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22 Internacional LUNES 12 9 2005 ABC Nuevo parlamento Partido Liberal Democrático (PLD) 296 escaños (antes 249) Partido Democrático de Japón (PDJ) 113 escaños (antes 175) Otros 71 escaños Total de escaños: 480 Infografía ABC El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, marca el nombre de un diputado electo en la sede del PLD en Tokio AFP Aplastante victoria del primer ministro Koizumi en las elecciones de Japón La mayoría del electorado respalda su programa de reformas económicas deja las manos libres al carismático político para privatizar Correos, que se convertirá en el mayor banco del mundo con casi tres billones de euros PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL TOKIO. Tal y como preveían todas las encuestas realizadas durante la campaña electoral, el primer ministro Junichiro Koizumi logró ayer una aplastante victoria en los comicios celebrados en Japón. Y es que su formación, el Partido Liberal Democrático (PLD) logró la mayoría absoluta al obtener 296 de los 480 escaños que conforman el Parlamento nipón, por lo que podría deshacerse de su socio de coalición, el grupo de inspiración budista Nuevo Komeito, para formar gobierno. Todo un éxito para Koizumi porque, hasta ahora, el PLD contaba sólo con 249 diputados y necesitaba a los 34 de Nuevo Komeito, que ha perdido tres escaños en el Parlamento. Por su parte, la principal fuerza opositora, el Partido Democrático de Japón (PDJ) habría cosechado un amargo fracaso al desplomarse de los 175 diputados que tenía en la anterior legislatura hasta los 113 que le han reportado las urnas en esta ocasión. Con tales resultados, el primer ministro no sólo ha conseguido la reelección, sino que ha reforzado su posición a la hora de llevar a cabo las reformas que ya ha anunciado para revitalizar la titubeante economía japonesa, que se enfrenta a numerosos problemas para salir de la crisis que atraviesa desde hace ya casi una década. b El triunfo El más importante de esos cambios es, sin duda, la privatización de Correos, que no sólo se dedica al envío y recogida de cartas, sino que es también una gigantesca caja de ahorros que dispone de casi tres billones de euros en sus fondos. No en vano, estos comicios eran un auténtico plebiscito para los planes de Koizumi, que adelantó las elecciones al rechazar el Senado dicha iniciativa el pasado 8 de agosto. A este revés contribuyeron 37 diputados rebeldes del PLD que se unieron a la oposición para votar en contra de la propuesta del Gobierno. Además, dichos disidentes abandonaron el partido y formaron otros grupos, por lo que la sombra de una grave crisis se cernía sobre esta formación política, que lleva ya medio siglo en el poder a excepción de los once meses que pasó en la oposición a mediados de los noventa. Privatización inminente Sin embargo, la abrumadora victoria de Koizumi acallará las voces críticas dentro del PLD y dejará al primer ministro las manos libres para remodelar íntegramente el servicio postal y convertirlo en el mayor banco del mundo. Con dicha operación, el Ejecutivo nipón pretende dinamizar la economía poniendo en manos privadas los casi tres billones de euros que atesoran sus fondos, pobremente gestiona- dos hasta este momento por el Estado. Frente a esta postura, ya hay quien ha alertado sobre el destino que dicha entidad dé al dinero ingresado por los pequeños ahorradores, que temen perder su capital en caso de que el banco asuma demasiados riesgos en sus inversiones. Además de la extraordinaria calidad de su servicio y de las funciones que desempeña en el mundo rural, está en juego el futuro de los 400.000 empleados que ahora forman parte de Correos, una institución fundada en 1871 y fuertemente arraigada en el país nipón al contar con cerca de 25.000 sucursales repartidas por toda se geografía. Con una participación superior al 60 por ciento de los 103 millones de electores censados en Japón, el programa de Koizumi se ha visto ampliamente refrendado por la mayoría de la población. En este sentido, el agrio debate sobre la privatización de Correos ha eclipsado otros temas de la campaña electoral, como la política internacional del Gobierno y la necesaria reforma del sistema de pensiones, seriamente amenazado por el progresivo envejecimiento de la sociedad nipona y por sus bajos índices de natalidad. Tras los primeros resultados oficiales, el carismático Koizumi, de 63 años, se congratuló porque, según declaró exultante, siempre había confiado en que el PLD conseguiría la mayoría absoluta por sí solo Pero lo hemos hecho incluso mejor concluyó. El opositor Okada, que prometió la retirada de Irak, dimite P. M. D. TOKIO. Al igual que hiciera en su día José Luis Rodríguez Zapatero, el líder del opositor Partido Democrático de Japón (PDJ) Katsuya Okada, había asegurado que retiraría las tropas niponas de Irak si resultaba elegido primer ministro. Sin embargo, su promesa no le ha salido electoralmente tan rentable como al PSOE en España, puesto que la sociedad nipona acudió ayer a votar pensando más en sus bolsillos que en la política internacional de su país. Así, la anunciada privatización de Correos y su conversión en el mayor banco del mundo han anulado cualquier otro debate. Como consecuencia, ni la creciente amenaza terrorista que se cierne sobre Japón por su apoyo a EE. UU. en la guerra de Irak, ni sus difíciles relaciones con sus vecinos, en especial con China y Corea del Sur, han influido en el electorado japonés. Tras la mejora de la economía durante los dos últimos años, la mayoría de la población ha refrendado las reformas del primer ministro Junichiro Koizumi, cuyos resultados todavía están por comprobar. Y es que la economía nipona se sigue enfrentando a graves problemas estructurales, como una astronómica deuda pública que representa el 160 por ciento del PIB y un elevado nivel de préstamos bancarios impagados. Además, la recuperación de la isla se ha basado en el incremento de sus relaciones comerciales con China. Pero dichos intercambios se pueden ver dañados por el nacionalismo recalcitrante de Koizumi, quien ha protagonizado varios roces con el régimen comunista y con Corea del Sur por sus visitas al santuario de Yasukuni, donde se rinde homenaje a los soldados caídos en acto de servicio, entre ellos 14 criminales de la Segunda Guerra Mundial. Debido al sonado triunfo del PLD, ahora se abre un periodo de transición en el opositor PDJ, cuyo líder, Katsuya Okada, anunció anoche que dimitirá por el descalabro sufrido en estos comicios.