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6 Opinión DOMINGO 18 9 2005 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES LA FIEBRE NACIONALISTA L nacionalismo, esa incómoda fiebre que nos ataca en varios frentes simultáneos, no descansa. Como buen anacronismo- -un microclima político que permite la supervivencia de los viejos caciques- funciona siempre al sprint, como tratando de recuperar el tiempo perdido. Por eso nos resulta tan cansado a quienes, afortunadamente, tenemos en el armario de las ideas los anticuerpos que nos defienden del mal. Lo peor del nacionalismo, incluso cuando alcanza su mayor grado- -el independentismo- no reside en sus planteamientos, siempre torticeros en la interpretación de la Historia, sino en su contumacia sin tregua. En ello estamos, y, lo M. MARTÍN que es peor, el Gobierno FERRAND de turno lo fomenta como razón de ser de su propia fortaleza en los pactos que tiene establecidos con grupos cuya única sustancia reside en la negación de la idea de España. El tesón de los nacionalistas catalanes y la dejación gubernamental han propiciado que la corporación internacional que regula los nombres de los dominios que existen en la red autorice el cat para uso de la comunidad lingüística y cultural catalana. Es una victoria pírrica que, como demostrarán su uso y la experiencia, sólo servirá para aislar a Cataluña, todo lo diferenciada que ella quiera, de los ritmos mundiales; pero no deja de ser, básicamente, una conquista separatista. Como parte importante de la cultura española, a Cataluña debiera corresponderle el orgullo en el uso del es pero ¿en qué quedarían buena parte de los líderes soberanistas en la comparación dentro de un horizonte más amplio del que ellos mismos se han adjudicado? Estos nacionalistas recuerdan mucho, por su fervor, a los estilitas que se retiraban de la urbe para vivir y orar, lejos del mundo, en lo alto de una columna. Vienen a ser como San Simeón el Viejo, que se mantuvo cuarenta años confundido con el capitel de su mínimo refugio. Eso es algo más propio de faquires que de ciudadanos; pero, sin duda, lo veo así porque el destino no ha querido tocarme con la gracia con la que se honran personajes tan distinguidos como Josep Lluís Carod- Rovira, Artur Mas o su troupe de imitadores socialistas. Disgregar mejor que congregar no es algo que camine en la dirección globalizadora que marcan los tiempos que vivimos, pero cada cual es muy dueño de levantar su propia columna para encaramarse en ella y vivir su mismidad. El cat por el momento una frustración del ct es otro paso más en el estéril ejercicio emprendido por algunos catalanes, con la indiferencia de otros muchos, en el ejercicio permanente de contemplar su propio ombligo como actividad fundamental y excluyente. Me temo que sea el método más eficaz para conseguir que Cataluña deje de ser, como lo está dejando, la más cosmopolita y avanzada de las regiones españolas. MAIRENA E E L curso escolar comienza con la esperanzadora noticia de que un tercio de los estudiantes españoles de bachiller abandonan antes de terminar. Un esfuerzo más para ser republicanos, como decía el marqués de Sade, y nos pondremos enseguida en los dos tercios. Quién sabe. Con un poco de suerte, para el dos mil dieciséis- -Olimpiadas en Sigüenza, capital de lo que haya quedado de España- -se habrá suprimido la escuela, viejo sueño de Ivan Illich. Ya estamos a la cola de los países de la OCDE en lo que a nivel de instrucción se refiere y las empresas desconfían de nuestras titulaciones superiores. ¿Cómo hemos llegado a esto? A base de regeneracionismo, como siempre. Buenas intenciones y experimentos, no hay otra fórmula. Los experimentos han fracasado. Todos. Pero las intenciones eran inmejorables. Permítanme traer a colación un pensamiento de Juan de Mairena: Para mí... sólo habría una razón de peso contra la difusión de la cultura- -o tránsito desde un JON estrecho círculo de elegidos y privilegiaJUARISTI dos a otros ámbitos más extensos- si averiguásemos que el principio de Carnot rige también para esa clase de energía espiritual que despierta al dormido. En ese caso, habríamos de proceder con sumo tiento; porque una difusión de la cultura implicaría, a fin de cuentas, una degradación de la misma, que la hiciese prácticamente inútil. Pero nada hay averiguado sobre este particular. Nada serio podríamos oponer a una tesis contraria que, de acuerdo con la más acusada apariencia, afirmase la constante reversibilidad de la energía espiritual que produce la cultura, como no fuese nuestra duda, más o menos vehemente, de la existencia de la tal energía. Pero esto habría de llevarnos a una discusión metafísica en la cual el principio de Carnot Clausius, o no podría sostenerse o perdería toda su trascendencia al estado de la pedagogía En España, podríamos entronizar a Mairena como santo patrón laico de la pedagogía progresista. Es, por supuesto, un pedante y un impostor intelectual, que necesita mezclar el chorizo con la velocidad o la cultura con la termodinámica para construir lo que parece un argumento. Y, además, un resentido, incapaz de ver en los auténticos sabios- -él, desde luego, no tiene nada de eso- -algo distinto a un producto del privilegio. Como progresista, sobra decirlo, odia los privilegios y concibe la escuela como un instrumento para abolirlos. Resulta curioso que en la genealogía del igualitarismo pedagógico no se le haya concedido el lugar de honor que merece (y lo merece más que Giner de los Ríos) Sólo Mairena se ha permitido afirmar, con toda desfachatez, que la degradación de la cultura como efecto inevitable de la nivelación social no es más que un fenómeno transitorio, previo a su desarrollo hipertrófico. Invirtiendo el aforismo medieval, Mairena ve a los hombres nuevos que surgirán de la escuela igualitaria como gigantes a hombros de enanos. El hecho de que este sofista bolchevique fuese sólo emanación apócrifa de un poeta por tantos otros conceptos admirable no debería eximirle de un reconocimiento póstumo. Aunque es innegable que la responsabilidad en el fracaso histórico de la escuela y la universidad debe ser repartida entre la izquierda y la derecha, hay que adjudicar a cada parte lo que en justicia le corresponde. El reparto debe ser desigual, porque la derecha será culpable de cobardía acomplejada, de tibieza, de apocamiento y de entreguismo (por cierto, aquí y en los Estados Unidos) pero el proyecto de convertir la escuela en un rasero revolucionario y la universidad en un dispensario gratuito de títulos pertenece a la tradición ancestral de la izquierda y por ésta ha sido y es mantenido frente a toda tentativa de establecer una meritocracia basada en las capacidades y, sobre todo, en el esfuerzo individual. Para el progresismo español, que bebió en Mairena, las dotes naturales son un disfraz de los privilegios de clase; el esfuerzo, puro egoísmo competitivo. En algo acertó, sin embargo, aunque ahora las cuentas salgan al revés. La escuela y la universidad pueden ser eficaces instrumentos de transformación social. De momento, ya han conseguido crear un nuevo proletariado, en el viejo sentido marxista de ejército laboral de reserva, a partir de los retoños de las clases medias. PALABRAS CRUZADAS ¿Tiene Naciones Unidas un papel que desempeñar todavía? PAZ, LEGITIMIDAD, ARBITRAJE ESTADOS Unidos creó la ONU en 1945, con el apoyo de sus aliados europeos y el reticente respaldo de la URSS. En 1945 Washington creía en la necesidad de un instrumento que legitimara las grandes decisiones internacionales, sobre todo en defensa de la paz. América fue entonces principal impulsor de una organización multilateral, dependiente de la voluntad de los estados. Con el paso de los años el instrumento se ha hecho indispensable. China, Rusia, EE. UU. prefieren hoy una organización débil, con un Consejode Seguridad discursivo. En los últimos cinco años (moda pasajera) EE. UU. se ha aplicado a desprestigiar a la Organización. Pero dejemos las anécdotas: la proDARÍO tección de la paz, la lucha contra la pobreVALCÁRCEL za o el sida, la desnuclearización, la batalla del medio ambiente, el reconocimiento de la mujer, no pueden plantearse sin el respaldo de las Naciones Unidas. Los estados más fuertes ¿aceptarán una reforma del Consejo de Seguridad para hacerlo más resolutivo? Probablemente sí: siempre que una diplomacia capaz consiga el acuerdo de 30 o 40 estados, medianos y pequeños, susceptibles de unidad y de capacidad de presión. Sólo con el avance de la multilateralidad- -concesiones modestas pero precisas- -podrán abordarse los problemas de la sociedad internacional. Para incomodidad de Bush, Clinton ha hecho una alusión irónica: Estados Unidos no puede matar a todos sus enemigos. SE EMPEÑA EN AUTODESTRUIRSE L reciente escándalo del programa Petróleo por alimentos fiscalizado por Paul Volcker, puede resumirse así: el saqueo de algunos funcionarios y sus familiares sucedió bajo la vigilancia de Kofi Annan. Pero como Annan no estaba vigilando, no se le pueden pedir responsabilidades. ¡Olé! Toda empresa, club social, organismo político o asociación del tipo que sea, que no demuestre ser capaz de adaptarse a la realidad del entorno al que pretende servir, acaba desapareciendo. Y la ONU sigue anclada en el escenario de 1945. La ONU demostró ser más efectiva cuando menos podía serlo: durante la Guerra Fría en que amRAMÓN bas superpotencias, para dirimir sus diPÉREZ- MAURA ferencias, empleaban el Consejo de Seguridad como alternativa al campo de batalla. Ese Consejo representaba fidedignamente un mundo bipolar. Mas hoy vivimos en un mundo unipolar en el que la ONU ha pasado de ser un foro de debate de las potencias a ser una potencia alternativa en sí misma en la que en la Asamblea General de 2003, en las 85 ocasiones en que USA sometió a voto una propuesta, recibió más del 80 por ciento de noes de los países de la Liga Árabe, la Conferencia Islámica, la Asean, África y el Movimiento de No Alineados. ¿Es reformable un organismo cuya sola argamasa es la oposición a la única superpotencia? E ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate