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50 Cultura JUEVES 8 9 2005 ABC Es muy difícil imaginar un mundo no intoxicado comenta Irvine Welsh El novelista escocés presenta Porno secuela involuntaria de la exitosa Trainspotting a los personajes de su primera novela diez años después y los arroja a una trama marcada por las adicciones y la pornografía casera DAVID MORÁN BARCELONA. Diez años después de ese maratón de adicciones y miserias que fue Trainspotting el escritor escocés Irvine Welsh (Edimburgo, 1958) recupera a los personajes de su primera novela para lanzarlos de nuevo al vacío en Porno (Anagrama) secuela involuntaria de uno de los fenómenos literarios y cinematográficos de la pasada década. No tenía ninguna intención de hacer una continuación de Trainspotting -confesó ayer Welsh durante la presentación del libro en Barcelona- pero mientras escribía me di cuenta de que lo que estaba contando era la historia de Sick Boy diez años después, así que decidí contar también la historia del resto de personajes Es así como Sick Boy, Renton, Spud y Bebgie reaparecen en escena una década después de presentarse en sociedad como balas perdidas de los arrabales escoceses. El rosario de adicciones se combina aquí con la producción y grabación de películas pornográficas y el protagonismo se desplaza de Renton (interpretado por Ewan McGregor en la versión cinematográfica) a Sick Boy (Johnny Lee b Welsh recupera Miller en el filme) pero, en esencia, todo sigue igual: moho, podredumbre y sordidez para reflejar con precisión clínica los males de una sociedad en descomposición. Me interesan los personajes que actúan en situaciones límite- -aseguró Welsh- No hablo de gente loca, sino de gente que ha sobrepasado los límites de la conducta y vive momentos muy intensos en su vida Miedo a madurar Intensa es, precisamente, el adjetivo que mejor describe una obra con la que Welsh indaga en el miedo a madurar de la sociedad británica, en cómo cambia la gente en cuanto se pone detrás de una cámara y, cómo no, en todas las formas de autodestrucción vinculadas a las sustancias ilegales. No estoy glorificando el mundo de la droga- -señaló Welsh- pero es muy difícil imaginar un mundo no intoxicado. La droga es parte de la sociedad de hoy, y si escribes de la sociedad urbana, no hablar de las drogas es como escribir del campo y olvidarte de los árboles y las montañas Con dos novelas en mente y una productora cinematográfica recién estrenada, Welsh reconoce que en ningún caso ha deseado complacer al público entregando la segunda parte de Trainspotting Escribir es algo muy egoísta, como un diálogo íntimo, así que mientras escribo no puedo pensar en el público. Me molesta que digan El escritor escocés Irvine Welsh, fotografiado ayer en Barcelona que escribo por razones comerciales. Si hubiese querido sacar provecho, habría contado la historia de Renton, pero me interesaba más Sick Boy Éste es, precisamente, uno de los principales obstáculos para trasladar Porno a la gran pantalla. Es una producción EFE muy difícil, porque hay que poner mucho dinero, reunir de nuevo a todos los actores y ampliar el papel Renton para Ewan McGregor aseguró un Welsh visiblemente aliviado por haberse desentendido completamente del posible salto al cine de su última novela. Vallvey apuesta por la denuncia y la intriga en La ciudad del diablo TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. Una mezcla del suspense que desencadena el asesinato de una mujer, en un imaginario pueblo toledano, con el que vivía toda España a la espera de la muerte de Francisco Franco y de las consecuencias de la Marcha Verde- -la escritora se declara defensora de la causa saharaui- es el pilar de La ciudad del diablo (Destino) la novela para la que Ángela ha tomado el nombre que se dio a la otra España Sin olvidar el adobe de la guerra civil y el franquismo. Asuntos, pues, más que suficientes para una historia de intrigas varias, en la que la autora sitúa al lector desde la primera línea: Día 1 de noviembre de 1975, sábado En la actualidad, es comentario bastante generalizado el horror de la guerra civil, pero un personaje de Vallvey afirma que Franco es un pasado borroso ¿Es una contradicción el conte- pensa a una madre soltera, a dos sacerdotes: uno seguidor de Lefevre y otro, joven progresista y detective ocasional, en quien Ángela confiesa rendir homenaje a todos los que en tiempos difíciles fueron como él. La autora, ayer en Madrid ERNESTO AGUDO nido del libro con esa frase? No- -responde la novelista- el futuro para los personajes de la novela es el presente de la gente de mi generación. Además, todavía quedan sombras de una España que nadie quiere siquiera recordar, porque es un pasado borroso aún no esclarecido. La gente de mi edad éramos niños cuando Franco murió y apenas nos enteramos de nada. El ejercicio de memoria es un análisis personal e histórico Vallvey piensa que la guerra es todavía un cadáver en el armario. Nadie quiere hacerse responsable. He luchado mucho contra la idea de las dos Españas, pero ahora sé que existen. Hay una militancia de la gente a una u otra. Son dos Españas cerriles, que fagocitan a la izquierda y la derecha liberal y civilizada La ciudad del diablo contiene una magnífica información acerca de los temas sociales, políticos y religiosos. De hecho, aborda el cruel trato que se dis- No soy anticlerical No relega el papel de la Iglesia Católica como implicada en la Guerra Civil, pero reconoce que luego ha sabido pedir perdón. Se equivocarán de pleno los que me consideren anticlerical, porque con toda honradez creo que mi mirada hacia ese asunto es desprejuiciada y benévola La inocencia no está ausente de la obra, encarnada por Ricardo, un niño, escolar y monaguillo, una figura, la última, que a su creadora le parece bonita porque es la del que ayuda y acompaña. Ese chaval pertenece a la generación de Ángela, que ha modernizado España y la ha observado con mirada más limpia La escritora denuncia la escasa atención que merecía la mujer en la época. Pero tras todas sus acusaciones, en los asuntos ya citados, deja el final abierto, una intriga nebulosa, y es que ella aún ve brumas.