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98 Gente VIERNES 9 9 2005 ABC EL BAÚL DE LA ABUELA Las fashionistas más apañadas rescatarán las primorosas puntillas, y los acabados en croché del baúl de la abuela. Cibeles 2005 AL SON DE UN BOLERO Las minichaquetas o boleros, que sólo cubren los hombros, los brazos y un pequeña parte de la espalda, abrigarán la primavera. La mujer barbuda Esperanza Aguirre y Rosa Aguilar no se lo perdieron. Silvia Pantoja y Arancha del Sol, tampoco POR ROSA BELMONTE uceso, que dirían los franceses. Después de José Miró, Juana Martín. La esperada. Arsa. Y su alcaldesa, Rosa Aguilar, a la que no veo poniéndose semejantes atavíos, como saltos de cama de paseo, en el front row de autoridades. Esperanza Aguirre también. Música en directo. Un cuadro flamenco fashion El cantaor llevaba cinturón de Hermès. Y había que ver las zapatillas del violinista (sí, violinista) Se notaba la expectación. Sale Eva González, la chica Tampax y de Casillas. Primer modelo y primer aplauso, no se vaya a hacer tarde. De espectadores, dobles parejas: Petro Valverde y Tony Benítez por un lado; Antonio Alvarado y Carlos Díez por otro. Los normalitos Uns y los raritos. En primera fila, Silvia Pantoja y Arancha del Sol. Se aplaudía casi todo. Especialmente un vestido naranja y azul de volantes cuyo vuelo era todo un trabajo de ingeniería textil. Y no llevaba pilas. Y el cantaor dándole a Pena, penita, pena y a Luz de luna Y el entusiasmo que subía. Ni que decir tiene que la ovación que se llevó la diseñadora fue de las gordas. Ante tanto aplauso, incluso el cantaor, Manuel Lombo, salió a saludar. Hasta el final de la pasarela. Con un par. En los desfiles de Carmen March y Jorge Vázquez otra vez Natalia Verbeke. Y Goya Toledo, Irene Visiedo (de Cuéntame o Toni Acosta, que esta vez vino con Natalia Figueroa, su suegra. A los de Anke Schlöder y Juanjo Oliva acudió Elena Salgado, la ministra pija y de Sanidad, Luz Casal y Neus Asensi. Anke Schlöder calzó a sus modelos con botas katiuskas, con tacón. No sé qué me gusta más, si esto o las chanclas con tacón que se han estado viendo este verano. El trueno llegaría con Carlos Díez, ese chico con barba (esa barba pegada a un chico) Es del mismo Bilbao, aunque parezca del mismo Teherán. Entre el público, la colección de gente rara más nutrida de todos los desfiles. Empieza la cosa y empieza el espectáculo. Y los gritos de júbilo de sus seguidores. Las modelos, con unos peinados espectaculares. De crisálidas. Cuanto más extraña era la ropa, más se aplaudía. Me declaro ignorante en prêt- à- porter rompedor (aunque no sé quién estará preparado para llevar eso) Me debatía entre dos opciones. Al principio pensaba que esa ropa parecía una mezcla entre la de doña Rogelia y la de Daisy. Luego decidí que se parecía más al disfraz del que da escobazos en el tren de la bruja. Acaba el desfile y sale el diseñador con una combinación negra y toda la barba. ¿Quién es ese hombre? (Alvarado puso la canción de los gavilanes) La mujer barbuda. No va más. Cerraría la Pasarela Davidelfín. Un clásico, Y clásicos sus seguidores. Lucía Dominguín con Carlos Tristancho (a ver a la niña) Alaska con Mario Vaquerizo y Boris Izaguirre con Elena Benarroch. Otro suceso. Éste ya asentado. Ion Fiz saluda al terminar su estrambótico desfile Fiz salva su desfile con diseños antiguos TEXTO: ISABEL AGUILAR FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO Esperanza Aguirre, ayer en el desfile. A la derecha, Arancha del Sol FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. El joven bilbaíno Ion Fiz fue el diseñador que más miradas acaparó en la jornada de ayer en la Feria de Madrid (tan sólo Juana Martín le discutió el puesto) La noticia de que su socia y mayor capitalista de la firma, Cristina Ventura (mujer del tenista Albert Costa) había secuestrado la colección que debía presentar era algo más que una vaga incertidumbre apenas unas horas antes de la ansiada puesta en escena. La retahíla de rumores estaba servida. Los pasillos del backstage parecían la típica estampa en la que los periodistas esperan (y desesperan) ante el camerino de una gran estrella. Nada más lejos de la realidad; sus formas adustas y sus continuos desplantes a la prensa lo demostraron. La situación, sin embargo, no era en absoluto favorable para Fiz, ya que como reconoció- -tras una auténtica persecución mediática- -había esperado recupe- rar su colección hasta el último momento. Mi socia me propuso una negociación con la que yo no estaba de acuerdo- -explica- Entonces se me ocurrió hacer una retrospectiva de colecciones anteriores para salvar mi desfile Además, la amenaza de ser sancionado por Cibeles si no cumplía acechaba al bilbaíno, por lo que no dudó en repescar algunos modelos vetustos para sustituir a su Vetusta Now (nombre de la colección que no llegó a verse) Nada nuevo bajo el sol, salvo los zapatos de Alima, único elemento sin estrenar en el desafortunado desfile. Respecto al futuro de su firma, Ion Fiz no adelantó demasiado, aunque espera que se solucionen los problemas. Tras una jornada de nervios y tensiones, al menos el diseñador acabó pidiendo disculpas por lo sucedido Tal vez la próxima vez se cuide de conservar su colección o, al menos, de refinar sus modales.