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54 Cultura I FESTIVAL ABC DE FOTOGRAFÍA COLECTIVA SÁBADO 17 9 2005 ABC El catedrático de Psiquiatría Enrique Rojas nos aporta su visión de la relación entre la fotografía y el tema de nuestro concurso: las personas La fotografía refleja la vida TEXTO: ENRIQUE ROJAS Basura La belleza también está en aquello que intentamos esconder, lo apartamos para que no se vea, pero sigue existiendo entre nosotros aunque el tiempo pase (Vicente Beneyto) La vida es apasionante. Es la asignatura más importante. Vivir es desvivirse, disfrutar, reírse, sufrir, sentirse solo, saltar por encima de las dificultades, derrumbarse ante las adversidades... darle la vuelta a los argumentos. Amar y ser amado. La vida es una sinfonía de vivencias ricas y diversas, que se van hospedando en nuestro interior y que dan como resultado una gama de sentimientos, un abanico afectivo. Pues bien, la fotografía es una instantánea de esos momentos estelares. Detiene el tiempo. Lo apresa. La vida es fugitiva, se nos escapa entre las rendijas de nuestras manos. Pero la foto para el reloj y tiene la desfachatez de decirle al tiempo: ahora el momento es mío. Ésta es mi hora. Este concurso de ABC me parece muy interesante, porque pone a prueba la gracia y la destreza de los aspirantes al premio. Yo soy un fotógrafo de tercera. Voy con una máquina enana de acá para allá y disfruto viendo la cara que ponen mis hijas cuando me quedo con la cara de asombro de una de ellas o con el pelo al viento de otra o con Isabel, mi mujer, con los ojos empapados de alegría. Otras son más profesionales y guardo el recuerdo de una conferencia mía o un día en la Feria del Libro firmando ejemplares de alguno de mis libros. Si la vida es un arte, fijarla en un trozo de papel es estilo, personalidad, tener los ojos bien abiertos y el objetivo dispuesto a captar lo que pasa y sucede y transita y nos recorre con su paso. Tuve la suerte de conocer al gran Gabriel Cualladó, uno de los mejores fotógrafos españoles. Iba con su máquina inglesa de los años 40, haciendo fotos en blanco y negro, con una elegancia solemne. Un hombre del campo en camiseta, un niño lleno de barro tras una caída en bicicleta, la cara de una adolescente llena de vitalidad, una cara triste repleta de melancolía y nostalgia... Las heridas del alma no se ven, pero afloran por los poros de la piel. Porque los ojos hablan, dicen, expresan, recitan, desaprueban, tienen su propio alfabeto. Y la boca: con toda su riqueza expresiva es otro semáforo de señales imponente. Los psiquiatras distinguimos tres formas de hablar: el lenguaje verbal (la palabras propiamente dicha; su forma y contenido) el no verbal (los gestos y todo lo que se mueve en torno a ellos) y el subliminal (que se camufla desdibujado entre los dos anteriores: es etéreo, difuso, disperso, amebiásico, sutil, envolvente en su pasar desapercibido) Los tres constituyen la expresividad en su más amplio sentido. La comunicación tiene un fondo misterioso. Es transparente y opaca, mediterránea y Si la vida es un arte, fijarla en un trozo de papel es estilo, personalidad continental, nítida y oscura, abierta y cerrada. Cuando repasamos fotos de años atrás, nos vemos con sorpresa y nos damos cuenta de que todo va demasiado deprisa. La foto es memoria y proyecto. Retiene el pasado y nos abre el puente levadizo hacia el porvenir. Y decimos: ojalá que cuando yo sea mayor no tenga tantas arrugas o mi pelo no esté tan blanco o sepa aceptar mi edad con salero, sacándole el máximo partido a mi cara y a mi cuerpo serrano. Tengo el alma de nardo del árabe español, decía Manuel Machado. Yo tengo el alma llena de ilusión, a pesar de todo. Y me gusta la vida y sus sabores. Y creo en el ser humano, con todo lo excelente que habita en sus entresijos. Y quiero que la foto retrate lo mejor y lo difunda. Esta es una sociedad que necesita modelos positivos. Vidas coherentes y atractivas que inviten a imitarlas. Personas de una pieza. Y para eso lo mejor es aspirar a ser íntegros, que literalmente significa, ser capaces que integrar, reunir, ensamblar al mismo tiempo las cuatro caras de vida: la física, la psicológica, la espiritual y la cultural. Todo a la vez. Mezclado con arte y oficio. No quiero dejarme nada fuera. El sexo sin amor es lo que hacen los animales cuando se aparean. El amor verdadero sin sexualidad no es nada, no se sostiene. La cultura es libertad. La vida sin cultura es la peor de las ignorancias. Para mi la cultura es la estética de la inteligencia. Y la fotografía: volumen y sonido, imagen y recuerdo. Vicente Beneyto Diseñador, creativo y artista plástico, Vicente Beneyto (arriba, su serie) desarrolla su carrera profesional en el mundo del diseño, la publicidad y el arte. Es fundador de Beneyto Estudio de Diseño y anteriormente pasó por prestigiosas agencias de publicidad. Actualmente combina su trabajo con su Obra Gráfica Digital Carmen Higueras Vargas Pese a sus veinte años, esta estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas hispalense (autora de la serie de la derecha) y fotógrafa autodidacta ya ha ganado premios en algunos concursos fotográficos, especialmente en convocatorias realizadas a través de internet, y participa en diversos proyectos fotográficos. Mujeres de la Historia, hoy La Historia es circular. Cada cierto tiempo se repiten ciertos personajes, adaptándose a su tiempo (Princesa de Éboli, Marie Curie, Juana de Arco) (Carmen Higueras Vargas)