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ABC LUNES 19 9 2005 35 La Policía crea un nuevo grupo especializado en combatir a las bandas latinas Suspendida la búsqueda del ciclista desaparecido tras rastrearse sin éxito más de 6.000 hectáreas Julia López Vecina desde hace 6 años Andrés Olivera Vecino desde hace 5 años Nyat Choon Vecina desde hace 4 años Carmen Galdón Vecina desde hace 18 años Los vehículos van a demasiada velocidad Es cierto que pasan muchos camiones y también los coches van a demasiada velocidad. No sirve de nada poner badenes en el suelo si los pasan a 80 km. h. cuando deberían ir a 40 km. h. Por las mañanas se montan atascos en las entradas y salidas a Madrid. Los coches se conocen las calles de la zona por las que atajar o utilizar como alternativa a la A- 1 nización camiones y coches son agravantes que están acabando con la paciencia de algunos vecinos. El mantenimiento corre a cargo de los residentes, según un acuerdo firmado hace décadas entre La Moraleja y el Ayuntamiento de Alcobendas. De esta manera, los propietarios están arreglando con su dinero las infraestructuras deterioradas. Miembros de la Entidad de Conservación de La Moraleja aseguran que este acuerdo se estableció en su día cuando la urbanización se encontraba alejada del casco urbano de Alcobendas y el Ayuntamiento no podía garantizar una serie de servicios. Ahora, La Moraleja está unida al núcleo urbano y desde hace mucho tiempo sus varios miles de habitantes con- Han arreglado cinco veces el mismo pavimento El pavimento de El Camino del Cura lo han rehabilitado por lo menos cinco veces por las obras de casas que se han construido. Yo trabajo en Madrid, pero sí es cierto que las carreteras parecen más desgastadas. Es un problema de competencias, como en la carretera del Mediodía, donde una acera depende de Madrid y la otra de Alcobendas tribuyen a las arcas municipales con un porcentaje muy alto a través de los impuestos. Algunos vecinos se sienten discriminados porque pagan impuestos y no reciben servicios, además de subvencionar al Ayuntamiento con el dinero que sale de sus bolsillos para pagar el mantenimiento de las aceras, calles, zonas verdes, desatrancos, depuradoras y seguridad de la urbanización. Estas quejas han sido traslada- Deberían cerrar la urbanización al tráfico Mi calle antes era secundaria pues no pasaban muchos coches; pero ahora, desde que están construyendo Sanchinarro, pasan todos los días camiones que dejan polvo y ruido. El problema es que van muy rápido. Pero no sólo son los camiones sino también los coches, que corren demasiado en zona para residentes. Deberían cerrar la urbanización al tráfico das al Consistorio pero sin ninguna respuesta satisfactoria. Una solución para algunos sería convertir la urbanización en un complejo residencial privado, que se mantendría a sí mismo y reduciría gastos cerrando sus accesos al tráfico libre de vehículos, pero esta opción hoy en día es inviable por la cantidad de trabas administrativas que presenta. Mientras tanto, los residentes exigen al menos que el Gobierno municipal actué. Los modelos a los que se refieren son Mirasierra o El Viso; residencias abiertas al tráfico de la capital y que se conservan con dinero de los contribuyentes como los demás barrios de la ciudad. La Moraleja está unida a Madrid y a No hay una contrapartida a los impuestos Es una pena. Yo estoy muy descontenta de los servicios que nos ofrece el Ayuntamiento de Alcobendas. Estamos en un municipio en el que no hay una contrapartida de los impuestos que estamos pagando por falta de aparcamientos, policía y colegios públicos. Nosotros ayudamos mucho con nuestro dinero a Alcobendas y no nos hacen caso Alcobendas. Desde un punto de vista urbanístico, se nutre de todo lo malo de una ciudad y de otra. La urbanización, que nació en los años cincuenta como una residencia de esparcimiento alejada de los ruidos y el tráfico metropolitanos, es hoy una isla acogotada por el crecimiento urbano. Al norte, Alcobendas ha crecido hasta desarrollar uno de los barrios más poblados de la ciudad con Arroyo de la Vega y el centro de ocio Diversia. Al sur, Sanchinarro y Las Tablas están llegando a colindar con La Moraleja de tal manera que no habrá espacio entre los chalés y los nuevos edificios. Y al oeste cuentan con los atascos de la N- I, intensificados por la zona empresarial de Alcobendas en ese margen de la carretera. Las calles sufren- -debido al tráfico- -destrozos y socavones que tienen que pagar los vecinos