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24 Internacional SÁBADO 17 9 2005 ABC Bush abre las arcas para hacer frente al Katrina ante las críticas bipartidistas El Pentágono asumirá la iniciativa para hacer frente a futuras emergencias nacionales b Los demócratas describen el plan de reconstrucción de la Casa Blanca como sólo palabras y los republicanos más ortodoxos cuestionan tanta generosidad PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Entre la estatua ecuestre de su mercurial antecesor Andrew Jackson y la venerada catedral de San Luis, en el histórico epicentro de una fantasmagórica Nueva Orleáns, Bush se ha comprometido a abrir las arcas federales para uno de los mayores esfuerzos de reconstrucción que el mundo haya visto Un esfuerzo público que, según el hasta ahora criticado ocupante de la Casa Blanca, también debe enfrentarse a toda la pobreza- -complicada por una histórica discriminación racial- -que ha salido a flote tras la hecatombe del Katrina En su anticipado discurso, el presidente ha propuesto tres iniciativas concretas que requieren la aprobación del Congreso: crear una zona de oportunidad en Luisiana, Misisipi y Alabama que ofrezca subvenciones fiscales a la creación de empleo y garantías crediticias a pequeños negocios; 5.000 dólares para que cada evacuado en busca de trabajo pueda hacer frente a gastos educativos o de guardería; una lotería entre ciudadanos de bajos ingresos para recibir gratuitamente terrenos del Gobierno federal con la obligación de construir nuevas viviendas. va a ser auditada con gran cuidado para evitar engaños y despilfarros. Los demócratas han criticado la oferta como sólo palabras y los sectores más conservadores del Partido Republicano también han cuestionado la generosidad de Bush al insistir, pese al galopante déficit federal, en que se gastará todo lo necesario para reconstruir la costa del Golfo de México. En este debate se está recordando que el Plan Marshall para resucitar Europa tras la Segunda Guerra Mundial costó a EE. UU. en dos años el equivalente a 100.000 millones en dólares actuales. Bush sube al Air Force One sudoroso tras su discurso ayer en Nueva Orleáns REUTERS La guerra total de Al- Zarqaui se cobra otras 32 víctimas chiíes ABC BAGDAD. La guerra total contra los chiíes de Irak decretada hace apenas tres días por Abu Musab alZarqaui sigue su dramático curso. Uno de los atentados de una nueva y tristemente cotidiana jornada de terror en el país del Tigris y el Éufrates tuvo lugar en la septentrional Kirkuk. Un coche bomba pilotado por un terrorista suicida mató a once fieles chiíes e hirió a otros 25 a la salida de la mezquita en Tuz Jurmatu, al norte de la ciudad. Horas después en Baaquba, en el centro de Irak, seis miembros de una familia chií eran asesinados. Esta matanza se añade a varios atentados perpetrados durante la mañana de ayer en Bagdad. Un ataque contra desempleados chiíes que hacían cola en busca de trabajo arrojó un saldo de doce muertos y 23 heridos. En la plaza del barrio bagdadí de Al- Jadida, hombres armados abrieron fuego desde cuatro o cinco vehículos asesinando a dos civiles e hiriendo a otros trece, todos igualmente chiíes, de acuerdo con fuentes hospitalarias. Asimismo, el clérigo chií Fadel Alami, fue asesinado al ser tiroteado su coche en la carretera de Al Qanah. En este contexto, las fuerzas de EE. UU. sobre el terreno anunciaron ayer la muerte de nueve insurgentes tras un ataque aéreo en Karabilha en la noche del jueves, y notificaron la muerte de un soldado norteamericano. Más de 200 personas han muerto, la mayoría chiíes, tras la declaración de guerra de Al- Zarqaui. Respaldo a una investigación En este escenificado intento por retomar la iniciativa política, Bush ha vuelto a reconocer el fiasco inicial en Nueva Orleáns: Los estadounidenses tienen todo el derecho a esperar una respuesta más efectiva en tiempos de emergencia Además de respaldar una investigación- -pero sin llegar al formato de comisión independiente utilizado tras el 11- S- el presidente ordenó una revisión a fondo de los planes de protección civil de las grandes ciudades de EE. UU. Dejando claramente abierta la posibilidad de que en futuras crisis, las Fuerzas Armadas regulares podrían asumir el control de la situación desde un principio. Aunque la Casa Blanca no ha querido entrar en números concretos ni en el nombramiento de un zar para la reconstrucción, se repite una y otra vez la cifra de 200.000 millones de dólares para reconstruir la zona devastada. De momento, el Congreso ha aprobado dos partidas extraordinarias por valor de 62.300 millones de dólares, de las que ya han sido gastadas una quinta parte. Lo que sí ha recalcado Bush es que esta inversión de dinero público