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60 Los domingos DOMINGO 18 9 2005 ABC ETA Y SU ENTORNO El interlocutor blindado El secretario general de LAB, Rafael Díez Usabiaga, es el dirigente del MLNV que más veces ha tenido a la Justicia pisándole los talones, y también el que en más ocasiones la ha sorteado POR JAVIER PAGOLA ace casi un año, las Fuerzas de Seguridad del Estado recibieron la orden de ralentizar, si no mantener en suspenso, las investigaciones que tenían abiertas desde meses antes para aportar a la Justicia las pruebas concluyentes que demostraran la conexión entre ETA y LAB. El sindicato abertzale era, y sigue siendo, el único grupo del denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) cuya vanguardia reconocida es la propia banda terrorista, que no está ilegalizado. Y su incombustible secretario general, Rafael Díez Usabiaga, es el dirigente abertzale, junto con Íñigo Iruín, que más veces ha tenido a la Justicia pisándole los talones, y también el que más veces la ha sorteado. En 1998, coincidiendo con la tregua trampa de Estella, el Tribunal Supremo archivó las diligencias que el magistrado Baltasar Garzón había abierto seis años antes en base a documentos que probaban la relación entre Díez Usabiaga y el entonces cabecilla de ETA José Luis Álvarez Santacristina, Txelis Según aquellas investigaciones, el correo era Juan José Latasa Guetaria, miembro destacado del sindicato LAB. El magistrado estimaba entonces que la actividad desarrollada por Usabiaga reflejaba una intensa relación de favorecimiento material a ETA a disposición de la cual se pusieron datos que después pudo utilizar para la estructuración de sus decisiones e instrumentalización ideológica de su proyecto criminal En síntesis, el magistrado consideraba que el dirigente de LAB intercambiaba información con Txelis para que la banda diseñara la estrategia terrorista. Más tarde, en 2004, cuando el acoso judicial había puesto contra las cuerdas a Batasuna, KAS, Ekin, Xaki, Segi y Gestoras pro Amnistía, las Fuerzas de Seguridad del Estado recibieron la orden de la máxima superioridad para ralentizar o dejar en suspenso las investigaciones centradas en las actividades oscuras de LAB y su máximo dirigente, Usabiaga. Esta semana, el magistrado Fernando Grande- Marlaska decretó su libertad sin medidas cautelares tras declarar como imputado H Rafael Díez Usabiaga y Arnaldo Otegi cambian impresiones durante una reciente movilización El dirigente de LAB, incombustible, en una imagen de archivo con Jon Idígoras, fallecido recientemente A Usabiaga se le incautó el acta de la reunión secreta en la que Arzalluz dijo que unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces por su presunta pertenencia a ETA, a raíz de que se supiera su participación en la estrategia de la doble lista materializada en la plataforma Aukera Guztiak. Y lo hizo después de que el dirigente del PSE, Patxi Lopez, avalara a Díez Usabiaga como un interlocutor válido en un hipotético proceso de paz. ¿Sucesión de casualidades? ¿Destreza del sospechoso para destruir pistas? ¿Habilidad para no rebasar, en última instancia, el ámbito del delito? ¿Interés de Estado por blindar a alguien al que se considera interlocutor válido en una eventual negociación? Expertos antiterroristas se inclinan por esta última hipótesis, compatible con el resto. Íñigo Iruín y Usabiaga a la salida de la Audiencia Nacional, tras quedar este último en Ambos han sido investigados por el Supremo, pero han sorteado las acusaciones de pert Lo cierto es que el cuasi eterno dirigente de LAB ha participado en cuantos procesos de diálogo, negociaciones, tomas de temperatura han mantenido el gobierno de turno y ETA en los últimos diecisiete años. En 1989 se integró en el frente negociador para participar, desde la sombra, en las conversaciones de Argel. A partir de 1990, y tras el fracaso de aquella mesa se consolidó como uno de los asesores del interlocutor oficial de la banda terrorista Eugenio Echebeste, Antxon recién trasladado a la República Dominicana. El 26 de marzo de 1991 una delegación de HB se entrevistó en secreto con el entonces presidente del PNV, Xabier