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30 Internacional ELECCIONES EN ALEMANIA DOMINGO 18 9 2005 ABC ¿Primera dama, o primer caballero? DORIS SCHRÖDER- KOEPF Esposa del canciller Schröder JOACHIM SAUER Esposo de la candidata Merkel El hacha rubia La periodista, que no duda en defender a su marido públicamente, es considerada una de las primeras damas más influyentes de la historia de Alemania R. V. El fantasma de la ópera Ningún consorte ha sido tan konsequent con su papel secundario. El catedrático e investigador prefiere no opinar sobre temas políticos con la prensa R. V. BERLÍN. Doris Schröder- Koepf, la cuarta mujer del canciller federal, es ex periodista del populista Bild y tiene gran debilidad por el foco público. Ha sacado las uñas electorales en varias ocasiones en defensa de su marido: en 2002 en contra de su antiguo periódico, por creer que estaba siendo injusto con él, y ahora, para atacar a Merkel como mujer, algo a lo que no se hubiera atrevido el propio Schröder. La singularidad estribaba en que la socialdemócrata reprochara a la democristiana el no haber sido madre y, cuando Angela Merkel criticó la inadecuación recibido de la esposa del canciller, éste zanjó el asunto en su línea populista con una amante declaración bajo los focos: Doris dice siempre lo que piensa; y ese no es el menor de los motivos por los que la amo Ni los matrimonios de Merkel ni los de Schröder tienen mayor interés para buena parte de la población alemana. Pero Doris y Gerhard Schröder han jugueteado con una habilidosa publicitación de su familia- -una hija de ella y, recientemente, una huérfana rusa adoptada- -a la vez que con una furibunda defensa de su intimidad. La periodista, de 42 años, tiene 20 menos que su marido, pero por defender a éste se ha metido con editores, periodistas, historiadores, rivales políticos e incluso con un cómico al que acusó de hacer peligrar la vida del canciller. El biógrafo de Schröder, Jörgen Hogrefe, ha escrito que nunca ha habido una esposa de político más influyente en Alemania gel advirtió que la gente se está preguntando si es apropiado que la esposa del canciller intervenga de esta manera, no habiendo sido elegida Ella respondió diciendo que enfermaría si no pudiera dar mi opinión Para quien dijo querer mantenerse al margen, la señora de la Cancillería las arrea buenas escribía el Tageszeitung. Ha mantenido una columna en la web del canciller y no en raras ocasiones han aparecido carteles y camisetas en mítines con la leyenda: Yo voto al marido de Doris BERLÍN. Sólo hablo de aquello de lo que me ocupo responde a la prensa el marido de la candidata Angela Merkel; si la pregunta va sobre la aplicación de los silicatos naturales, el catedrático e investigador Joachim Sauer no tiene inconveniente en responder. Ningún consorte había sido tan konsequent con su papel secundario y el viejo eslogan alemán de es cosa del canciller cobra con Sauer su lectura más estricta. Recientemente se le ha visto sólo en una foto del Bild, con unos pesca- dores del Spree, acompañando a Merkel a saludar al Papa en Colonia y, en la única ocasión pública, al lado de Merkel y de smoking, hace un mes en el Festival Wagneriano. Su callada afición a esta representación- -mismo traje, zapatos y cara de candado- -le ha ganado en Stern el alias de el fantasma de la ópera Con tal ocasión social del veraneo, Sauer, de 56 años, aprovechó para aclarar a un equipo de la televisión que no tendría ninguna salida pública más ni nada que decir a un micrófono Apenas nada se sabe del hombre que hay al lado de Merkel, quienes se le han acercado en cenas no han obtenido más de un sí o un no Es aficionado a marchas por Brandenburgo y a encerrarse con Merkel en su casita del bosque. No sólo le molestan los focos, también el ruido y sus vecinos en Berlín conocen bastante bien sus abundantes protestas por este asunto. Los periodistas tienen vedado el acceso a sus clases en la Universidad Humboldt, donde es reconocido investigador en química cuántica y hace 20 años asesoró a Merkel en su tesis doctoral en la Academia de Ciencias. Se sabe que mantiene su distancia con los alumnos y prohibe comer en sus clases o hablar de éstas a la prensa. El canciller y su esposa, Doris, en avión rumbo a su último mitin en Berlín EPA El señor Molesto La posible ocupación inmediata de su mujer, si ganase los comicios de hoy, lo convertiría inusualmente, ya que no en primera dama, en primer caballero pero en ningún caso en señor Merkel ya que éste es el apellido del primer marido de la presidenta democristiana. Es comprensible que ésta no haya querido adoptar el de Sauer, que se traduce como molesto o amargo Como la propia Merkel, también es casado en segundas nupcias y tiene dos hijos mayores. Pero tal es su invisibilidad que en los actos a los que acude Merkel parece casi soltera, escribía él, en contraposición a cómo Schröder emplea a su mujer. Angela Merkel ya ha dejado bien claro que, aunque gane la Cancillería, su marido proseguirá sus clases, no hemos llegado aquí en la igualdad para pedirle ahora que deje su trabajo Algunos patinazos Considerada como estrecho asesor del canciller, su experiencia de 14 años como periodista no ha evitado que se le achaquen resbalones de Schröder; el más destacado, la hilarante querella de éste por demostrar que no se teñía el pelo. Doris también lanzó inopinadamente, ante un periódico turco, la idea de la entrada de Turquía en la UE, causando embarazo a un SPD que no tenía tal posición, de forma que no volvió a dar entrevistas en años. En un determinado momento, el discreto Frankfurter Allgemeine llegó a calificarla como el hacha rubia en uno de sus titulares y el Spie- La candidata y su esposo, Joachim, asistieron en julio al festival de Wagner REUTERS