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ABC MIÉRCOLES 7 9 2005 Internacional 25 EL ZARPAZO DEL KATRINA LA TRAGEDIA DESDE ESPAÑA Lorena Hernández: Llegué a pensar que nunca volvería, pero ya ha pasado La joven valenciana temía que los saqueadores la atacaran en la noche los momentos de angustia vividos por la falta de comida y agua mientras las calles se llenaban de saqueadores y cadáveres GEMA ALONSO VALENCIA. Estoy Feliz de estar aquí, es lo que más deseaba porque significa el fin de la pesadilla Con estas palabras, Lorena, visiblemente consternada aún por la devastadora experiencia sufrida en Nueva Orleáns, pisaba suelo valenciano tras varios días de angustia. Con el rostro demacrado, la mirada perdida y con lágrimas en los ojos, la superviviente valenciana del Katrina se reunía la mañana de ayer con sus compañeros y amigos en el aeropuerto de Valencia, donde llegó en un vuelo procedente de Madrid, ciudad a la que se habían desplazado sus padres y sus hermanos junto con el vicepresidente del Gobierno Valenciano, Víctor Campos para recibirla. La joven estudiante de Lenguas Románicas, que se encontraba en Nueva Orleáns cursando un máster, se fundió en un prolongado abrazo con sus amigos, que la esperaban impacientes y que tuvieron que aguardar a que Lorena se recuperara del mareo en una sala del aeropuerto tras el vuelo. Bienvenida Lore Esta frase escrita en varias cuartillas que portaban sus compañeras fue lo primero que vio la joven al salir junto con los flashes de las cámaras de los periodistas. Lorena confesó sentirse muy mal y débil por una traumática experiencia que nunca olvidará. Recordó la angustia y la desesperación por la falta de alimentos y agua, ver los cadáveres en las calles y estar permanentemente aterrorib La joven relató EL COLOR DE LA VERGÜENZA H Lorena Hernández a su llegada ayer al aeropuerto de Valencia zados por los tiroteos que escuchaban y el temor de que los saqueadores les atacaran en mitad de la noche. He pasado mucho miedo, sobre todo a mitad de semana, porque no veíamos la forma de salir de allí y llegué a pensar que nunca volvería, pero ya ha pasado manifestó Lorena todavía aturdida por el devenir de los acontecimientos. Aseguró que tiene muy malos recuerdos que siempre permanecerán en su retina, pero tampoco olvidará a mucha gente buena y la solidaridad aunque reconoció que la gestión de la catástrofe ha sido un desastre, una desorganización total y mostró su confianza por que la ciudad llegue a recuperarse algún día Los padres de Lorena aseguraron sentirse tan felices que no nos salen ni las palabras después de permanecer en el más absoluto de los desconciertos ante la falta de noticias de su hija durante varios días, en los que no pudieron comunicar- MIKEL PONCE se con ella y sólo accedían a la magnitud de la desgracia en la zona por la información de los medios de comunicación. Ambos llegaron a temerse lo peor y pensar que ya no volverían a ver a su hija. Otra superviviente de Castellón Víctor Campos destacó las condiciones de seguridad con las que se ha desarrollado la evacuación de la joven, que se llevó a cabo sin riesgo alguno e informó de la existencia de otra superviviente de Castellón que ya ha logrado también abandonar la zona de conflicto y que se encuentra sana y salva, descartando que ningún otro valenciano permanezca en la zona. Ahora Lorena mostró su deseo de descansar, recuperarse y superar el trauma gracias al apoyo de sus familiares y seres más allegados, sin descartar regresar a Nueva Orleáns para completar su formación académica una vez normalizada la situación tras la catástrofe. Dos aviones Hércules despegan hoy rumbo a EE. UU. con ayuda española ABC MADRID. El lunes se reunieron en la Agencia Española de Cooperación (AECI) representantes de los Ministerios de Defensa, Presidencia, Sanidad, Interior y de la Embajada de EE. UU. en Madrid para coordinar la reacción española ante la solicitud norteamericana de ayuda humanitaria ante el colosal desastre provocado por el Katrina Entre ellos, el titular de la cartera de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y el embajador estadounidense en Madrid, Eduardo Aguirre. España ya ha dado su respuesta. Con la premisa de la máxima eficacia y coordinación entre los diferentes organismos implicados el primero de los aviones Hércules de Defensa que partirán hoy a las seis de la tarde de la Base Aérea de Torrejón de Ardoz transportará 6.000 raciones de comida de emergencia. La segunda aeronave dispondrá de dos potabilizadoras, equipos de limpieza, material sanitario de primeros auxilios, 20 tiendas de campaña, 300 camas plegables, 10 generadores de aire lonas y 300 mantas. Toda esta ayuda, aportada por la AECI, será canalizada por la Direc- ción General de Protección Civil que se ocupa asimismo de las donaciones de las comunidades autónomas. Este primer envío, valorado en torno a 35.000 euros, llegará al aeropuerto militar Little Rock en el Estado de Arkansas. El material transportado desde nuestro país alcanzará las 16 toneladas. Además España ha ofrecido medios humanos, a través de Voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Madrid, junto a personal sanitario, que incluyen médicos forenses y auxiliares de autopsia, así como un equipo de intervención especializado de rescate subacuático, urbano y espeleológico. El embajador norteamericano en Madrid, Eduardo Aguirre, agradeció al Gobierno español la ayuda prestada. ay muchas cosas que ha destapado el huracán. Ha puesto en evidencia la ineptitud o la falta de reflejos de Bush. Como aquel aciago 11 de Septiembre, en que estaba en una escuela leyendo cuentos a los niños cuando le susurraron al oído que Bin Laden acaba de reventar las Torres Gemelas, tardó en reaccionar. Es preocupante que el hombre elegido para liderar la nación se quede estupefacto, pero no es Bush el único a quien pasan esas cosas. Zapatero sesteaba en la opera cuando le notificaron que once españoles habían muerto abrasados en Guadalajara y se ALFONSO repanchingó en la butaROJO ca. Cuesta creer que el país de universidades como Harvard, Columbia, Yale o Stanford, el que ha puesto hombres en la luna o genera cineastas como Spielberg y genios como Bill Gates, pueda ser tan vulnerable a la furia de la Naturaleza. Sorprende descubrir que no habían reparado los diques o que llevaban décadas sin prestar atención a las infraestructuras, pero también por estos pagos descubrimos que las autoridades sólo se acuerdan de los hidroaviones cuando se incendia el monte y lloran por la limpieza de la costa cuando se desparrama el petróleo. La justificación de un Estado que te fríe a impuestos y se inmiscuye en tu existencia es que garantice asistencia sanitaria, educación digna de ese nombre y seguridad. Basta repasar las imágenes de Nueva Orleáns para concluir que EE. UU. ha fallado, y estrepitosamente, a la hora de proteger a sus ciudadanos más vulnerables. Es terrible, pero no hace mucho que los vecinos de la lujosa zona donde vivo acudieron a la comisaría más cercana a pedir a la Policía que hiciera algo para frenar las tropelías de una banda de desvalijadores rumanos y el comisario, muy amable, les recomendó que contratasen un servicio de seguridad privada. El huracán Katrina ha puesto en evidencia algunas de las carencias y debilidades del coloso norteamericano, pero de todas ellas la única que realmente me conmueve es la existencia de una masa inmensa masa de estadounidenses atrapada en el ciclón de la pobreza. Da la impresión de que una tierra, célebre por su capacidad para absorber una tras otra oleadas de inmigrantes, es incapaz de incorporar a buena parte de sus ciudadanos de raza negra al ciclo de la riqueza y el bienestar. Quien haya estado alguna vez en Nueva Orleáns sabrá de lo que hablo. Con la excepción de Bourbon Street, ahora anegada y cuatro sitios para turistas, la ciudad era de color negro y exudaba miseria. Los blancos, los que marcharon hacia el norte en sus coches cuando empezaron los avisos, residían a veinte kilómetros y miraban hacia el depauperado centro como si fuera parte de Burkina Faso.