Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 14 9 2005 Opinión 7 roamérica que abandone definitivamente el coyunturalismo y el paternalismo, y se proyecte hacia el futuro. Esta política ha de ser cuantitativa y cualitativamente más asertiva, ejercer liderazgo, y reivindicar (ante la Unión Europea, los organismos multilaterales, los foros internacionales, etcétera) el interés nacional de lo que suceda en la política y economía del subcontinente. En algunos casos esta posición pudiera llevar a la política exterior a posiciones incómodas respecto de las que pudieran mantener otros socios y aliados con intereses en la región diferentes y o testimoniales. (2) Desarrollar un sistema de gestión del riesgopaís- Iberoamérica, que actúe como observatorio de la realidad política, económica y social, incluyendo tanto a las empresas con presencia en la región alimentándose de y alimentando a los anteriormente referidos SCII) como integrando think- tanks, universidades, cámaras y patronales, centros de investigación, etc. (3) Saber coordinar los diversos instrumentos de acción política dispersos en diferentes instancias administrativas (desde la política de cooperación a la política comercial o la presencia en los organismos financieros internacionales) involucrando al sector privado y a la sociedad civil. LA ESPUMA DE LOS DÍAS LAS OPAS DE NUESTROS ABUELOS AS apariencias engañan. Parece ingeniería financiera, capitalismo postmoderno, burguesía pujante y sociedad civil activa. Sin embargo, la opa del siglo XXI cursa con sabor añejo, al más viejo estilo de la oligarquía y el caciquismo denunciados por Joaquín Costa. Conviene consultar el Código de Comercio de nuestros abuelos, comentado en este caso por Martí de Eixalá y por Durán i Bas, en sus Instituciones (Barcelona, 1911) por citar a dos ilustres mercantilistas catalanes. Está muy claro. El ministerio juega un papel fundamental. Allí manda un político cordobés que no es Lerroux ni Solís, ni siquiera don Niceto. Paga una BENIGNO caja de ahorros la Caja PENDÁS por definición, sucedáneo del gran banco de Cataluña que nunca existió ni existirá. Igual que en aquel entonces, el árbitro no es imparcial: pretende atar las manos a uno de los jugadores. Europa tampoco vale: Economía exige el silencio de Bruselas. Siempre nos quedará la izquierda. Fiasco total: los progresistas se apresuran por acudir en auxilio de los ricos. Bien está la tercera vía, incluso la cuarta, pero tal vez están llegando demasiado lejos. Funciona la generosidad patriótica que reclama Maragall, según el modelo del Carmelo y- -muy pronto- -del Estatuto nuevo. Reaparecen, por supuesto, el proteccionismo y los mercados cautivos. De paso, el Estado tendrá que cerrar la puerta a los textiles chinos con el fin de proteger la industria autóctona de nuestra nación de naciones ¿Cómo no recordar a los ancestros? Análisis político. España plural: el PSOE calla y aquí sólo habla el PSC. Luego querrá Zapatero ganar elecciones en Madrid... Esquerra y los comunistas del tripartito adoran al becerro de oro: debe de ser por la obra social de las cajas. ¿Es todo? Faltan unas gotas de mal gusto, pero la alusión al semen cubre con holgura esta faceta. Última paradoja. La víctima empresarial se llama Manuel Pizarro, notable jurista y financiero inteligente. La memoria flaquea. ¿Recuerdan el pacto PP- CiU en 1996? ¿Qué papel jugaba Pizarro en la sombra de las reuniones entre Aznar y Pujol? Todo son malas noticias para quienes seguimos infatigables en el empeño de situar a España a las alturas de este tiempo histórico. Lo único nuevo en esta operación ejecutada a la vieja usanza es la retórica empalagosa sobre las garantías del pequeño accionista y la protección del consumidor. Seguimos sin sociedad civil. Cataluña no es la excepción, porque no sirve de nada una burguesía que necesita del poder público para ganar en los negocios. Es una pena, porque la burguesía ha producido maravillas mucho mayores que las pirámides de Egipto y las catedrales góticas ¿Quién se atreve a escribir esto? Muy sencillo: Marx y Engels en el Manifiesto comunista de 1848, apartado I. Estoy de acuerdo. L la toma de decisiones e influencia en los mercados; y (ii) coordinar y optimizar la sinergia entre los equipos técnicos y sectoriales (conocedores del negocio y sus tendencias globales) y el personal directivo de la empresa, particularmente el desplazado en los países. En algunas realidades nacionales y sectores será aconsejable una mayor criollización de la presencia y representación de la empresa. Por su parte, el Gobierno, más allá de la deseable expansión presupuestaria de los programas de cooperación, tiene que: (1) Consolidar una política para Ibe- Diferentes autores coinciden en que, más allá de las convulsiones que están hoy en día en los periódicos, el futuro económico de Iberoamérica se plantea como halagüeño. No obstante, sería una temeridad asumir que ese mismo futuro no está plagado de incertidumbres. En este contexto, y debido a la magnitud y concentración de los intereses cruzados entre el subcontinente y España, es obligación de los diferentes actores interesados- -empresas, sociedad civil y gobierno- -imbuir la política exterior con la región de pragmatismo, y crear elementos de gestión del riesgo que nos permitan minimizarlos, anticipar las amenazas, e intervenir estratégicamente en la resolución de conflictos. Pragmatismo e idealismo no tienen por qué ser elementos antitéticos: la corrección de la escandalosa dualidad social del subcontinente, los avances en la gobernabilidad y el desarrollo institucional, la mejora de las leyes y los sistemas judiciales, el desarrollo de los recursos humanos, o la estabilidad política, son otros tantos vectores que debieran servir de anclas para el consenso. PALABRAS CRUZADAS ¿Debe el Partido Popular hacer cruz y raya con el pasado? EL LASTRE DEL 11- M EL FUTURO NO ES EL OLVIDO partir de aquí, sólo se habla de futuro Así de contundente ha sido Mariano Rajoy. Y es verdad que urge mirar al futuro y dejar de obsesionarse con las injustas (aunque no todas) heridas del pasado. La oposición está para criticar al poder y garantizar la alternancia. Un buen mensaje, pero servido con una afirmación algo extremosa, que puede interpretarse como una confesión de que el pasado perjudica. Cruz y raya, y lo que pasó ya pasó, y no ha sido bueno. Sólo que hay mucho de bueno en la pasada gestión del Partido Popular de José María Aznar, y de Mariano Rajoy, y de Ángel Acebes, y de tantos I. SÁNCHEZ otros. Sólo que el Gobierno no deja de CÁMARA referirse al pasado (ayer mismo, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega con sus comentarios sobre las piernas encima de la mesa) Sólo que el Gobierno no deja de recordar que el Ejecutivo de Aznar (incluidos Rajoy, Zaplana y Acebes) mintió. Sólo que los ciudadanos aspiran a conocer todo lo que sucedió en torno al 11 y al 14 de marzo de 2004, y no sólo la versión edulcorada, partidista y olvidadiza. Al menos, cabrá hablar del pasado en defensa propia. Habrá que hablar sobre todo del futuro, pero quizá no sólo de él. C RUZ y raya con las teorías de la conspiración universal del 11 14- M, desde luego. Lo sorprendente es que Rajoy haya tardado tanto en dar carpetazo a este asunto. Porque el PP se ha enfangado de manera lamentable en un empeño que ni siquiera era el suyo. Cuesta entender por qué se ha dejado arrastrar a esa locura de especulaciones sobre servicios secretos, autorías extrañas, ETA y, en el colmo de los delirios, la implicación de los propios cuerpos policiales. Lo único que ha conseguido es cargar de argumentos a todos aquellos que le achacaban su preferencia por la autoría etarra en el 11- M. La resaca de la derrota, probablemente, pero ya es hora de haberla superado. EDURNE Y añado, si bien con un lamento en esURIARTE te caso, que también cruz y raya al intento de reivindicar el papel internacional de España en la guerra de Irak y en los antecedentes del 11- M. Es una causa perdida. Que la dejen para quienes gustamos de las causas perdidas, periodistas, intelectuales, ONG y demás. Afortunadamente, nosotros no nos presentamos a las elecciones. La mayoría de los españoles no quiere saber nada de responsabilidades internacionales en la lucha contra el terrorismo, lidera el antiamericanismo europeo y quiere borrar de su memoria y de su mapa político el 11- M. Desolador, pero es lo que hay. A ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate