellas llegan al set asustadas hasta la muerte. Willem Dafoe, fotografiado ayer durante su estancia en San Sebastián EFE WILLEM DAFOE Actor Hollywood sólo se mueve por el dinero, es un mercado para chavales Anoche recogió el premio Donostia y miró con arrobo a su mujer, una bellísima italiana veinte años más joven que él, Giada Colagrande, que le dirige en Before It Had a Name coescrita con Dafoe TEXTO: ÓSKAR L. BELATEGUI SAN SEBASTIÁN. Espero que la gente no piense que nuestra intimidad es como la que muestra la película confía la señora Dafoe. Las escenas de sexo las hemos rodado de forma muy profesional, no las podría haber hecho con otro. Willem es mi actor ideal: nunca impone nada, es arcilla en mis manos. Ama su trabajo y tiene tanta energía que, cuando no rueda, se pone a barrer el suelo del plató No es amor de esposa: Dafoe resulta en persona un tipo encantador, de sonrisa perenne y firme apretón de manos. Sin embargo, sus labios gruesos y mirada de ofidio esconden pozos de turbiedad. La injusta memoria cinéfila asocia su rostro con papeles de villano que desencajan a la audiencia encarnando el mal en estado puro: el Bobby Peru de Corazón salvaje el Duende Verde de Spider- Man Sin embargo, Dafoe ha bordado seres tan positivos como el sargento Elías de Platoon y el íntegro agente del FBI de Arde Mississippi Hasta ha sido el Mesías más humano en La última tentación de Cristo -Parece exultante y feliz. -Lo estoy. Ya había estado antes en San Sebastián, pero es genial volver para recibir este reconocimiento y traer una película pequeña que empieza su vida. ¿Usted también cree que su imagen se asocia a villanos? -No creo que haya hecho tantos. Quizá se acuerda más de ellos porque pertenecen a las películas que más se han visto. -Algunas de ellas, Spider- Man XXX 2 representativas del cine que impera en Hollywood. -Yo veo menos cine que usted, me paso la vida viajando entre Europa y EE. UU. Ahora mismo Hollywood se queja de que sus recaudaciones han descendido y eso es bueno. Ruedan superproducciones y películas pequeñas y todas ellas con una audiencia específica en mente. Especialmente las grandes, no quieren dejarse a nadie fuera. Sueñan con buenas historias con las que todo el mundo pueda identificarse. Prefiero historias de cineastas que se ven casi forzados a contarlas; a menos que sean marcianos, siempre habrá alguien que conecte. ¿No echa de menos filmes de los estudios para un público adulto? -Hollywood sólo se mueve por el dinero, es un mercado para chavales. Hace un par de años rodé una película con Robert Redford, La sombra de un secuestro muy sencilla en su lenguaje, nada radical. Se identificó erróneamente como una historia de secuestros, pero hablaba de otra cosa. Estaba claro: no iba a tener éxito en cines. El público adulto esperó a que saliera en DVD. Parece que