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ABC DOMINGO 18 9 2005 Nacional 17 Alcaraz, en una sala de la sede de la Asociación Víctimas del Terrorismo rior manifestación de la AVT estuvo apoyada por el PP, ¿las próximas también lo estarán? -No contamos con el respaldo de nadie. Tenemos marcado nuestro camino y ese es el Pacto Antiterrorista. Nos da igual que esté el PP o el PSOE. ¿Hay demasiada politización? -Es curioso que ese argumento que ha utilizado siempre el entorno etarra lo utilice ahora el Gobierno como arma arrojadiza contra nosotros. O sea, nosotros no podemos opinar, no podemos definir qué tipo de política honra la memoria de las víctimas, pero, al parecer, ETA sí tiene ese derecho. ¿Está satisfecho con la postura del PP sobre la negociación? -Le falta más contundencia. Dentro del País Vasco echo de menos muchas voces del PP y quien lo va a pasar muy mal es la formación que esté fuera de la negociación, es decir, el PP. -Las víctimas siempre han mantenido un comportamiento ejemplar, ahora bien, ¿cree que la actual situación puede derivar en casos de personas que se tomen la justicia por su mano? -Durante muchos años, las víctimas hemos confiado en las leyes, en nuestro Gobierno y nunca nos hemos tomado la justicia por la mano. Dicho esto, si el Estado de Derecho nos falla, si sacan a los presos a la calle y el Gobierno se doblega ante ETA, cabe el riesgo de que haya víctimas que se planteen tomarse la justicia por su mano. ¿Qué pide a las víctimas ante ese riesgo? -Antes de llegar a ello, se pueden articular movilizaciones dentro de la legalidad para que el Gobierno rectifique y no nos aboque a una situación como la descrita anteriormente. ¿Le ha informado el Gobierno sobre el proceso de negociación? -Peces- Barba nos propuso que ante un proceso de paz que cediésemos y que aceptáramos una amnistía a presos sin delitos de sangre. Luego, Zapatero nos dijo que tenía datos para confiar en la negociación, pero que lógicamente no los iba a hacer públicos por razones de seguridad nacional. ¿Se presentará a la reelección como presidente de la AVT? -La AVT está viviendo tiempos difíciles. De hecho publicaremos una memoria: El año de acoso y derribo a la AVT en la que denunciaremos lo que ha hecho el Gobierno contra nosotros. -Pero va a optar a la reelección... -Para ser sincero yo no quisiera seguir en la AVT como presidente. -Sin usted al frente, ¿la AVT mantendría los mismos criterios? -Así sería. Hay un espíritu dentro de las víctimas que es imparable. -Ha hablado usted de acoso y derrribo ¿Teme alguna operación para desbancarte del cargo? -Ya se ha intentado a nivel interno, pero no han podido. Con la actual Junta Directiva hemos duplicado el número de socios, el mismo número que en los últimos 25 años. ¿Echa de menos algunos apoyos? -Faltan voces. Hay organizaciones que están calladas y son tolerantes ante este proceso. Creo que en muchos casos la carne es débil y se deja comprar. ¿Quién? -Creo que hay organizaciones que están en silencio gracias a las ayudas que reciben. Ahí se ve la politización, al ser complaciente y guardar silencio ante propuestas como la de negociación llevada al Parlamento. -Pero no todas las asociaciones tienen que pensar como usted... -También había judíos que apoyaban a los nazis, aunque reconozco que las víctimas del terrorismo no tienen por qué tener un pensamiento único. ¿Están llegando los tentáculos del Gobierno a las decisiones judiciales? -Sin duda. Que el individuo Usabiaga quede en libertad sin cargos y que ni siquiera se le interpele, deja el tema muy claro. Es el intocable de ETA. -Usted no se fía de Zapatero, también pone bajo sospecha algunas autos judiciales, ¿en quién confía? -La fuerza no sólo la recibo de la AVT, sino de los ciudadanos. De hecho, si no hubiera recibido ese respaldo masivo hubiera dejado la presidencia de la asociación y me hubiera planteado dejar incluso este país. ¿Servirán para algo las movilizaciones que están preparando? -Si no hubiéramos salido a la calle el 4- J, hoy el chantaje de ETA sería realidad. Nuestra presión ha provocado que no se cumplan los plazos de ETA y que el Gobierno haya cambiado de estrategia y esté dosificando la información. Nos jugamos el Estado de Derecho y la unidad de España. Además, si no ponemos toda la carne en el asador, arrastraremos esta pasividad durante años sobre nuestra conciencia.