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30 Internacional MIÉRCOLES 7 9 2005 ABC Doris Schröder- Köpf ha ido a clavar las uñas en la candidata de la CDU acusándola de no entender a la mujer por no ser madre. El desenlace del duelo está por ver Mujer contra mujer RAMIRO VILLAPADIERNA. CORRESPONSAL BERLÍN. Dos mujeres discuten del papel de la mujer. La socialdemócrata está en casa, a cargo de sus hijas; la democristiana quiere ser la primera canciller de Alemania. La primera le afea a la segunda que no puede entender a la mujer no siendo madre. A ello se añade el que nunca tantas intelectuales habrán hablado tan mal de las aspiraciones de otra mujer. Salvo la líder histórica del feminismo alemán, que ha terciado a favor de Angela Merkel y desdeña a la mujer del canciller Schröder. Doris Schröder- Köpf ha ido a clavar las uñas en la candidata de la CDU y el desenlace, por arriesgado, está por ver. Si Schröder y la izquierda han atacado el modelo familiar democristiano, nadie anticipaba que su esposa atacaría a la candidata por donde nadie se había atrevido: la vida de Merkel, ha dicho Doris al semanario Die Zeit, no sería representativa de la experiencia de la mayoría de las mujeres por no ser madre. La mujer hoy porfía por encajar familia y profesión, por decidir si se queda unos años en casa para tener un niño o cómo criar mejor a sus hijos. Éste no es el mundo de Angela En el duelo televisivo, Schröder sorteó la indelicada intromisión de su mu- jer con una declaración de amor a ésta que unos interpretan hermosa y otros instrumentalizadora. Merkel ha confesado que no habría llegado a donde está en caso de tener niños, pero adujo esta experiencia como argumento para su futura acción política. Gerhard Schröder y su mujer Doris durante sus vacaciones en Italia en julio poder y asegura que aportará nuevas perspectivas e inteligencia Merkel no es un adalid del feminismo ni, a veces, de la femineidad; pero ha evitado hacer política de su sexo, como del hecho de ser del Este. Brunhilde Raiser, presidenta del Consejo de Organizaciones de Mujeres, cree llegado el momento para una mujer canciller, pero le resulta desconcertante el poco uso que hace Merkel de su sexo, cuestión por la que recibe críticas tanto machistas como feministas. La candidata camina por un filo, no queriendo parecer sexista, pero tampoco enajenarse a las mujeres. Tal vez lo más nuevo, si no femenino, que esté haciendo Merkel sea hacer poco caso a nadie. EPA Cuotas femeninas Un tercio de candidatos electorales son mujeres, pero la crítica de Köpf recuerda que las cuotas femeninas siguen siendo confusas y, entre madres a la puerta de un colegio, se percibe el poco consuelo que a veces hallan en que media docena de mujeres figuren en el gobierno de Schröder: Ellas no son madres e insinúan como Köpf que su mundo sería otro. Schröder- Köpf, ex periodista del Bild, veinte años más joven que el canciller, recusa a Merkel su mandato como ministra para la Mujer y la Juventud (1991- 94) yendo hasta alegar que habría sido causa de la actual caída de la natalidad en Alemania e incluso que una mujer sin hijos no puede erigirse en defensora de los derechos femeninos. Emilia Müller, de la liga de mujeres de la CDU, cree que Merkel ha dejado claro que las mujeres no se conforman ya con los aledaños, quieren el Miedo intelectual a Merkel A doce días de que tal vez la primera mujer gane unas elecciones alemanas, medio país debate su significado y los Verdes concluyen que, en todo caso, es gracias a lo que les toca de la revuelta cultural del 68. Pero la escritora Thea Dorn se muestra perpleja en Die Welt por la fobia a Merkel entre sus colegas femeninas, como Eva Menasse o Katja Kullmann: Por primera vez, el 90 por ciento de intelectuales que asoman desde su torre de marfil son mujeres; mujeres cuyo mayor miedo es que Angela Merkel sea canciller. Me pregunto si se plantean que el espacio que han ganado en el debate intelectual puede ser el primer resultado de la candidatura de Merkel a la cancillería Rita Süssmuth, ex presidenta democristiana del Bundestag, ve que Merkel da por sentado que la mujer tiene que ser apoyada, pero también que su proyecto central no es de sexo, sino dirigir un país La editora y célebre feminista Alice Schwarzer se ha puesto como una pantera con la mujer de Schröder por irresponsable De Merkel dice sólo que espera que las niñas crezcan viendo que pueden llegar a ser canciller de Alemania CATHERINE COLONNA Ministra francesa de Asuntos Europeos La mejor solución para la crisis del Tratado de la UE es esperar Han pasado más de tres meses desde el no francés a la Constitución europea y la vuelta del verano recuerda a las autoridades galas algunas enojosas asignaturas pendientes TEXTO: FRANCISCO DE ANDRÉS FOTO: JULIAN DE DOMINGO MADRID. Durante casi diez años Catherine Colonna fue el rostro amable del presidente Chirac como portavoz del palacio del Elíseo. Tras el sonoro no del referéndum francés a la nueva Constitución europea, el jefe del Estado la llamó el pasado mes de junio a ocuparse de la cartera de la Unión Europea. ¿Qué está haciendo el Gobierno francés para resolver el problema del rechazo de su electorado a la Constitución europea? -Comprendo muy bien que nuestros socios europeos se planteen esa pregunta y por eso quiero subrayar el compromiso de Francia con un proyecto europeo ambicioso. Tenemos la convic- ción de que el pasado 29 de mayo los franceses no rechazaron la Constitución como tal, sino una determinada manera de construir la Unión que no respondía a sus expectativas tanto en lo económico como en lo social. -Usted ha dicho que existe futuro para la nueva Constitución europea, pero que no sabe cuál. Por otra parte, el Gobierno de París no cuenta siquiera con un calendario de pasos para resolver el entuerto del no -Creemos que la decisión del último Consejo Europeo de Bruselas es la más inteligente: continuar el proceso de ratificaciones entre los Veinticinco y modificar si es preciso el calendario para la adopción final del texto. Los líderes europeos se han dado de margen hasta final del año que viene y en ese momento se analizará de nuevo la situación. Este periodo nos permitirá actuar para sacar adelante cierto número de proyectos de coordinación de nuestras políticas económicas y sociales. ¿Prevén la posibilidad de retoques en la actual redacción de la Constitución para hacerla más atractiva al electorado francés? En ese caso, ¿volverían a someterla a referéndum? -Pensamos que no es posible renegociar un texto que fue aprobado por los veinticinco gobiernos después de un conjunto de equilibrios. Insisto, la de- cisión de darse un tiempo es hoy la mejor de las soluciones posibles. -Hasta la entrada en vigor del nuevo texto constitucional sigue en pie el Tratado de Niza, que para muchos españoles es mejor que el nuevo. -Sí, no estaba mal (sonríe) Es cierto que no existe vacío institucional y que Niza sigue en pie hasta que no se apruebe la nueva Constitución. Niza había permitido a España tener más peso en el seno del Consejo Europeo, pero ya no sirve para asegurar que una Europa ampliada a veinticinco miembros funcione bien: hacen falta mecanismos de decisión más eficaces, que están reflejados en el Tratado actual.