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ABC VIERNES 9 9 2005 Sociedad 49 Ciencia Astrobiología Espacio Genética La presencia de metano en Marte se debe a varias reacciones químicas Investigadores de la Universidad de Michigan han resuelto la duda sobre la presencia de metano en Marte. Se trata de un fenómeno denominado serpentinización a baja temperatura en el que una reacción entre el agua y las rocas del Planeta Rojo habría producido minerales con moléculas de hidrógeno. Éstas reaccionaron luego con dióxido de carbono para generar metano. Rusia lanza al espacio un cohete con material vital para la Estación Espacial Rusia lanzó ayer desde Kazajistán un cohete unido a una nave de carga que transportará 2,5 toneladas de material vital para la Estación Espacial Internacional (ISS) La carga de la tercera nave que se envía a la ISS este año está compuesta por combustible, oxígeno, agua, alimentos, medicamentos y un equipo para reparar el sistema encargado de generar oxígeno en el módulo ruso y que lleva fallando un año. Científicos británicos clonarán embriones con genes de dos madres Un grupo de científicos de la Universidad de Newcastle (Inglaterra) han logrado el permiso para clonar embriones con material genético procedente de dos madres. El estudio consistirá en transferir el núcleo de un embrión humano a un óvulo no fertilizado de otra mujer. Los científicos afirman que podrá servir para prevenir que las madres transmitan enfermedades genéticas a sus hijos. El polvo hallado en la superficie del Temple 1 es similar al talco b Tras la colisión de la sonda Deep Impact lanzada por la NASA, se incrementó la emisión de gases presentes en el cometa, aunque sólo durante unas horas VÍCTOR M. OSORIO MADRID. Los primeros datos de la misión Deep Impact de la NASA, que culminó en junio con el impacto de una sonda del mismo nombre contra el cometa Temple 1 y en la que han participado tres españoles, muestran que después de la colisión se produjo una fuerte emisión de polvo muy parecido al talco. La distribución de esos granos es muy ancha lo que significa que en el cometa hay una gran cantidad de partículas grandes de polvo. La misión ha permitido estudiar por primera vez la composición de la superficie y el núcleo de un cometa en términos de gas y polvo. Los análisis han concluido que la composición gaseosa del pequeño Temple 1 es muy similar a la de otros cometas más grandes y activos, ya que no se hallaron moléculas diferentes en sus gases. El paso de Katrina ha dejado daños en la fábrica donde se guardan los tanques exteriores de los shuttle NASA Katrina retrasará el calendario del programa de transbordadores de la NASA El próximo lanzamiento podría efectuarse a finales de 2006 b El huracán ha dañado la fábrica de Nueva Orleáns que produce los tanques exteriores de combustible y las instalaciones donde se prueban los motores de los shuttle PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Aunque la NASA ya tenía su generosa dosis de problemas con la envejecida flota de transbordadores y los reiterados fallos detectados en la reciente singladura del Discovery la destrucción indiscriminada del huracán Katrina ha logrado complicar todavía más las dificultades que sufre Estados Unidos en el frente de las misiones tripuladas al espacio. Los daños sufridos en instalaciones clave, la forzada dispersión de sus empleados y la asignatura pendiente de los reiterados desprendimientos de aislante podrían retrasar un nuevo lanzamiento de los shuttle hasta finales de 2006. De materializarse este ralentizado calendario, el impacto sería especialmente grave para la Estación Espacial Internacional (ISS) cuya construcción lleva paralizada desde el desastre del Columbia en 2003. Los transbordadores de la NASA, que deberían ser jubilados en cuestión de cinco años, son los únicos vehículos espaciales con capacidad para transportar los módulos y suministros necesarios para completar ese ambicioso proyecto científico internacional, donde España participa a través de la Agencia Espacial Europa con una aportación conjunta de 5.000 millones de euros. Daños en dos instalaciones Katrina ha incluido la NASA en su lista de damnificados, con daños en dos instalaciones decisivas para el programa shuttle la planta Michoud, a 24 kilómetros del barrio francés de Nueva Orleáns donde se producen los tanques de combustible exteriores, y el centro Stennis, en la costa de Misisipi, donde se prueban los motores de los transbordadores. Las dos instalaciones han sufrido daños e inundaciones, además de una plantilla evacuada con muchos empleados sin hogar que están siendo acogidos temporalmente en lugares como Houston o Cabo Cañaveral. Antes del huracán, la NASA había indicado que como muy pronto el próximo lanzamiento de un transbordador se intentaría en marzo de 2006, si se lograra una solución satisfactoria para el peligroso problema de desprendimientos de material aislante durante las maniobras de lanzamiento. Pero documentos internos de la Agencia Espacial de EE. UU. apuntan a que los daños de Katrina van a hacer casi imposible un lanzamiento hasta finales del año que viene. La NASA trabaja en un plan alternativo para trasladar a otras instalaciones intactas todo el trabajo crítico de diagnosticar y solucionar los problemas en los tanques exteriores de treinta toneladas y 46 metros de altura. Como primera medida, técnicos informáticos esperan acceder a las instalaciones de Nueva Orleáns para recuperar datos únicamente almacenados en los ordenadores de esa planta, originalmente un hangar de la Segunda Guerra Mundial. En su inventario, la NASA dispone actualmente de tres tanques externos en Cabo Cañaveral, pero todos ellos requieren modificaciones para solucionar el problema de los desprendimientos. Requisito obligatorio para volver a utilizar la flota de transbordadores. La participación española Los investigadores Pedro Rodríguez, Rafael Rodrigo y Luisa María Lara, del Instituto de Astrofísica de Andalucía en Granada, que depende del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han participado en dos proyectos de la misión. Se trata de Rosetta que estudió el comportamiento del Temple 1 durante quince días, y la campaña de observación astronómica. Antes del impacto, en la superficie del cometa sublimaban gases como H 2O (agua) CO (monóxido de carbono) NH 3 (amoníaco) y otras sustancias orgánicas explica Luisa María Lara. La investigación ha determinado que tras la colisión se incrementó la emisión de estos gases, aunque sólo se mantuvo unas horas. Las medidas tomadas un día después del impacto ya eran prácticamente iguales a las registradas antes. No obstante, el Temple 1 no recuperó por completo su estado normal hasta cuatro días después de la colisión.