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48 Sociedad SÁBADO 10 9 2005 ABC Salud El dolor de espalda es uno de los trastornos más extendidos. El 80 por ciento de las personas padece episodios pasajeros, pero en algunos casos el dolor se puede convertir en una condena. Médicos españoles han encontrado algunas claves para mejorar su tratamiento Me duele la espalda TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Si le duele la espalda no deje pasar mucho tiempo antes de consultar con su médico. Una investigación española ha desmontado uno de los muchos mitos que rodean a este trastorno tan común. La conclusión, que publica la Red de Investigadores en Dolencias de la Espalda (Reide) en la revista Spine es clara: bastan dos semanas de molestias continuadas para considerar que el dolor se puede convertir en un problema crónico, y no mes y medio, como se pensaba. Estos resultados podrían cambiar la forma de actuar en las consultas porque identificar precozmente a los enfermos de riesgo puede evitar que el dolor se convierta en una condena. Los problemas crónicos de espalda no sólo tienen peor pronóstico por las molestias que ocasionan, sino que limitan en mayor medida las capacidades en la vida cotidiana. Un centenar de médicos de Atención Primaria de diferentes Comunidades Autónomas siguieron la evolución de 366 pacientes con dolor lumbar agudo, el más frecuente de las dolencias de espalda. El trabajo constató que para que los tratamientos fueran eficaces debían aplicarse a partir de los 14 días, y no esperar hasta las seis semanas como suelen hacer la mayoría de los facultativos. Los autores explican en su artículo que el retraso podría explicar por qué fracasan con tanta frecuencia los tratamientos para combatir el dolor de espalda. Cuándo acudir al médico Si las características del dolor o su localización son distintas de las de los episodios previos. Si es tan intenso que no lo alivian los analgésicos que se pueden comprar sin receta médica. Si no mejora en tres días o no desaparece en siete. Cuando se extiende por el brazo o la pierna y es más intenso en esos trayectos que en la espalda o el cuello. Si se acompaña de pérdida de fuerza o alteraciones de la sensibilidad. Si impide todo tipo de movimiento o es constante y no varía en función de la postura o el movimiento. Si se acompaña de otros síntomas (fiebre, cansancio extremo o pérdida de peso) La consulta es urgente si se pierde sensibilidad en la zona de los genitales, el ano o la cara interna de los muslos o tiene problemas de incontinencia. El dolor, pese a su intensidad, tiene poco impacto en la calidad de vida si es pasajero. No sucede lo mismo con molestias pequeñas y persistentes. A medida que se prolonga, el dolor deteriora el día a día de los enfermos, de manera que a los 14 días es ya su principal incapacidad. Contra el dolor, movimiento Una vez identificado el enfermo de riesgo, elegir el mejor tratamiento también es clave en su evolución. Cuando comienza el dolor, los medicamentos antiinflamatorios y relajantes musculares pueden ser la mejor ayuda. Sin embargo, a partir de los 14 días, se aconseja retirar, poco a poco, el tratamiento farmacológico y dejar los medicamentos para los momentos en los que los pacientes se encuentran peor. Si el problema amenaza con volverse crónico los fármacos deben dar paso a medidas educativas de higiene postural, a técnicas de fisioterapia y al ejercicio que se ha restringido en las fases más agudas del proceso recomienda Kovacs. En su opinión, el ejercicio es clave para combatir los problemas de espalda. No hay excusa para dejar de moverse, ni siquiera el dolor. Cuando las molestias nos impiden permanecer sentados en determinadas posturas, las mejor opción es caminar. Y si el dolor nos impide caminar 20 minutos seguidos, hagámoslo durante 19 minutos y medio Cualquier ejercicio es bueno para la espalda y lo peor, para el andamiaje de nuestro cuerpo, es guardar cama y hacer reposo. Bastan 48 horas en la cama para que el cuerpo empiece a sufrir pérdida muscular y el episodio doloroso dure más, asegura. El estado de la musculatura es vital para la espalda. La columna, formada por una hilera de 33 vértebras es incapaz de hacer todo el trabajo, así que debe ayudarse de una musculatura fuerte para apoyar este complejo entramado. El dolor de espalda se puede volver crónico a partir de los 14 días, antes de lo que se sospechaba Identificar a los pacientes de más riesgo es clave para evitar que los tratamientos fracasen Guardar reposo es la mayor contraindicación cuando la espalda molesta. Ante el dolor, ejercicio Identificar a los pacientes de riesgo Más del 80 por ciento de las personas con dolor de espalda se curan espontáneamente y sin recurrir a ningún tratamiento médico. El resto acaban convirtiéndose en pacientes crónicos. Se trata de un porcentaje pequeño, pero ese grupo de enfermos es responsable de más del 70 por ciento de los costes totales que originan los dolores de espalda. Identificar a estos enfermos es esencial para orientar a los médicos y decidir cuándo debemos sacar la artillería pesada o evitar tratamientos innecesarios dice Francisco Kovacs, coordinador del estudio y director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de Espalda. La fórmula para identificar a esos pacientes es valorar el tiempo que permanece el dolor; no importa la intensidad, sino los días que se mantienen las molestias. Y ese límite de tiempo se mide en 14 días, según este trabajo. A partir de ese momento aumenta el riesgo de que se cronifique el dolor y se deteriore la calidad de vida del paciente. Hemos comprobado que la intensidad de las molestias no nos ayuda a predecir las limitaciones que padecerá el paciente, ni el riesgo de que se cronifique su problema señala Kovacs. Acostumbrado a desmontar mitos relacionados con la espalda, Kovacs asegura que aún no hay ningún estudio científico capaz de demostrar que el método Pilates es mejor que otros ejercicios para mejorar el estado de la espalda. Esta gimnasia especial, a medio camino entre el yoga y la gimnasia sueca, hace furor en España y, entre sus beneficios más publicitados, destaca su capacidad para mantener en buen estado la espalda. Las falsas creencias que empeoran al paciente ¿Está convencido de que hacer reposo es la mejor medicina contra el dolor de espalda? ¿o que las pruebas de imagen desvelan todos los problemas? Pues sepa que se trata sólo de dos de los mitos que rodean a esta dolencia tan común. He aquí una muestra de las falsas creencias más asentadas entre la población general que pueden complicar la curación: Guardar cama Nunca, ni siquiera en las fases agudas. Sólo se aconseja cuando el dolor es muy intenso y sólo durante menos de 48 horas. Después caminar, nadar, cualquier ejercicio moderado es válido para no perder tono ni masa muscular, lo que empeora la situación del paciente. El colchón, cuanto más duro, mejor En comparación a un colchón muy duro, uno de firmeza intermedia mejora 2,4 veces más el dolor en la cama, 1,9 veces más las molestias al levantarse y 2,10 veces más el grado de incapacidad física. Pensar que un colchón duro es mejor es una creencia tan extendida que ha calado no sólo entre la población sino entre los propios médicos. Lo que aún no se ha demostrado científicamente son las ventajas de los nuevos colchones de tempur o el látex frente a los colchones clásicos de muelles. La cirugía es la mejor solución Sólo es la opción adecuada en un porcentaje pequeño de casos. Se estima que no más del 1 por ciento de las patologías de espalda necesitan tratamiento quirúrgico. Lo que no pueda ver una radiografía... El origen del dolor no está sólo en la forma de la columna. Muchos problemas sobrevienen por el estado de la musculatura.