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76 LUNES 12 9 2005 ABC Economía LAS CLAVES DE LA REFORMA FISCAL Rebaja del tipo máximo del IRPF desde el 45 actual hasta el 42 %o 43 El tipo mínimo, sin embargo, situado en el 15 se mantendrá en el nivel actual. La reducción de tipos estará acompañada de una simplificación de la escala del tributo, con un nuevo recorte en el número de tramos. La reforma pretende mejorar la tributación de las rentas del trabajo, para las que se preparan nuevas reducciones. Las deducciones familiares, que en el diseño actual del impuesto consisten en unas cuantías o mínimos vitales que se reducen de las rentas totales obtenidas por el contribuyente, pasarán a convertirse en deducciones fijas de la cuota final a pagar por el contribuyente. Con esta medida se beneficiará a las rentas bajas y se perjudicará a los contribuyentes de rentas medias y altas con hijos; cuantos más hijos, más perjuicio. Tributación del ahorro. El Gobierno ha descartado finalmente equiparar el tratamiento fiscal de las plusvalías con el del resto de las rentas obtenidas en el ejercicio, por lo que las que se generen en más de un año seguirán tributando a un tipo fijo. Eso sí, el Ejecutivo prevé subir este tipo del 15 al 18 y establecer un mínimo exento para que los pequeños inversores no paguen nada por los rendimientos de su ahorro. Deducción por vivienda. La deducción general se mantendrá tal y como está (15 de las cantidades invertidas en el ejercicio, con un límite de 9.000 euros por declaración) Economía estudia, sin embargo, suprimir los porcentajes incrementados del 20 y el 25 que se aplican en el caso de que la adquisición de la vivienda se financie con una hipoteca, lo que ocurre en la mayoría de los casos. El nuevo IRPF bajará el tipo máximo al 42 o 43 y mejorará el trato fiscal de los salarios Economía propondrá recortes en las deducciones por compra de vivienda y planes de pensiones b La reforma fiscal, que el Gobierno remitirá al Parlamento antes de fin de año, podría incluir una subida del 15 al 18 en la tributación de las plusvalías YOLANDA GÓMEZ MADRID. El comienzo del nuevo curso político está siendo muy intenso para la vicepresidencia económica del Gobierno. Si en estos primeros días de septiembre el equipo de Pedro Solbes se ha centrado en el diseño de una propuesta para ayudar a paliar el déficit sanitario de las comunidades autónomas, los Presupuestos del Estado para 2006 y la reforma del Impuesto sobre la Renta absorberán los trabajos del Departamento en las próximas semanas. Rodríguez Zapatero se ha comprometido a llevar el nuevo IRPF al Parlamento antes de que concluya el ejercicio, aunque no entrará en vigor hasta el 1 de enero de 2007, por lo que afectará a las declaraciones que se presenten en 2008. Los efectos en el bolsillo de los contribuyentes se quedarán, por tanto, para el final de la legislatura. Descartado ya el tipo único, que el PSOE defendió durante la campaña electoral, la nueva ley del IRPF avanzará en la línea de reducción de tipos y de simplificación del tributo que caracterizó las dos reformas llevadas a cabo en sendas legislaturas del PP. Así, el proyecto que baraja el equipo de Pedro Solbes pasa por reducir el tipo máximo del impuesto desde el 45 actual hasta el 42 %o 43 La tarifa, que ahora tiene cinco tramos, pasará a tener tres o cuatro. Sin embargo, a diferencia de las dos reformas populares, no se bajará el tipo mínimo del impuesto, que permanecerá en el 15 Bajar el tipo mínimo es, precisamente, lo que más cuesta, ya que beneficia a todos los contribuyentes, tanto a los de rentas altas como a los de bajas. La reducción del tipo máximo, sin embargo, sólo afecta a los ciudadanos con rentas más elevadas, por lo que la merma para las arcas públicas es muy pequeña. La reforma que prepara Solbes afectará a las declaraciones correspondientes al año fiscal de 2007 Para compensar a los contribuyentes con menos ingresos, a los que no se les baja el tipo, el Gobierno prevé cambiar las actuales deducciones familiares. El tributo actual establece lo que se conoce como mínimos vitales, que son unas cantidades que se consideran necesarias para vivir y que varían en función del número de hijos o de ascendientes que conviven en el hogar familiar. Estas cantidades se restan de las rentas obtenidas en el ejercicio y el contribuyente paga por la diferencia. En un impuesto progresivo, como el actual, este modelo se traduce en que los contribuyentes con rentas más altas se ahorran más en sus pagos a Hacienda por cada uno de sus hijos, que los que tienen rentas inferiores. Desde la oposición, el PSOE siempre criticó este modelo y ahora se dispone a cambiarlo. La intención del Ejecutivo es establecer una cantidad fija por hijo. Otro de los objetivos de la reforma fiscal es mejorar el tratamiento de las rentas del trabajo. El Departamento que dirige Pedro Solbes es consciente JAVIER PRIETO Ley contra el fraude fiscal El próximo otoño el Gobierno remitirá al Congreso de los Diputados un proyecto de ley en el que se incluirán todas aquellas medidas del plan de prevención del fraude que necesitaban desarrollo normativo, y que afectan a diversos ámbitos: IVA. Se introducirá un nuevo supuesto de responsabilidad subsidiaria para todos aquellos que salgan beneficiados en las tramas de fraude del IVA. Sector inmobiliario. En las escrituras en las que quedan registradas las compras de inmuebles se deberá consignar el medio de pago, así como el NIF y la referencia catastral. Empresarios y profesionales en módulos estarán obligados a aplicar una retención a cuenta cuando realicen operaciones para otros empresarios. Además se excluirá de este régimen a los contribuyentes que fraccionan sus actividades para poder cumplir los límites exigidos para acogerse al sistema de estimación objetiva por módulos. de que son los trabajadores con nómina los que soportan la mayor carga del IRPF. Hay otros colectivos, como aquellos que reciben rentas de actividades económicas, profesionales o autónomas, cuyos ingresos son más difíciles de controlar por el Fisco y que, en general, declaran menos rentas que los asalariados. Por ello, Economía estudia fórmulas para reducir la carga fiscal de los trabajadores, que podrían pasar por aumentar la actual reducción por rentas del trabajo. Los cambios en el IRPF afectarán también a las deducciones por vivienda y planes de pensiones, que se recortarán, aunque no de manera tan brusca como la que se llegó a plantear en un primer momento. El diseño de un IRPF con tipo único incluía la supresión de todas las deducciones. Sin embargo, y tras la fuerte polémica desatada por la posibilidad de acabar con las ayudas fiscales a la compra de vivienda y a las aportaciones por planes de pensiones, el Ejecutivo ha optado por una opción moderada, la defendida