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12 Nacional ANTE LA CONFERENCIA DE PRESIDENTES SÁBADO 10 9 2005 ABC La subida de impuestos y 1.300 millones de euros separan al Gobierno y al PP El acuerdo depende de cuánto está dispuesto el Ejecutivo a mejorar su oferta se guarda la baza de incrementar también el porcentaje que reciben las autonomías por los impuestos sobre el alcohol y el tabaco ABC MADRID. El pacto para paliar el déficit sanitario depende fundamentalmente de una cuestión de dinero. De la decena de puntos en los que se basa el acuerdo para mejorar el Sistema Nacional de la Salud, en ocho hay un acuerdo básico, en uno hay un pacto parcial y un último es el que deberán negociar los presidentes en la conferencia que tendrá lugar hoy. Se trata de la aportación directa del Gobierno de la Nación para ayudar a fortalecer el sistema sanitario, la igualdad de los ciudadanos y la solidaridad entre los territorios. La cifra de mil trescientos millones de euros es la que separa la oferta inicial del Gobierno socialista de las exigencias del PP. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero presentó una oferta inicial basada en una ayuda transitoria de 500 millones de euros por dos años y un aumento de la presión fiscal. Por un lado, ofrece dotar a las Comunidades de nueva capacidad tributaria en los impuestos de hidrocarburos y electricidad y, por otro, propone la subida de los impuestos de alcohol y tabaco, cuya recaudación se reparte entre las comunidades autónomas (40 por ciento) y el Estado (el restante 60 por ciento) El Partido Popular presentó una propuesta alternativa en la que exige que el Gobierno socialista aporte un mínimo de 1.800 millones de euros consolidables en el modelo, mantenga la cláusula de garantía de crecimiento de los recursos como el Producto Interior Bruto (PIB) establezca una cartera básica de servicios sanitarios y proceda a desarrollar un fondo de cohesión. Todo ello sin subir impuestos, como plantea el Ejecutivo de Zapatero. El presidente del Gobierno está dispuesto a sacar a última hora una de las b El Gabinete socialista La Generalitat dice a De la Vega que todos los pactos modifican la LOFCA b Carod rechaza las interferencias y señala que el Estatuto no se hace en La Moncloa sino en el Parlamento catalán y Piqué secunda la advertencia del Gobierno I. ANGUERA BARCELONA. El número tres del Gobierno catalán, Joan Saura, respondió ayer a la vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, utilizando sus propias palabras, cuando hace tres semanas pidió que se eviten interferencias en el proceso de reforma estatutaria de Cataluña. La vicepresidenta rechazó el jueves la posibilidad de blindar el sistema de financiación autonómico como el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, aceptó tras reunirse con el líder de CiU, Artur Mas. Más allá de ironías, Saura recordó que todos los pactos de financiación autonómica han ido seguidos de reformas de la LOFCA tanto el negociado por el primer Gobierno del PSOE como el auspiciado por el último Ejecutivo del PP. Señaló además que en este último caso, el acuerdo fue rechazado bilateralmente por comunidades como Andalucía o Extremadura para ejemplificar que la negociación de la financiación siempre tiene una parte bilateral y una multilateral En esta línea, el consejero jefe de la Generalitat, Josep Bargalló, aseguró en respuesta a De la Vega que en estos momentos le dan igual las opiniones que tenga el Gobierno respecto al proceso de reforma porque, aunque en su momento será fundamental en el proceso, ahora lo que me preocupa es Cataluña donde aún no hay cerrado un pacto, recordó. Más expeditivo se mostró el líder de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, cuando advirtió de que no admitimos que desde fuera se continúe interviniendo en el futuro texto estatutario porque quien hace el Estatut o no es La Moncloa sino el Parlament Sevilla y Solbes, durante la reunión del Consejo de Política Fiscal JULIÁN DE DOMINGO Acercamiento en el Consejo El hecho de que la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera del pasado miércoles sirviese para acercar posturas no garantiza el éxito de la Conferencia de Presidentes de hoy. A falta de conocer el montante final de la aportación presupuestaria directa que realizará el Estado, el Ejecutivo y las autonomías se pusieron de acuerdo en que debe prorrogarse la cláusula de garantía del PIB, en principio, por un periodo de dos años, el tiempo que el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, estima necesario para reformar el modelo de financiación. Ésa era una demanda que habían realizado tanto las comunidades del PP como algunas del PSOE, a fin de garantizar recursos suficientes en el gasto sanitario. Ahora existe un sistema de garantía- PIB. Lo que vamos a hacer es crear un fondo de garantía- PIB, con una determinada cantidad explicó Solbes al término de la reunión del miércoles, sin precisar el montante de dicho fondo. Solbes también indicó que habrá otro fondo para la atención de extranjeros. bazas que atesora: un aumento de la partida de mil millones de euros aportados en dos años. El montante del incremento es uno de los secretos mejor guardados por el Gabinete socialista, aunque fuentes gubernamentales adelantan que no podrá ser espectacular porque no hay mucho margen de maniobra Zapatero podría guardarse una segunda oferta: incrementar el porcentaje que reciben las autonomías por los impuestos sobre el alcohol y el tabaco- -ahora el 40 -y efectuar anticipos a cuenta por encima del 100 por ciento del gasto calculado. Las autonomías del PP consideran, en cambio, que sí existe margen para aumentar la aportación directa del Estado hasta llegar a los 1.800 millones de euros que exigen los populares. Un margen que, para el principal partido de la oposición, vendría de los 7.000 millones de exceso de recaudación que ha tenido el Estado en el último año. El presidente del Gobierno mantiene la estrategia de tensar la cuerda hasta el último momento para colocar a los presidentes del PP entre la espada y la pared. Silencio socialista Zapatero podría ofrecer 750 millones para la sanidad MADRID. El Gobierno anunciará hoy que eleva en un 50 por ciento la oferta para la sanidad a las comunidades autónomas, según informa hoy el diario El País La aportación directa sería de unos 750 millones de euros, frente a los 500 ofrecidos hasta ayer, y la propuesta la hará pública el propio Rodríguez Zapatero en la Conferencia de Presidentes. La diferencia entre lo que ofrece el Gobierno del PSOE y lo que reclaman las autonomías del PP quedaría así en torno a los 1.000 millones de euros. Es decir, que se reducirían en parte esos 1.300 millones que echa de menos el PP y que son uno de los dos puntos de enfrentamiento entre Gobierno y oposición, junto con las subidas de impuestos propuestas. No hay datos de que esta nueva cifra, esos 750 millones que ofertaría hoy Zapatero, llegara oficialmente anoche a los responsables del PP, reunidos en Madrid para tratar el asunto de la financiación regional ante la cumbre de hoy. En cualquier caso, la diferencia entre las cantidades parece insalvable, y se antoja muy difícil que se alcance un acuerdo. Las subidas del tabaco y el alcohol siguen sobre la mesa, un 5 el primero y un 10 el segundo, así como la posible subida de carburantes (de 2,4 céntimos a 4,8) desde las comunidades autónomas, aunque, de momento, ningún gobierno regional parece dispuesto a aplicarlo al menos hasta que no pase la crisis de precios por la que atraviesa el sector del petróleo. Las declaraciones de la vicepresidenta no obtuvieron respuesta desde las filas del PSC. Fuentes socialistas intentaron restar importancia a la intervención y destacaron que, de momento, la prioridad es alcanzar un acuerdo en Cataluña. En este contexto, señalaron con ironía que la negativa de De la Vega puede servir para animar a CiU a apoyar el acuerdo. Por contra, el líder del PP catalán, Josep Piqué, acogió casi con júbilo la advertencia de la vicepresidenta, que a su juicio viene a demostrar que el presidente Maragall sólo consigue incomodar al conjunto del socialismo catalán y español con sus cesiones a CiU.