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20 Nacional MIÉRCOLES 7 9 2005 ABC Más de 400 subsaharianos intentan de nuevo colarse en Melilla en dos oleadas Un grupo rodeó y trató de agredir a los agentes, y hubo cuatro heridos inmigrantes se han lanzado a saltar la valla de seguridad de la ciudad autónoma en grupos coordinados y divididos por nacionalidades CRUZ MORCILLO MADRID. Cada vez intentan entrar más, de forma seguida y con mayor agresividad Un guardia civil atestigua con estas palabras el fenómeno de la verja de seguridad entre Melilla y Marruecos, donde los subsaharianos parecen haber abandonado ya cualquier cautela y guiarse sólo por la ley de la frontera En menos de ocho horas, cerca de medio millar de inmigrantes han vuelto a protagonizar dos asaltos sucesivos a la valla. Según fuentes del Instituto Armado, han podido entrar en la ciudad autónoma una treintena, si bien el cálculo, por la oscuridad y el desconcierto no es fácil. La primera avalancha se produjo el lunes nada más caer la noche, en torno a las 21.30 horas. Los agentes que custodian el perímetro fronterizo descubrieron a entre 250 y 350 subsaharianos, b Desde junio, unos 1.300 Cae un 37 el número de sin papeles llegados en patera ABC MADRID. El número de inmigrantes detenidos al intentar entrar en patera por las costas españolas ha descendido un 37 en los primeros ocho meses del año respecto a 2004, según el Gobierno. Hasta agosto fueron interceptados 6.361 extranjeros, es decir, 3.681 menos que en 2004; incautadas 279 embarcaciones -32 y detenidos 93 patrones -24 No se registraron naufragios, frente a los ocho de 2004, aunque sí se han recuperado nnueve cadáveres (53 el año anterior) Además, 278 personas han sido rescatadas (63 más) y 24 están desaparecidas. Hasta Canarias han llegado 2.319 extranjeros (un 51 menos que en 2004) y en el Estrecho han sido detenidos 4.042 (24 menos) Los datos confirman la búsqueda de nuevas rutas, con subidas en Cádiz, Málaga, Ceuta, Melilla, Gran Canaria y Tenerife. Andalucía Acoge cree que no se puede confundir el número de pateras interceptadas por el SIVE con un descenso en la llegada de inmigrantes cuando unos ya trepaban por las escaleras de palos y harapos y otros estaban en la cuneta que hay entre el doble vallado de seguridad, en concreto en la parte por la que no ha sido recrecido- -tiene menos de tres metros de altura- el pinar de Rostrogordo. Treinta lo consiguieron El parte de incidencias de la Guardia Civil de Melilla empieza a ser un calco, dadas las consecutivas oleadas de las dos últimas semanas. El primer parte indica que los inmigrantes se habían dividido en seis o siete grupos de unas 40 personas, y que actuaron de forma coordinada y con un comportamiento más hostil que en otras ocasiones. Los agentes les impidieron la entrada utilizando pelotas y botes de humo. Tras la refriega trasladaron al hospital a dos subsaharianos con heridas leves por caídas y recogieron unas esenta escaleras, abandonadas al pie de la verja. Se calcula que una decena de sin papeles consiguieron su objetivo. El informe emitido ayer es muy similar, si bien el número de personas que se lanzó a escalar la valla era menor, en torno a un centenar. La intentona fue detectada entre las cuatro y las cinco de la madrugada. Eran cuatro grupos de entre veinte y treinta indocumentados que trataron de encaramarse por la parte de Farhana. Mostraron una gran agresividad; uno de los grupos rodeó a varios agentes y quisieron agredirlos. Se usó el material antidisturbios habitual y no se registraron heridos entre los inmigrantes explicaron fuentes de la Guardia Civil. Sí tuvieron que ser atendidos dos funcionarios por heridas leves. Se cree que una veintena logró esta vez su objetivo de pasar la frontera. La tentativa dejó, de nuevo, un cementerio de escaleras abandonadas al pie de la valla. La Guardia Civil ha informado de que desde junio unas 1.300 personas han intentado entrar por la verja de Melilla en seis avalanchas multitudinarias, planificadas por nacionalidades y con horarios determinados- -aprovechando la oscuridad o bien los cambios en la vigilancia- Estas fuentes atribuyen las sucesivas oleadas a la situación desesperada en las faldas del Gurugú, sin ningún medio de subsistencia, y a la confianza depositada por los inmigrantes en las regularizaciones.