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ABC MIÉRCOLES 14 9 2005 Internacional 31 Londres penalizará a los paramilitares protestantes por los disturbios de Belfast La prohibición a los orangistas de atravesar un barrio católico originó los graves altercados EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El Gobierno británico podría penalizar al grupo paramilitar protestante Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF) revocando el reconocimiento oficial del alto el fuego que había decretado la organización, tras su activa participación en los disturbios registrados en Irlanda del Norte en los últimos días, los más graves en varios años. Para intentar evitar una medida similar, la Asociación de Defensa del Ulster (UDA) el otro grupo lealista implicado en los enfrentamientos con la Policía, en los que fueron heridos sesenta agentes, ha llamado a la calma a sus miembros. En paralelo a la decisión tomada por el Ejército Republicano Irlandés (IRA) al anunciar su adiós definitivo a las armas, UVF y UDA comunicaron hace unos meses un alto el fuego. Pero ambos grupos protagonizaron revueltas las noches del sábado y del domingo, que se reprodujeron en menor escala en la del lunes, en protesta por el cambio de itinerario impuesto a una marcha de la Orden de Orange para que no atravesara un barrio católico. A raíz de esos disturbios en Belfast y otras localidades norirlandesas, en los que se lanzaron ladrillos, botellas, bombas incendiarias e incluso se dispararon armas contra miembros de la Policía y del Ejército, han sido detenidas sesenta personas por desorden público y otras tres por delitos terroristas. mana por la Comisión Independiente de Seguimiento, que vela por el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, tras constatar su conexión con cuatro recientes asesinatos. Un hombre pasea frente a los restos de un autobús incendiado en Belfast REUTERS Abandono efectivo de las armas Los lealistas ha reaccionado con violencia frente a lo que consideran excesivas concesiones de Londres al IRA para que abandone las armas. La situación en Irlanda del Norte está a la espera de que el grupo terrorista católico proceda al desarme anunciado, del que los republicanos deberían proporcionar alguna prueba ante la opinión pública. La pelota pasará entonces a los unionistas, que tienen que aceptar compartir la cúspide del Gobierno autonómico con el Sinn Fein, brazo político del IRA. Los recientes disturbios son una muestra de la resistencia de los radicales protestantes a asumir ese paso. La Orden de Orange, la mayor organización protestante en Irlanda del Norte, no ha condenado la violencia, cuya responsabilidad ha atribuido a la decisión de variar el recorrido de la marcha. Estos desfiles que los orangistas convocan en verano celebran la derrota, en el siglo XVII, del rey católico Jaime II ante las fuerzas protestantes de Guillermo de Orange. La decisión de tomar medidas de castigo contra la Fuerza Voluntaria del Ulster ya fue aconsejada la pasada se-