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ABC DOMINGO 11 9 2005 La Entrevista 11 Bibliografía Historia de España (Alianza, 7 tomos, dirige la colección y escribe el 5. La burguesía revolucionaria Las Cortes de Cádiz (Marcial Pons) La Monarquía de España (Alianza) Los afrancesados (Alianza, Altaya) La España de Fernando VII (Espasa) Antiguo Régimen y revolución liberal (Ariel) Los derechos del hombre (Alianza, Círculo de Lectores, Ed. del Prado) Historia de Donostia, San Sebastián (Nerea) Partidos y programas políticos (Alianza) Textos fundamentales para la Historia (Alianza) La Hacienda del siglo XIX (Alianza) La Hacienda del Antiguo Régimen (Alianza) Miguel Artola, durante la entrevista ravilla que haya tantos cargos. -Volvamos a su libro, en el que da cuenta de la evolución del constitucionalismo español y lo pone en relación con el del resto de Occidente. -El constitucionalismo español es uno de los primeros de la historia. Primero se encuentran las constituciones de los Estados que se integraron en EE. UU. tras la declaración de su independencia en 1776; después, la Constitución Francesa de 1791; y la tercera que se da un país a sí mismo es la de las Cortes de Cádiz en 1812. Las dos últimas responden a problemas distintos, porque EE. UU. se va a constituir como nación, mientras que España y Francia lo harán política y no históricamente, y lo que hacen es resolver un problema de reorganización social. La Constitución de 1812 (como la francesa de 1791, la portuguesa de 1822 y algunas italianas de ese momento) es la que hoy tiene más vigencia entre las constituciones revolucionarias pues se recupera en las actuales Monarquías Parlamentarias. Se redactó contra el poder real tal como estaba constituido, la Monarquía Absoluta- -un término técnico que no tiene el sentido vulgar de arbitraria -y que se caracterizaba por la unidad del poder: todo el poder residía en el Rey. Frente a ello se introdujo la división de poderes. La de Cádiz recuerda a la francesa (con diferencias significativas) y definió el modelo de Monarquía Parlamentaria. -Pero no duró mucho ¿verdad? -Ese modelo revolucionario quiebra al caer Napoleón. Las restauraciones en toda Europa producen, en el mejor de los casos, un régimen político de Carta que conserva todo el espectáculo constitucional (elecciones, dos Cámaras, apertura y disolución de los Parlamentos, publicidad de los debates, etc. pero ninguna de sus realidades: la Corona retiene la unidad del poder, siempre tiene la ultima decisión En esta última decisión lo mismo se expresa el carácter de Carta y de Monarquía Constitucional, pero en la primera el Parlamento no tiene iniciativa legislativa. Sólo aprueba, ni siquiera enmienda los proyectos de ley que se le presentan. El Parlamento carece de competencias. Tras la inicial Monarquía Parlamentaria, el gran cambio político será pasar de un régimen de Carta a una Monarquía Constitucional, la cual resolverá el conflicto que plantean aquellas dos formulaciones. La Monarquía Constitucional se distingue del régimen de Carta en que el Parlamento comparte la iniciativa legislativa con el Rey: puede enmendar los proyectos de ley que presenta la Corona y, además, puede proponer los suyos propios. Este modelo paradigmático de Monarquía Constitucional es el que va a durar más tiempo en la historia. En España susbiste hasta 1931, cuando se proclama la II República. Y en 1978, se recupera el inicial modelo de Monarquía Parlamentaria. El Estado- Nación lo definieron los revolucionarios españoles en las Cortes de Cádiz -El debate estatutario ha puesto sobre el tapete el término Nación -La primera vez que se ha identificado el Estado- Nación fue en la Constitución de las Cortes de Cádiz, cuyo primer artículo dice: La Nación Española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios Y los revolucionarios españoles lo definen mucho mejor que los franceses. El EstadoNación se instituye políticamente como una Monarquía Parlamentaria y crea una organización estatal que se basa en la igualdad de derechos y deberes, y que, por consiguiente, da lugar a la abolición de los privilegios territoriales que existían hasta ese momento, creando una nueva división adminstrativa que es más homogénea. Esto no crea tensiones en los países que nacen por la vía revolucionaria (Estados Unidos, Iberoamérica) porque quieren eso e ignoran las diferencias sociales, institucionales, raciales o las que se quiera. ¿Cuál es el origen de las Autonomías? -Frente al Estado- Nación, el pensamiento romántico propugna el Estado orgánico (que no debe confundirse con los Estados fascistas) que es una realidad natural, un organismo que no se puede crear por una decisión de nadie. Cada pueblo tiene un espíritu y una cultura que lo distinguen de otros pueblos. El Estado tiene una identidad y una voluntad que no son la suma de las de los ciudadanos. Ha salido así de las manos de Dios. Y el análisis teórico concluye que los pueblos tienen un destino y para cumplirlo, necesitan ser independientes. Esa doctrina produce resultados contrarios: une a los alemanes y a los italianos; en cambio divide a los españoles, a los franceses y, en menor medida, al Imperio Austro- húngaro. Todo ello produce un tipo de reivindicación que dará lugar a las Autonomías. Es algo que en España discutimos desde hace muchísimos años, porque ya los carlistas rechazaron el Estado- Nación y quisieron volver a la unidad del poder real. El Estado orgánico está detrás de los nacionalismos y no tiene relación ninguna con el federalismo. ¿Está de acuerdo en incluir la palabra Nación en los Estatutos? -No es una discusión sobre la significación de las palabras ni de las ideas, es un debate político, del poder de los partidos, el cual depende de las combinaciones políticas más que de los votos. -Pero los significados son necesarios para entendernos. -La lengua está sufriendo un ataque sistemático de significados diversos y de desvalorización de los significados.