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58 Cultura MIÉRCOLES 14 9 2005 ABC Nuevo proyecto Lucía Etxebarría entra en el mundo editorial La escritora anunció ayer en Santander su intención de iniciarse en el mundo editorial de la mano de la colección Astarté que se abrirá con un ensayo sobre el maltrato escrito por ella misma como respuesta a una sociedad en la que se sacralizan las relaciones de dependencia Así mismo, la autora, que calificó de endogámico el mundo editorial, anunció que tiene casi acabada su próxima novela, una especie de novela policiaca que gira alrededor de un presunto suicidio. Antonio Iturbe debuta con la novela de humor Rectos torcidos b El subdirector de Qué leer se presenta con un libro ambientado en una Barcelona pensada para jubilados alemanes y japoneses, no para la gente AITOR RIVEIRO MADRID. El periodista Antonio Iturbe ha pasado al otro lado del espejo y ha publicado su primera novela, Rectos torcidos un libro ambientado en la Barcelona postolímpica y moderna del año Gaudí, pero que podría situarse en cualquier gran ciudad actual, occidental, tan rica, tan contenta de haberse conocido a sí misma y que vive en esa opulencia en la cual se adormecen las mentes indica Iturbe. El subdirector de la revista literaria Qué leer hace precisamente una sátira de esa modernidad de la que sólo presumen los cuatro políticos que manejan el cotarro y los que viven como pachás de las subvenciones de la modernidad. Pero la gente de los barrios está negra en una ciudad que está pensada para jubilados alemanes o para japoneses, pero donde les cuesta mucho vivir apuntilla Iturbe. Rectos torcidos narra las peripecias de Ladislao González- -continúa- un personaje inventado pero no ficticio, un tipo normal, de esos anodinos que nunca salen en la fotografía porque pertenece a esa masa amorfa que dicen los intelectuales Cuando Ladislao se ve hundido, más colgao que un bacalao puesto a secar tiene la brillante idea de imprimir el Quijote y otros clásicos en papel higiénico; la idea, un tanto absurda, tiene un gran éxito y Lalo González empieza a despegar y se convierte en un prohombre y, lógicamente, acabará alcanzando las más altas cotas de la miseria Rosa Montero, ayer en Madrid CHEMA BARROSO Rosa Montero crea un cuento para adultos, Historia del Rey Transparente Ambienta su nueva novela en un turbulento siglo XII para narrar el aprendizaje de la vida b Lo que llamamos Renacimiento es el naufragio del verdadero Renamiento, que sucedió en los siglos XII XIII. Fue una época de esplendor protodemocrático dice la autora de su viaje a la Edad Media A. ASTORGA MADRID. En los tiempos antiguos existió un reino ni grande ni pequeño, ni rico ni pobre, ni del todo feliz ni completamente desgraciado... La escritora y periodista Rosa Montero tiene la sensación de que se ha pasado toda la vida para escribir Historia del Rey Transparente (Alfaguara) una fábula para adultos en donde ha intentado reconstruir qué significaba vivir en el turbulento siglo XII, a qué olía, qué fantasmas tenía la gente, cómo se palpaba el mundo... Todo lo narra en primera persona y en presente continuo: Leola labora en el campo con su padre y su hermano. Vasallos de un señor feudal francés, que a la vez es vasallo del Rey de Aragón, sufren las consecuencias de las distintas guerras y desolaciones y padecen una mísera vida. Son como animales domésticos de los hombres de hierro caballeros voraces y brutales que riegan con su sangre los campos que aran. ¿Ve la escritora un paralelismo entre el siglo XII y el XXI? Total- -responde- En el transfondo político, en el momento histórico... En el siglo XII hubo un salto hacia adelante muy grande y al mismo tiempo unas fuerzas reaccionarias, integristas, dogmáticas, totalitarias, tiránicas, que luchaban contra eso. Existía un combate entre la luz y las tinieblas. Creo que estamos en una bisagra temporal muy parecida, de un impulso de democratización, de supranacionalización, de progreso muy grande y padecemos el contrapeso de unas fuerzas reaccionarias, integristas, ultramontanas, dogmáticas, fanáticas. Es muy parecido al mundo de trincheras en el que vivimos Limpiarse de los deseos Uno de los subtemas es la búsqueda de la identidad, de tu propio camino en la vida, de tu lugar, limpiarse de los deseos de los demás, construir tu lugar en el mundo Leola vive una vida entera y aprende a vivir. Tiene quince años, pero un día el amo reclama a todos los hombres para la batalla y Leola se queda sola. Apretando los dientes con la rabia de la injusticia, desnuda a un guerrero muerto en un campo de batalla y se enfunda sus ropas de hierro para protegerse bajo un disfraz viril de la violencia que le rodea. En sus andanzas, se topa con un enigma: los trovadores relatan la historia del Rey transparente y caen fulminados. En la guerra pierden todos, antes y ahora: No se crea usted que yo soy pacifista al cien por cien- -dice- Contra Hitler había que entrar en guerra y no se le podía dejar que fuera metiendo a toda Europa en campos de concentración y quemándola. En Sierra Leona, con los ejércitos que han ido amputando manos y narices a machetazos a los niños, lamento que Europa no haya ido allí con soldados. Eso no se puede permitir. Así que pacifista por el pacifismo, no Soy mujer y escribo. Soy plebeya y sé leer. Nací sierva y soy libre. He visto en mi vida cosas maravillosas. He hecho en mi vida cosas maravillosas. Durante algún tiempo, el mundo fue un milagro. Luego regresó la oscuridad Una reivindicación del humor Rectos torcidos es un juego de palabras entre la dolencia que sufre el protagonista- -colon irritable, que hace que le carburen mal las tripas y que eso parezca Valencia en fallas -y las buenas personas que, por obligación, se ven obligadas a vivir de la picaresca. Antonio Iturbe ha querido apostar con su libro por la novela de humor: No me da ninguna vergüenza decir que he hecho una novela de humor, porque el humor es una de las cosas más importantes de la vida. El sentido del humor es muy particular y no es nada fácil hacerlo, por lo que me parece una literatura difícil y a reivindicar Para Iturbe, Rectos torcidos pretende hacer reír, pasar un buen rato y, si se quiere, poder leer entre líneas y ver la mierda que hay debajo, porque el humor es un gran vehículo para criticar el mundo en que vivimos