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ABC VIERNES 9 9 2005 Internacional 29 Los asentamientos de Gush Katif no acaban de pasar a la Historia. Sus casas han sido demolidas pero no la treintena de lugares santos judíos en Gaza ¿Sinagogas islámicas? JUAN CIERCO. CORRESPONSAL GAZA. A punto de cerrarse la controversia sobre el paso fronterizo de Rafah y el aeropuerto, las sinagogas de Gush Katif se han convertido en la última patata caliente de la evacuación israelí de Gaza, que podría adelantarse incluso a la caída del shabat Desde la carretera de la playa, que une el centro de la Franja con los densos campos de refugiados del sur, se observan sin prismáticos las ruinas de la colonia de Netzarim, símbolo de la ocupación ilegal de Gaza durante 38 años. No queda ninguna casa o instalación; apenas asoman dos carros de combate entre las dunas para impedir sorpresas desagradables. La visión recuerda al día después de muchas incursiones israelíes en Rafah o Yabalia. Con una diferencia. Imponente, a vista de águila, pero también de gorrión, se alza la sinagoga del asentamiento. Nadie sabe todavía qué hacer con ella, ni tampoco con las otras que resisten frente a las excavadoras en cada una de las colonias evacuadas de Gush Katif. La lógica y el sentido común político y militar invitan a la demolición de las sinagogas, tal y como subrayaba ayer el editorial del diario Haaretz. Si no van a quedar judíos en Gaza para qué mantener las sinagogas, que sólo pueden provocar ataques palestinos o peligrosos peregrinajes de judíos dispuestos a poner en jaque a la seguridad palestina e israelí Pero no son la lógica y el sentido común el pan nuestro de cada día en una tierra en la que, por ejemplo, el rabino sefardí y líder espiritual del Shas, Ovadia Yosef, asegura que Dios ha castigado a Estados Unidos con el huracán Katrina por haber apoyado la desconexión de Gaza y a los negros de Nueva Orleáns por no leer la Torah das a su suerte o reconvertidas en establos, fábricas o hangares. Mejor, bajar el telón. Lo contrario, hacer de las sinagogas lugares santos islámicos, sonaría demasiado desafinado. Una sinagoga construida con la forma de la Estrella de David en Gush Katif AFP A favor de la destrucción La Autoridad Nacional Palestina (ANP) y Hamás ya han dictado su particular sentencia: no protegeremos las sinagogas, han declarado sus portavoces a ABC, por mucho que intervengan el Rey de Marruecos, el presidente de Egipto o los rabinos de Nueva York El Tribunal Supremo israelí falló ayer a favor de su destrucción. El Ejército se inclina por demoler los lugares santos. El Gobierno actuará en consecuencia. Algunos apuestan por dejarlas en pie para que los palestinos las destruyan, como sucediera con la Tumba de José en Nablus al comienzo de la segunda Intifada, y les cree una imagen negativa en todo el mundo. Otros, simplemente, recuerdan un hecho irrefutable: de las 140 mezquitas dejadas atrás en la guerra de 1948, 100 fueron destruidas y otras 40 abandona-