Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 14 9 2005 ABC Policías y soldados iraquíes trasladaban ayer a tres heridos en un atentado a una base del Ejército de EE. UU. en Tal Afar AP POLÍTICA NEFASTA EN IRAK Y SUS INCALCULABLES CONSECUENCIAS SANTIAGO GRISOLÍA Bioquímico STE artículo incide con un ejemplo en la increíble capacidad humana de olvidar y de no ser consecuente con un código ético y de efectividad. Desde luego, hay muchos otros casos también sorprendentes de inconsciencia preocupante, ya que algunos de ellos amenazan a corto plazo a la Humanidad. Estos días en que se recuerda con lógica gran tristeza y preocupación la bomba atómica, ya que estamos en el 60 aniversario desde que se destruyeron las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, cabe preguntarse cómo es posible que la política de los Estados Unidos fuese tan visionaria y adecuada al terminar la guerra con Japón y sea tan nefasta actualmente con Irak. En Japón, el general McArthur, seguramente aconsejado, o mejor dicho instruido, por el presidente Truman, que ya tenía mala conciencia- -porque en definitiva fue quien autorizó por sí solo este mal uso de la energía atómica- estableció la política de acercamiento y olvido del pasado, incluyendo las muchas muertes, destrucción e incendios producidos por los bombardeos masivos y por las dos bombas atómicas. Además, recordemos que inmediatamente después de Pearl Harbor y de declarar la guerra a los aliados y especialmente al Japón como consecuencia de este hecho infame, se internó a todos los japoneses que se pudiera en los Estados Unidos en campos de concentración en Nuevo México, Arizona, Utah, Wyoming, Idaho, Colorado y Arkansas, aunque fuesen ciudadanos americanos, como en Wisconsin me contó que pasó con sus padres una compañera de laboratorio de mi esposa y mía, Mika Hayano, que se libró de ello de E milagro. Quizá porque había nacido en América y además su esposo estaba en el servicio militar. De hecho, la prensa, sobre todo la prensa amarilla, fue responsable del mal tratamiento de los japoneses en los Estados Unidos. La verdad es que no había gran enemistad, pero en la noche del mismo día de Pearl Harbor los agentes del FBI arrestaron a 1.300 personas potencialmente peligrosas como enemigos. Durante las siguientes semanas se siguió una técnica de acosar y de actos de violencia contra japoneses. Finalmente, en febrero, y por el empuje mediático, Roosevelt firmó el decreto por el cual muchos japoneses americanos aceptaron la deportación voluntaria a los campos de concentración rápidamente construidos. Finalmente, la Corte Suprema de los Estados Unidos forzó que se abriesen los campos de concentración en diciembre del 44. De hecho, esta página americana es verdaderamente vergonzosa, puesto que se abolieron los derechos civiles de muchos de estos japoneses, fuesen o no americanos, como ahora sucede con la llamada Acta Patriótica en América. Por tanto, y a pesar del poco afecto de los americanos, mejor dicho, ninguno por aquel entonces, hacia los japoneses, después de varios años de guerra y de atrocidades, incluyendo la de utilizar prisioneros para probar sus bayonetas, y del ataque sorpresa en Pearl Harbor, ni se destituyó al emperador ni se destruyó nada del sistema social, burocrático o militar, pero al contrario, sí se cuidó de no ofender. Las fuerzas de la ocupación se comportaron en general con gran corrección y con conductas serenas y democráticas, aunque seguramente también con la intención de modificar algo el sistema feudal japonés, como se consiguió en parte. Por todo ello, es sorprendente que poco más de medio siglo después se haya olvidado por los líderes actuales americanos esta visión, como demuestra la increíble mala política actual con Irak. Todos los días nos desayunamos con noticias de matanzas y de continuo desacuerdo cada vez mayor de los iraquíes y de su Gobierno con las fuerzas de ocupación, naturalmente por ser más, con el contingente americano. No olvidemos que el ataque a Irak ordenado por el presidente Bush fue justificado más en habladurías que en bases reales como por fin se empieza a reconocer por la mayoría de americanos- -que estoy seguro pasará a la historia como uno de los más conflictivos, sino el más desorientado presidente americano- Lo primero que ordenó después de terminar la ocupación de Irak fue desbandar al Ejército, la Policía y todas las estructuras del conquistado país con el principal objeto de hacer ricas a muchas or- Cabe preguntarse cómo es posible que la política de los Estados Unidos fuese tan visionaria y adecuada al terminar la guerra con Japón y sea tan nefasta actualmente con Irak... ganizaciones, basado en el petróleo de este país y la reconstrucción por entidades estadounidenses, tales como la compañía Halliburton. Naturalmente, los amigos del presidente Bush, tales como el vicepresidente Dick Cheney y Donald Rumsfeld, secretario (es decir) ministro de Defensa, antiguos colaboradores del padre del presidente, también pasarán negativamente a la historia. Otro de los grandes errores americanos, y por eso se recuerda su semejanza con la situación con Irak, fue Vietnam, aunque esto no le guste recordarlo al presidente, donde murieron más de 60.000 americanos, incluyendo un hijo de mi cuñado. En Vietnam, como con los incendios provocados en Japón por bombardeos masivos, el pecado más grave ecológico fue el abuso de toda clase de sustancias químicas, el napalm y especialmente el llamado reactivo naranja, que destruyó mucha vegetación y cuyas consecuencias tanto humanas como vegetales todavía afectan a muchos ex veteranos. Otro de los graves errores americanos y que nos afecta a todos es el no hacer caso al Compromiso de Kioto, utilizando masivamente productos fósiles como el keroseno y el petróleo, con sus consecuencias negativas por la producción de CO 2 que está aumentando peligrosamente el calentamiento del planeta. De la misma forma que pasó con los japoneses- americanos en los años 40, ahora estamos viendo el respaldo de sistemas mediáticos manipulados, aunque al parecer ya por fin los americanos se van dando cuenta de que les vendió el cuento de la protección y el miedo al terrorismo que no sólo ha afectado a los americanos, sino en general, a todo el mundo, con la consecuente pérdida de la intimidad y de horas de vida no sólo en América. Así pues, con su barullo mental, el 30 de agosto, con motivo de la celebración de los 60 años del armisticio con Japón, firmado por McArthur, Bush dio un largo discurso en San Diego, en el que intentó defender su errónea política con Irak en las bases de la Segunda Guerra Mundial. No es que todo sea malo en América, al contrario, incluyendo su capacidad para corregir errores, como indicamos en este artículo. Esperemos que el soporte popular a la política con Irak del presidente Bush, que como dijimos antes empieza a disminuir, le haga recapacitar no sólo a él, sino también a los que persisten en la actual errónea actitud con Irak. Escribo estas líneas cuando vemos con horror la tragedia del Katrina Mi simpatía para América y mis deseos de que los americanos sean tan generosos con ellos mismos como con los demás. Veo que se arrecian las críticas a la administración americana por muchos motivos, pero sobre todo por la falta de organización, previsión y respuesta a las necesidades especialmente inmediatas de agua y comida. No se entiende que una nación que mantuvo durante meses y meses, incluyendo los invernales, a la población del Berlín libre, no sólo con víveres, no haya podido hacer lo mismo con Nueva Orleáns. ¡A menos que los burócratas nos hagan creer que la tecnología, después de medio siglo, sea peor!