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ABC MIÉRCOLES 14 9 2005 Sociedad 49 El Gobierno pide al PP que firme, sin negociación previa, un pacto educativo Las reuniones, pese al primer encontronazo, pueden empezar esta semana b El Ejecutivo remite al PP un do- Los universitarios españoles, los que más difícil tienen encontrar trabajo ABC PARÍS. La inversión en educación reporta beneficios a medio plazo en la reducción del empleo, aunque España supone la única excepción a esta regla. Esta es una de las conclusiones del informe Miradas sobre la Educación que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) presentó ayer en París. El estudio señala que los adultos con educación superior tendrán más probabilidades de obtener trabajos relacionados con sus estudios. Asimismo, la diferencia salarial entre las personas con un nivel universitario y quienes no lo tienen también crece en la mayoría de los estados miembros. Esto no ocurre, sin embargo, en España, donde la masificación de las universidades, según explicó Andreas Schleider, jefe de la división de análisis de educación de la OCDE, hace que muchas personas con estudios superiores no encuentren un empleo adecuado a su nivel de conocimientos. De este modo, en nuestro país, contar con una carrera universitaria no garantiza más probabilidades de encontrar trabajo ni de gozar de mejores sueldos. Objetivos del Ejecutivo El compromiso con la mejora de la calidad de la enseñanza. La defensa de la igualdad de oportunidades en el sistema educativo. La adopción de políticas educativas para la prevención del retraso de alumnos y disminuir el fracaso escolar. El especial cuidado para que los alumnos desarrollen el gusto por la lectura y disfruten con los libros. La profundización en la autonomía de los centros. La evaluación del funcionamiento del sistema educativo y de los centros docentes. El incremento compartido de la financiación educativa. mento, pero ha llegado a manos del PP sólo 24 horas después de que Rajoy hiciese pública su voluntad de alcanzar un pacto. En el documento popular, al menos era evidente una postura, unas claves educativas. Ahora, sin embargo, el Gobierno pretende que el PP dé su visto bueno a la Ley Orgánica de Educación, sin que, a la vez, lo haga. A su juicio, todo consiste en ese presunto talante lle- cumento previo a las negociaciones que pretende ser un mensaje de ánimo a la sociedad española y a la comunidad educativa JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA MADRID. El Gobierno socialista remitió ayer al Partido Popular un documento de cuatro páginas lleno de talante e inconcreciones en el que implícitamente se le pide un acuerdo con los principios básicos y los objetivos de la Ley Orgánica de Educación sin haberse sentado aún a negociar. En el documento, titulado Compromiso con la estabilidad del sistema educativo español se pretende recalcar al PP que un presunto pacto no es cuestión de dos o más partidos políticos, es una cuestión social: La sociedad española reclama que los cambios en el sistema educativo se aborden, además de con el máximo consenso posible, de forma meditada a fin de dar estabilidad al sistema educativo y facilitar el trabajo de centros y profesores Quizá haya sido meditado este docu- vado a la máxima expresión: Con la firma de este acuerdo se pretende enviar a la sociedad española y a la comunidad educativa un mensaje de confianza y de ánimo sobre las posibilidades presentes y futuras de nuestra educación El acuerdo contiene diez principios más que básicos, casi de primero de Primaria- -ahora que empieza el curso y miles de niños empiezan un nuevo ciclo- tan básicos como que el sistema educativo español está de acuerdo con los valores de la Constitución o la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza de los seis a los 16 años Sin embargo, entre esos diez principios hay uno que marcaría el inicio de una negociación en su ámbito: El respeto a las creencias religiosas de los alumnos y la garantía de que aquellos que lo deseen dispondrán de un tiempo para la enseñanza de la religión Lo que sí supone este documento es la apertura de negociaciones, o de nuevas hostilidades, entre el Gobierno y el Partido Popular. En cualquier caso, el primer paso ya está dado en ambos sentidos. Los papeles del PP están en Presidencia del Gobierno y los del Ejecutivo, en manos del Partido Popular.