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ABC MARTES 6 9 2005 49 Cultura y espectáculos LXII MOSTRA DE VENECIA SUSAN SARANDON Actriz Las actividades sociales no son un hobby para mí Dos películas, Romance Cigarretes y Elisabethtown son las credenciales de Susan Sarandon en el Festival de Venecia. La primera es un musical dirigido por John Turturro, y la segunda, el nuevo trabajo de Cameron Crow TEXTO: TONI GARCÍA FOTO: EPA ¿Es éste su primer musical desde The Rocky horror picture show -Sí. Como mínimo lo que puede llamarse musical desde un punto de vista estrictamente cinematográfico. He cantado en algunas películas, incluso cuando hice de monja en Pena de muerte Pero aquí canto y bailo... Bueno, parece que siempre estoy cantando y bailando mal en películas (risas) pero en esta ocasión es más coger la canción y tratar de adecuarla al contexto, como sucede con Janis Joplin. ¿Así que no se trata de cantar? -No, no es tanto cantar como actuar, lo cual te hace sentir un poco más vulnerable. No se trata de si somos buenos o malos cantantes, sino de si somos capaces de hacer que la canción encaje con lo que estamos sintiendo en ese momento y de que eso sirva para introducirnos en el personaje. Mis hijos, por ejemplo, se pasan el día cantando esas canciones sobre drogas y pistolas, pero no tienen ni la más mínima idea de lo que dicen esas letras, sólo las repiten. No se trataba de eso. -Hablando de sus hijos: hace unos años declaró usted que sospechaba que los atentados del 11- S iban a afectarles, obligándoles a crecer en un mundo muy diferente. ¿Ha sido así? -Creo que se han vuelto muy escépticos... Bueno, en primer lugar, ellos odian cuando alguien se siente mal por los neoyorquinos. Después del 11 de septiembre, cuando alguien les decía: ¿estáis bien? se enfadaban y decían que nadie podía saber qué sentían realmente. Ahora se sienten muy unidos a su ciudad, de una forma muy fuerte. También se sienten defraudados por los medios de comunicación y quieren saber más sobre el islam. Y odian a George Bush, especialmente el más joven. Cuando Bush ganó la reelección se quedó destrozado y necesitó mucho tiempo para volver a sentirse bien. ¿Por qué es tan importante para usted estar involucrada en actividades sociales? -Algunas veces, cuando me lo preguntan, siento como si todos pensaran que eso de las actividades sociales es otra manera de decir que todo esto es una especie de hobby para mí. No lo es en absoluto. Éste es mi mundo, y hay gente viviendo en cajas de cartón en la calle, y familias que no pueden comer, y les veo cada día y creo que puedo hacer algo por ellos, y quiero hacerlo. Por mi condición de actriz y de persona famosa- -aunque yo no lo pretenda- -estoy conectada a los medios de comunicación y tengo acceso a un montón de información, así que en cierto modo me siento obligada a hacer algo por toda esa gente. La imaginación y la empatía son dos cosas clave en mi trabajo, y también son las bases del activismo: si sabes que una madre lo está pasando mal, ¿cómo no ayudarla? Si Unicef me llama para que les ayude en alguna campaña, ¿qué se supone que debo decirle? ¿que no? ¿que no tengo tiempo para actividades sociales ¿Qué opina de lo que está sucediendo en Nueva Orleáns? -He trabajado allí unas cuantas veces y tengo amigos en esa zona. Estoy devastada y furiosa y con el corazón roto, y espero que haya una investigación. Creo que es algo que da mucho miedo y que habla muy mal de la actual estructuración de los Estados Unidos, porque si con un aviso de cinco días no somos capaces de hacer nada... Y lo peor acaba sucediendo de todas formas. ¿Cree usted que el gobierno federal actuó de forma negligente? -No creo que dejaran a la población negra desvalida sólo por el color de su piel o porque eran prescindibles, pero sí creo que hay un sustrato racista en ello, un sustrato que existe en los Estados Unidos, y que se refleja incluso en las palabras que usan para describir lo sucedido, incluso en televisión. Espero Susan Sarandon saluda a los fotógrafos a su llegada a la rueda de prensa que aprendamos de esto y espero que algo bueno salga de esto, porque las consecuencias van a durar años y años... Cuando rodamos Pena de muerte tuvimos que soportar un huracán y mi hijo está aún traumatizado por las imágenes de la lluvia inundándolo todo y eso no fue nada comparado con lo que ha pasado en Nueva Orleáns. Es algo terrible, no quiero ni imaginar lo que están pasando esas familias. ¿Por qué cree que hay cada vez más películas americanas con trasfondo político? -Pienso que es realmente duro hacer una película entretenida y que al mismo tiempo tenga contenido. No todo el mundo quiere hacer documentales. Ahora mismo hay un proyecto sobre el avión que derribaron en Virginia el 11- S y nadie sabe cómo va a estar enfocado. Lo que quiero decir es que todas las películas tienen un trasfondo político. Estoy harta de ver películas donde por culpa de un soldado inexperto que no quiere matar a un inocente los malos se salen con la suya y todo el pelotón muere. Ya basta. ¿No podemos tener otras ideas? Todo el día hablamos de guerra; todo es guerra, la guerra contra las drogas, contra los pobres, la guerra contra la delincuencia, la guerra, la guerra, la guerra... Toda es cháchara de machotes, rollo John Wayne. Y culpo a Hollywood por ello, porque parece que somos incapaces de tener ideas atractivas o nuevas. -Después de tres décadas trabajando en Hollywood, ¿qué ha cambiado? -Nada. Es decir, no se puede empezar a cambiar nada desde arriba, sino desde abajo, lo cual no ha sucedido. La industria sigue rigiéndose por el dinero, y no creo que esto vaya a cambiar. Nunca. Estoy devastada, furiosa y con el corazón roto por lo de Nueva Orleáns, y espero que haya una investigación