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24 Internacional EL ZARPAZO DEL KATRINA EVACUACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN VIERNES 9 9 2005 ABC Una Policía con mala fama y peor imagen b Yo seré el último hombre en dejar este campo proclama el jefe del cuerpo ante unos cuantos periodistas. Quinientos de sus hombres ya le han abandonado M. GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA ORLEÁNS. Al superintendente Eddie Compass III le ha llegado la hora de preocuparse por su legado histórico. Antes incluso de que la fuerza del huracán Katrina provocase la inundación de su ciudad, la Policía de Nueva Orleáns tenía fama de ser la más corrupta del país. Después de los saqueos, la desastrosa evacuación y el infame episodio del estadio Superdome, la imagen del cuerpo que manda no podía ser peor. El aspecto de macarra americano que tienen muchos de los hombres que se han quedado a acompañarle hasta que se hunda el barco habla por sí solo. Camisetas entalladas para marcar músculos, pantalones de faena, rifles semiautomáticos colgado del pecho y un pañuelo de barras y estrellas atado en la nuca al estilo pirata. No podían faltar las gafas de sol con cristales de espejo, y si no fuera porque en la ciudad no queda nada, estarían mascando chicle. Cuesta distinguirles entre los mercenarios contratados por empresas privadas para defender casas como la que tiene Juan Cruise en la ciudad. Yo seré el último hombre en dejar este campo proclama el jefe de Policía ante unos cuantos periodistas que aguantan el sitio con él. Quinientos de sus hombres ya le han abandonado. Algunos que ya habían perdido todo por las inundaciones decidieron que no valía la pena jugarse la vida en las calles con los saqueadores. Unos entregaron las placas, otros simplemente se montaron en los camiones de refugiados y se perdieron en dirección a cualquier parte. Me encargaré de ellos cuando solucione ésto promete amenazador el jefe de Policía. El vicepresidente Cheney visita la localidad siniestrada de Gulfport acompañado por su alcalde AP Katrina se convierte en una lección de humildad internacional para EE. UU. Bush recurre de nuevo al vicepresidente Cheney, el señor de los detalles vez desde 1846, las Fuerzas Armadas de México cruzan el Río Grande, pero esta vez con un contingente desarmado para ofrecer ayuda humanitaria PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Unos 200 mexicanos cruzaron ayer el Río Grande y no son espaldas mojadas El convoy militar compuesto por cuarenta vehículos con suministros, plantas potabilizadoras de agua, personal sanitario, ingenieros y cocineros enviado por el Gobierno de México a la zona devastada por Katrina -además de un buque de apoyo logístico- ilustra un papel muy poco familiar para Estados Unidos como receptor de ayuda extranjera. De hecho, entre los múltiples y significativos efectos del devastador huracán no faltan analogías de Katrina como una dolorosa lección de humildad internacional para el gigante americano y el unilateralismo demostrada por la Administración Bush. Desarmados y exhibiendo de forma prominente sus banderas tricolores, los soldados mexicanos movilizados por el presidente Fox son el primer contingente militar de la república azteca que salta el Río Grande desde 1846. En el colmo de las ironías, tras un verano lleno de tensiones fronterizas y una falta de sintonía que se remonta al 11- S, la primera parada prevista para este convoy ha sido San Antonio, ciudad que acoge las ruinas de El Álamo símbolo de la identidad patriótica de Estados Unidos pero de humillación nacional para México. b Por primera Uganda dona 200.000 dólares El Gobierno de Uganda anunció ayer una donación de 200.000 dólares a Estados Unidos por el huracán Katrina según un comunicado emitido por la legación del país africano en Washington. Estados Unidos ha sido generoso en su respuesta a los desastres naturales y humanitarios en todo el mundo, incluyendo Africa dijo el presidente ugandés, Yoweri Museveni, en el comunicado. Uganda ha sido más de una vez beneficiaria de esa generosidad, y un sentido de justicia nos manda ayudar a la gente de Luisiana, Misisipi y Alabama que ha perdido su hogar y seres queridos añade. El esfuerzo mexicano forma parte de múltiples y cuantiosas ofertas de ayuda internacional para las víctimas de Katrina que se han topado inicialmente con la resistencia de Estados Unidos. Descartando la necesidad de helicópteros o equipos de comunicaciones, el Departamento de Estado ha indicado su preferencia por aceptar donaciones de dinero o raciones de campaña. Hasta el momento, Washington ha dado el visto bueno a las ofertas de 49 países, incluida España. Reuniendo donativos en metálico por valor de 428 millones de dólares, en gran parte petrodólares facilitados por Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. En total, la Administración Bush ha recibido ofertas procedentes de 95 países, la mitad de las naciones del mundo, y diversas organizaciones internacionales. En la lista se incluyen gobiernos que han recibido o reciben sustan- cial ayuda de EE. UU. como Israel, Afganistán e Irak. Mientras que la relación de favores rechazados está encabezada por Cuba, Irán y Venezuela. Pero incluso entre aliados se han producido problemas de comunicación y trabas de transporte en una operación de entrega centralizada en Little Rock, Arkansas. Mayor papel de la OTAN El Gobierno estadounidense solicitó ayer un mayor papel de la Alianza Atlántica para transportar la ayuda de los socios europeos. Entre las posibilidades barajadas se estudia recurrir a los barcos de la Fuerza de Respuesta de la OTAN, contingente de elite formado el año pasado con una plantilla de 20.000 militares y compuesto por unidades terrestres, aéreas y navales bajo un mando único. Países no miembros de la organización militar, como Rusia y Suiza, habrían coordinado sus aportaciones a través de Bruselas. Dentro de la ofensiva de la Casa Blanca contra las críticas por su lenta actuación tras el huracán, el presidente Bush envió ayer a la zona devastada a su número dos Richard Cheney. En su condición de señor de los detalles el vicepresidente fue despachado con la misión de eliminar las trabas burocráticas que complican las tareas de auxilio. Durante su periplo, acompañado por su esposa y el fiscal general Albert Gonzáles, Cheney ha respaldado una investigación parlamentaria sobre lo ocurrido la semana pasada, pero también ha defendido que organizaciones como la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) estén dirigidas por cargos políticos. Dos suicidios Al menos dos agentes se han suicidado. No pudieron soportarlo más. Según Compass, 600 de los 1.200 hombres que le quedan están recibiendo ayuda psicológica. El resto se dedica a recorrer las calles destrozadas de este gran pantano abandonado en el que se ha convertido la orgullosa cuna del jazz para intentar sacar los cadáveres que flotan en las aguas putrefactas. El superintendente Compass no quiere entrar en números, ya nos ocuparemos de contar los muertos cuando acabemos de sacar a los vivos Pero el último envío que ha llegado a la ciudad con la ayuda federal deja los pelos de punta: 25.000 bolsas de cadáveres.