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ABC VIERNES 16 9 2005 Espectáculos 59 Éxito de taquilla Festival de Cine de Toronto Dreamsworks anuncia la segunda parte de Madagascar Dreamswroks Animation se atreverá con la segunda parte de Madagascar tras el arrasador éxito de taquilla de la primera. La película de animación, que verá la luz en 2008, volverá a contar con las voces de Ben Stiller, Chris Rock y Jada Pinkett Smith. El presidente de la compañía, Jeffrey Katzenberg, anunció que están dispuestos a hacer la segunda parte como ocurrió con Shrek Shirley MacLaine aprovecha Toronto para criticar a los líderes de su país En el contexto del Festival de Toronto y aprovechando la presentación de la última película en la que participa In her Shoes Shirley MacLaine culpó al actual liderazgo estadounidense de la angustia y confusión que sienten algunos de sus compatriotas. En un país donde todos tenemos problemas y peleamos por saber la verdad, me gustó la idea de hacer una película realmente honesta Ausentes Cabecita loca España, 100 minutos Director: Daniel Calparsoro Intérpretes: Jordi Mollà, Ariadna Gil, Nacho Pérez JAVIER CORTIJO De un cineasta de los de vena volcánica y chaqueta metálica como Calparsoro no se esperaba el tacto de iguana necesario para erizar un thriller psicológico más ambiental que la música de los ascensores. Pero tampoco a Walter Salles se le presuponía Dark Water y ya sabemos lo rebién que le quedó. Así que lo mejor es acercarse sin prejuicios a este filme, autodefinido por Calparsoro como de retales y reciclaje y no le falta razón: hay un poquito de la citada Dark Waters (esa blanca palidez de Jennifer Connelly se cuela en la enjuta figura de Ariadna Gil) otro mucho de El resplandor (el personaje femenino primero es Duvall y luego Nicholson, sin hablar del fotográfico plano de cierre) y hasta gotas del Amenábar gruista y urbano- apocalíptico de Abre los ojos Y eso que, paradójicamente, de lo que se trata aquí es de cerrarlos y dejarse llevar por la mirada turbia y contaminada del personaje femenino en todo un ejercicio de cámara subjetiva casi circense. En esos reflejos de un ojo plateado (parafraseando a Huston) es donde Ausentes consigue mayor presencia, potenciada por la excelente fotografía de Josep M. Civit, la banda sonora de Carlos Jean (algo hermanniana eso sí) y la cara de corderilla asustada de Ariadna. Sin embargo, el rutinario interior no hace justicia a su brillante envoltorio, pues el intento de minimalizar el respingo y disgusto deviene en un pueril catálogo de sustos (electro) domésticos, simbolismos manidos y gatunos, highlights absurdos como el de la ristra de puertas que se abren y cierran (más Superagente 86 que Recuerda y, en fin, un Jordi Mollà en otro de sus trabajos limítrofes que de puro contenido acaba por resultar histriónico (algo que debe tener mérito, aunque igual no tanto si eres renacentista multimedia) Un final maniáticamente razonador aunque tenga flecos e hilachas y el dichoso disparen contra los videojuegos (por cierto, ¿cómo se tomará Namco que le cuestionen la paternidad de Tekken acaban por desinflar el presunto balón de oxígeno. En fin, que Calparsoro tenía más pegada cerca de la ría que de la piscina riñonera. La actriz, con los niños Nacho Pérez y Omar Muñoz ABC -Sí, y esa sí que es una de terror con todas las letras, aunque esté cobijada como cuento de hadas. Guillermo es un director fabuloso y ha sido un placer rodar la película. -Aparte, ahora se embarca en Bienvenido a casa de David Trueba, en breve estrena Alatriste y aún tenemos recien Todos los te su papel en Horpapeles que migas en la boca Un año movidito, tengo en ¿no? Y eso que vecartera son nía después del de bombones y Soldados de Salamuy mina que tampoco fue manco. distintos -Sí, no me puedo quejar. Todos los papeles son bombones y de muy distintas características. Llevo una buena racha, espero que dure. Eso sí, necesito unas vacaciones urgentemente (risas) -En esta coyuntura, es prácticamente impensable que le ocurra lo que a su personaje en Ausentes que la dejen fuera del mercado laboral. ¿Reaccionaría como ella? -No lo sé. Espero no volverme tan loca, a pesar de que en el fondo es un personaje muy valiente. Pero debe ser una tragedia que, a los treinta y cinco años, te digan que eres demasiado vieja o demasiado flaca o demasiado gorda para trabajar en tu oficio, sacándote de cuajo de la sociedad. Algo que, desgraciadamente, está ocurriendo en muchos ámbitos. Vivimos días extraños e injustos. Mark Wahlberg, en una escena de Cuatro hermanos ABC Cuatro hermanos Mucha pistola y poca alma EE. UU, 109 minutos Director: John Singleton Intérpretes: Mark Wahlberg, Tyrese Gibson, André Benjamin JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Hace ya algún tiempo que John Singleton dio de lado los prometedores pasos que dio con Los chicos del barrio para ir metiéndose poco a poco y sin darse cuenta en los circuitos comerciales de Hollywood. Probablemente no se da cuenta, pero ha pasado de ser un Spike Lee II a ir dejándose letras indie por el camino para convertirse en un mercenario más del brillo dorado de la meca cinematográfica. En este Cuatro hermanos ha intentado volver a los orígenes, contando historias de las calles, pero en este sendero recorrido a Singleton se le ha olvidado tocar la fibra necesaria para que el rela- to cuaje. Tanto tocar dólar le ha acercado más al revólver que al corazón. Por eso, este cuento de cuatro hermanos adoptados que se reúnen para vengar la muerte de su madre no resulta convincente. Como buen discípulo de Walter Hill, Singleton toca bien las teclas violentas, la irritación permanente, la atmósfera cruenta y dura, pero todo el tinglado se desvanece en cuanto intenta entrar en los personajes. En ese momento todo queda corto, plano, hasta ridículo (música equivocada, tomas erróneas, actores poco creíbles) un disparo en el alma es lo que dispara Singleton se pone sentimental. Así que la película, que tiene una buena trayectoria narrativa (el ovillo del asesinato se va enredando cada vez más) adolece de un mínimo rascado de la cáscara de cada individuo que aparece y, peor aún, cuando lo intenta (retrato del malo malísimo) Singleton resbala con riesgo de abrirse la cabeza y desparramar los sesos de la película por toda la sala. Eso sí, si hablamos de pistolas, revólveres y abrir cabezas, en eso sí, en eso éste es uno de los reyes. Tan rico y tan pobre...