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ABC DOMINGO 18 9 2005 La Entrevista 11 Un profesor en el mundo de las finanzas Juan Ramón Quintás (La Coruña, 1943) es el primer presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) que accede a este cargo desde una dirección general. Hasta la última modificación de los estatutos, este cargo estaba restringido a los presidentes y consejeros de las cajas y de la CECA. Pero su amplia experiencia en el sector de cajas tuvo mucho que ver en su elección como presidente de la CECA, una caja que además ejerce de patronal, por lo que la diplomacia debe de ser una de las normas básicas de sus máximos ejecutivos. Sustituyó en el cargo al actual presidente de Endesa, Manuel Pizarro. Licenciado en Ciencias Económicas, doctor en Economía y diplomado en Dirección General de Empresas en el IESE de la Universidad de Navarra, empezó su carrera profesional ligado a la docencia en las Facultades de Ciencias Económicas y Empresariales de las Universidades de La Coruña y Santiago de Compostela. Desde su puesto en la CECA ha contribuido a despolitizar el sector y ha sido uno de los mayores impulsores de las alianzas entre las distintas cajas para que éstas puedan crecer. Ejerce de gallego y nunca ha perdido su aire de profesor, pero desde hace muchos años está en el mundo de las finanzas. Lector empedernido, otra de sus grandes aficiones es la música. productos financieros, a los fabricantes de automóviles que financian masivamente sus ventas, etcétera. De este modo, un negocio que se había reservado con murallas altísimas de cualquier ingerencia externa se ha convertido en un campo de batalla libre al que se puede acceder tras sortear unas barreras mínimas. ¿Pero cómo van a poder competir los bancos tradicionales con una política tan agresiva? -Es un proceso muy difícil para las entidades inmersas en el mundo financiero, pero enormemente positivo para la sociedad. La única reacción ante esto es que las entidades ya establecidas tienen que reorientar sus estrategias para poder competir. Es un combate a medio o largo plazo, porque los que llegan son muy agresivos, pero los que están son muy potentes y reaccionan inmediatamente. Lo importante es que se vigile estrictamente que los nuevos competidores cumplan la misma legislación que nosotros. Es decir, que tengan un marco fiscal- financiero de normas antiblanqueo, de protección al consumidor, y que no se conviertan en parásitos de sistemas que han sido construidos por nosotros sin que ofrezcan contrapartidas. Esta es la función del regulador. Si cumple todo eso, bienvenida sea la competencia. Quintás espera que si las cajas se ven obligadas a vender sus participaciones industriales se hayan previsto otras alternativas -La banca también les hace la eterna acusación de que las cajas pueden comprar bancos, pero los bancos no pueden comprar cajas. -Lo que es imposible en cualquier país del mundo es adquirir una naturaleza jurídica sin cumplir con las obligaciones de la misma. Es decir, lo que piden no es realmente que puedan comprar cajas, porque yo no me imagino a un banco queriendo comprar una caja y llamarse y cumplir sus obligaciones que es no distribuir beneficios y crear obra social. Piden que las cajas desaparezcamos y que nos convirtamos en un banco para podernos comprar. Es una petición capciosa, porque lo que sí puede ser, y se da en todos los países del mundo en los que las cajas van mal, es comprar todos los activos de una caja y contratar a todo su personal, pero lo que no pueden hacer es llevar la razón social caja de ahorros Es una petición imposible. ¿Pero en otros países sí se hace? -Cuando en Estados Unidos una caja va mal, el banco la compra, pero el banco no se pasa a llamar savings bank Continúa llamándose banco. Las cajas creemos que somos algo más que un banco y se han creado para cumplir una función. La experiencia en Gran Bretaña nos ha mostrado que cuando las cajas desaparecen, vuelve a surgir el problema, porque no hay operación más lucrativa que comprar una caja y expulsar a clientes que dan pérdidas. ¿Cuál es su posición en torno a las posibles fusiones de cajas, como por ejemplo las tres vascas? -Hace 25 años había 80 cajas de ahorros y en estos momentos hay 46, y todas están razonablemente bien, luego no hay ninguna necesidad radical de fusión, sino que si se hacen es por buscar un horizonte mejor. Las fusiones que han costado más digerir han sido las que se han hecho por empujones políticos o por situaciones de tensión de dificultades patrimoniales. Mi impresión es que en estos momentos es que no hay ninguna presión política de forma fuerte. Si reconozco, que siempre que se produce un cambio político, se hacen cálculos de cómo quedaría esa comunidad autónoma en el ámbito financiero si en lugar de tener varias cajas de ahorros tuviera sólo una. ¿Cree que la cuenta nómina de ING puede revolucionar a la banca tradicional, al no cobrar gastos ni comisiones y devolver el 2 del importe de los recibos domiciliados? -En los últimos veinte años han coincidido una enorme transformación regulatoria, la liberalización desde todos los puntos de vista del negocio financiero, y un cambio tecnológico increíble, que han propiciado la aparición de nuevos y agresivos competidores con un tipo de negocio distinto al de la banca tradicional. No me refiero sólo a los bancos tecnológicos sin sucursales, sino también a las grandes empresas de distribución que venden COMPETENCIA La banca tradicional quiere que las cajas de ahorros desaparezcamos y nos convirtamos en bancos para poder comprarnos INVERSIONES Sería muy malo para el país que se obligara a las cajas a mantener participaciones industriales en entornos económicos desfavorables FUSIONES En estos momentos no hay ninguna presión política fuerte para que haya fusiones entre varias cajas