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46 Sociedad SÁBADO 17 9 2005 ABC Salud El corazón también discrimina Las enfermedades cardiovasculares no son cosa de hombres El infarto cerebral y los ataques al corazón matan más mujeres que el cáncer de mama y son los grandes olvidados de la salud femenina TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO ILUSTRACIÓN: FERNANDO RUBIO MADRID. Cada día, cada año, mueren más mujeres por culpa de un infarto que por cualquier tumor. Las enfermedades cardiovasculares se cobran anualmente 8,5 millones de vidas en el mundo, lo que representa la tercera parte de todos los fallecimientos femeninos. Pese a la contundencia de las últimas cifras de la Federación Mundial del Corazón, aún se piensa en el corazón como en algo genuinamente masculino. Desde hace años se sabe que el sistema cardiovascular femenino puede ser tan frágil o más que el de los varones. Pero este mensaje aún no ha calado en la mayoría de las mujeres, ni siquiera en muchas consultas médicas. Esta semana un nuevo estudio ha confirmado que todavía los síntomas cardiovasculares pasan más inadvertidos cuando la víctima es ella. El trabajo, publicado en Journal of Advances Nursing muestra que las mujeres que padecen un ataque al corazón esperan más tiempo para ser diagnosticadas y tratadas en las urgencias de los hospitales que los varones en la misma situación. Además, el 40 por ciento de las féminas estudiadas no recibieron ningún tratamiento por ser demasiado tarde para que fuera eficaz, frente al 25 por ciento de los varones. El estudio revela que, como media, se tardó tres horas y 56 minutos en trasladar a las enfermas a unidades coronarias, 54 minutos más que a los hombres. En las mujeres también se retrasó el tiempo que tardaron en recibir aspirina o un tratamiento para permitir que la sangre volviera a fluir sin problemas hacia el corazón. Lo que cuen- ta Sharon O Donnell del Trinity College (Dublín) en este artículo tras evaluar los tratamientos de seis unidades coronarias de Irlanda no es muy diferente a lo que ocurre en otros países. Retrasos en el diagnóstico En España también se suele tardar más en reconocer y tratar el infarto femenino, un retraso que puede empeorar la evolución de la paciente asegura Julián Villacastín, responsable de la Unidad de Arritmias del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) El tiempo de respuesta en un infarto es crucial para el pronóstico de un infartado. Hoy sabemos que cuando un coágulo ocluye una arteria coronaria, debemos restaurar el flujo sanguíneo a la mayor brevedad posible. Bien con fármacos que destruyan el coágulo, bien con un cateterismo urgente. Cuanto antes despejemos la arteria, menos corazón se morirá. Sabemos que el pronóstico es muy bueno cuando se actúa en las primeras 4- 6 horas del infarto. A partir de ese tiempo, la lesión es irreversible Las dudas que surgen a la hora de tratar a las mujeres no son caprichosas; se sustentan en tres motivos de peso. Primero, porque se considera casi anecdótico que una mujer sufra un infarto antes de cumplir el medio siglo de vida. Hasta esos años, el corazón femenino goza de la protección natural que brindan los estrógenos, las hormonas más femeninas. También falla la prevención cardiovascular: ellas están menos informadas, reciben menos tratamientos y se someten a menos chequeos para comprobar el estado del corazón que ellos. Y, por último, porque los síntomas de las mujeres nada tienen que ver con el clásico dolor en el brazo izquierdo o presión en el pecho de los varones. Ellas notan molestias La edad materna aumenta el riesgo de cardiopatías en el bebé Un estudio y un editorial en la revista British Medical Journal lanzan una nueva llamada de atención sobre los riesgos de ser madre después de los 35 años y dan una nueva razón para no intentarlo. El estudio advierte que las madres maduras tienen más riesgo de tener un bebé con problemas cardiacos y recuerdan que la mejor edad para tener un niño se sitúa entre los 20 y los 35 años. Pero el informe no se limita a recordar los problemas que pueden padecer los hijos de madres maduras. También critica a las autoridades sanitarias y a los diferentes gobiernos, más preocupados por los embarazos de adolescentes que por la explosión de gestaciones en la tercera y cuarta década. Las agencias de salud pública advierten a los adolescentes (sobre los riesgos del embarazo) pero las autoridades sanitarias ignoran los problemas que puede generar el embarazo a una edad avanzada Los expertos ven una visión distorsionada de la sociedad, las políticas laborales y los programas de planificación familiar: Los responsables sanitarios deben tomar conciencia del problema de salud pública que se avecina e instar a las mujeres a que tengan hijos en una situación biológica óptima El informe advierte que la edad no es sólo un problema femenino y recuerda que la calidad del semen también se deteriora gradualmente con el paso de los años. Los niños nacidos de hombres muy mayores tienen más posibilidades de desarrollar esquizofrenia y severos trastornos genéticos aseguran en British Medical Journal digestivas, sensación de ahogo y falta de aire, su dolor es más difuso y no aumenta con la respiración, como les sucede a los varones infartados. Pocas enfermas identifican estas molestias como síntomas de un ataque al corazón, y retrasan su visita a Urgencias. Cuando llegan al hospital, es fácil que se busquen otras causas antes de realizar el primer electrocardiograma o administrar la primera aspirina. Además, las mujeres infartadas tienen con más frecuencia otros problemas añadidos, como diabetes o hipertensión, que hacen más sombrío su pronóstico apunta Villacastín. El resultado es una mayor mortalidad femenina por infarto en España y unos estudios que confirman que las españolas reciben menos tratamientos de urgencia que los varones. El ictus o infarto cerebral es el otro enemigo silencioso al que se empieza a mirar con la perspectiva de género. El mismo problema se comporta de forma diferente en varones y mujeres. Cambian los factores de riesgo y las complicaciones también son diferentes. El ictus aparece a edades más tempranas en el hombre, pero produce mayor discapacidad en las pacientes. Los principales enemigos femeninos son la hipertensión y la fibrilación auricular, la arritmia más frecuente que descontrola el corazón. Médicos estadounidenses advierten esta semana en la revista Circulation que ser mujer es en sí mismo un factor de riesgo de ictus. En su estudio, los facultativos del Hospital de Massachusetts confirmaron que las mujeres que tienen fibrilación auricular tienen más posibilidades de padecer un infarto que los hombres con el mismo tipo de arritmia. Además la investigación constató en los 13.559 pacientes estudiados que las mujeres no reciben tratamientos para evitar la formación de coágulos. Prevenir desde la infancia Con motivo del Día Mundial del Corazón que se celebra la próxima semana, los cardiólogos están reforzando los mensajes para proteger el corazón femenino. El truco está en mejorar los estilos de vida desde las edades más tempranas para obtener beneficios a largo plazo en la edad adulta. Huir del tabaco y del humo de terceros, practi-