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6 Opinión LUNES 19 9 2005 ABC VADE MECUM TRIBUNA ABIERTA JULIO CRESPO MACLENNAN CENTRO DE ESTUDIOS EUROPEOS DEL INSTITUTO UNIVERSITARIO ORTEGA Y GASSET EL FINAL DE ETA E contaba hace unos días Rubén Mújica, el hijo menor de Fernando, asesinado por ETA, que había podido pasear otra vez con su hermano José Mari y otros amigos por la parte vieja de San Sebastián, de bar en bar, tomando chiquitos. Nos siguen llamando hijos de puta pero cada vez son menos Y también me decía Rubén que incluso en determinados lugares del casco antiguo volvía a encontrar miradas de complicidad. Efectivamente, la gente ya no puede más y la normalidad se va abriendo paso, lenta pero implacablemente. El terrorismo vasco, que tanto apoyo popular tuvo y sin el cual no hubiese podido sobrevivir, nunca tuvo sentido, aunque JORGE TRIAS existía porque era la erupSAGNIER ción febril de una sociedad seriamente enferma. Un cáncer que la cirugía de Aznar extirpó sin contemplaciones. Hay algo que nadie, absolutamente nadie, podrá negarle al ex presidente del Gobierno: haber arrasado a ETA y al entorno de Batasuna, arrinconándoles en el estercolero de la historia, devolviendo a las víctimas la dignidad que antes, vergonzosamente, se les había negado desde los sucesivos gobiernos centristas de UCD y socialistas. Ahora, el presidente Zapatero tiene una ocasión única para ofrecer salida política a quienes no tienen las manos manchadas de sangre. Si lo consigue, sin hacer concesiones que comprometan la estabilidad territorial y moral de la Nación y del Estado, tendrá un lugar sobresaliente en el frontispicio de la historia de España y su titubeante actitud política habrá tenido sentido; pero si hiciese concesiones intolerables al nacionalismo, entraríamos en una dinámica política y social de incalculables consecuencias e imprevisibles conflictos. Eso de que aquí nunca pasa nada es cierto hasta que pasa. Y España, y el que no lo quiera ver es porque está ciego, se encuentra al borde del enfrentamiento territorial y en el límite de la desintegración nacional. No es posible seguir deshaciendo el Estado sin que se venga abajo todo el entramado constitucional. La Constitución, es evidente, puede reformarse. Pero no para descuartizarla, sino para reforzarla o mejorar su funcionamiento. Aznar hizo morder el polvo a todo el conglomerado que giraba, y sigue girando, en torno a Batasuna. Se les expulsó de los ayuntamientos y de la mayoría de las instituciones políticas, y a muchos de ellos se les persiguió y encarceló con la ley en la mano. Esa lucha implacable costó sangre, sudor y lágrimas, pero ahora conocen los batasunos, sus padres y sus hijos, lo que les esperaría si prosiguieran por el camino del terrorismo. Zapatero tiene, pues, en las manos la posibilidad de sellar la paz. ¿Cómo? Dando una salida política al nacionalismo vasco radical. Pero nada más a cambio. El Estado, que tiene la obligación moral de proteger a las víctimas, y la Justicia, cuyas sentencias deben ser cumplidas de acuerdo con las leyes, no pueden abdicar de su dignidad. No hay otro margen de maniobra. Y si no quieren esa salida, habrá que devolverles al estercolero. M EL DIFÍCIL RESURGIR DE UNA ALEMANIA EURO- ATLÁNTICA Tras el resultado de las elecciones alemanas, el autor analiza las posibilidades de Angela Merkel de incluir a Alemania en una nueva era tan fructífera como las que lideraron Konrad Adenauer y Helmut Köhl AS elecciones alemanas se han seguido con mucho interés en la Unión Europa ya que es crucial que la locomotora germana, que durante tanto tiempo tiró del tren europeo, vuelva a marchar a todo vapor. Se daban todos los elementos para provocar un cambio político: una crisis económica, un gobierno incapaz de resolverla y sobre todo una población nostálgica de tiempos mejores, pero al final la ajustada victoria del partido democristiano muestra una sociedad tan dividida que no deja mejor opción que un difícil gobierno de coalición de democristianos con socialdemócratas y liberales; una repetición de la gran coalición de 1966, pero en circunstancias más difíciles. Gerhard Schröder, un político de gran carisma, ha logrado una dulce derrota frente a la amarga victoria de su rival democristiana. Si la candidata democristiana lograra llegar a la cancillería este puede ser un cambio político de dimensiones históricas. Angela Merkel sería la primera mujer en llegar a la cancillería. Aunque no le guste resulta inevitable compararla con Margaret Thatcher, ya que coinciden en mucho más que en ser las primeras mujeres en llegar a la jefatura de gobierno en sus respectivos países. Ambas crecieron en un ambiente que no hacía presagiar que llegarían tan lejos, Thatcher en una pequeña ciudad de provincias, Merkel en el lado oriental del muro de Berlín. También las circunstancias políticas que las auparon al L poder son similares: Gran Bretaña en 1979 estaba sumida en una gran crisis, con mucha conflictividad social e incertidumbre sobre el futuro. A pesar de que la situación de Alemania no es tan crítica como la de Gran Bretaña en 1979, si hay un cierto paralelismo, basta con ver las cifras de desempleo y la depresión en la que está sumida gran parte de la población. Finalmente, la hoy probable canciller al igual que la dama de hierro será juzgada principalmente por su capacidad de revitalizar la economía. El Banco Mundial destaca a Alemania entre los países del mundo que más reformas han acometido en los últimos años, lo que la sitúa en el decimonoveno lugar de la clasificación de los países más atractivos para invertir. Sin embargo, esta clasificación no es muy alentadora para la tercera economía del mundo. El nuevo gobierno tendrá que atreverse a acometer grandes reformas en un modelo de Estado de Bienestar que ha dado muchos signos de agotamiento. La rigidez de un mercado laboral que ha generado cotas tan altas de paro y el envejecimiento de la población fruto de la baja natalidad, son algunos de los problemas que impiden despegar al gigante alemán. Si el nuevo gobierno tiene éxito sus fórmulas no sólo tendrán seguidores entre los países vecinos sino también en las instituciones de la UE. Con respecto al porvenir de la Unión Europea uno de -Señora ministra: ¿Es posible que cuando Bush reciba al fin a Zapatero, el cine norteamericano sí tenga alguna película digna de figurar en el Festival de Cine de San Sebastián?