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30 Internacional LUNES 5 9 2005 ABC FRANK HSIEH Primer ministro de Taiwán Si China fuera una democracia, más taiwaneses querrían la reunificación Las aspiraciones de Pekín a recuperar la soberanía de la isla mantienen viva la tensión entre el gigante asiático y el pequeño David insular que, según explica su primer ministro, ansía el reconocimiento internacional de su ingreso en Naciones Unidas TEXTO Y FOTO PABLO DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL TAIPEI. El primer ministro Hsieh insta a la Unión Europea a que no levante el embargo de armas contra China porque, a su juicio, supondría una amenaza para la paz mundial. ¿Declarará algún día Taiwán su independencia formal? -Taiwán ya es independiente. A pesar de que sólo unos 20 Estados nos reconocen, eso no significa que no seamos un país libre. No necesitamos anunciar que nos vamos a separar porque, de hecho, somos independientes. -El presidente de Taiwán, Chen Shui- bian, ha amenazado en numerosas ocasiones con convocar un referéndum sobre la independencia... -En estos momentos no hay ninguna urgencia para realizar dicha consulta. Sólo si China utiliza la amenaza militar para cambiar el statu quo nos veríamos obligados a convocarla. ¿Qué legitimidad tiene la ley antisecesión aprobada en marzo por el régimen comunista, que permite usar la fuerza militar si Taiwán declara su independencia? -Dicha normativa viola los principios de la democracia y los derechos humanos. Taiwán tiene derecho a escoger su futuro, su gobierno y su modo de vida. Pekín no debe promulgar una ley que limite esas opciones. ¿Hasta qué punto podría la dependencia económica de Taiwán con respecto a China propiciar un acercamiento al continente? -Los lazos económicos siempre tendrán un impacto en la política. Si los taiwaneses invierten su dinero en China es porque buscan mayores beneficios, pero eso no significa que acepten el sistema político de Pekín. El futuro de Taiwán debe ser decidido por los 23 millones de habitantes de la isla y nadie sabe si esa relación económica afectará a la voluntad popular. Pero si China no cambia su sistema, los taiwaneses no aceptarán la unión porque nadie que vive en libertad quiere cambiarse a un régimen sin democracia. ¿Sería posible alcanzar un acuerdo de reunificación con China bajo los principios de un país, dos sistemas y alto grado de autonomía como en Hong Kong y Macao? -Taiwán es diferente de esas dos ex colonias, que nunca han tenido un presidente, ni Poder Legislativo, ni un Ejército propio ni relaciones diplomáticas con otros Estados. Ese modelo no se puede aplicar en Taiwán, pero se puede firmar un acuerdo de paz por un tiempo determinado que permita que los dos países desarrollen su economía, solidifiquen su libertad y mejoren su nivel de vida para dejar abierta la posibilidad de que puedan unirse. ¿Qué exigiría Taiwán para eso, democracia? -El futuro del país lo decide el pueblo, no depende del presidente o del primer ministro. Si a la larga en China mejoran las condiciones de vida, hay una economía más robusta y un sistema democrático en el que puedan elegir a sus gobernantes, habrá más taiwaneses que quieran la reunificación. ¿Le ha transmitido Taipei a Pekín su plan de paz? -Debido a la ausencia de diálogo, no hemos podido hacer esta propuesta porque el régimen comunista siempre tiene una precondición, que es la de una sola China Esta premisa no es favorable para Taiwán y, si la acepta- Que Dios perdone al Vaticano si reconoce al régimen ateo de Pekín ¿Qué haría Taiwán en caso de que el Vaticano dejara de reconocer la soberanía de la isla y restableciera sus lazos con China, tal y como ya se ha planteado tras la muerte de Juan Pablo II? -En Taiwán hay libertad de credo, mientras que en China continental no hay libertad religiosa y el régimen comunista es declaradamente ateo. No creo que la Santa Sede abandone a un viejo amigo, porque una decisión así sería difícil de entender. En todo caso, que Dios perdone al Vaticano si rompe relaciones con nosotros y reconoce al régimen ateo de Pekín. ¿Cómo estará representado Taiwán en los Juegos Olímpicos de 2008? -Taiwán y China son dos miembros separados del Comité Olímpico Internacional (COI) y nosotros vamos a acudir a dicha cita usando el nombre y nuestra posición en esa organización. Ya lo hicimos en Atenas. mos, nos habremos rendido antes de empezar a negociar. -La población está muy dividida sobre esta cuestión. ¿Existe riesgo de fractura social? -Los taiwaneses a favor de la reunificación no llegan al 10 por ciento. -Si China atacara Taiwán, ¿se desencadenaría un conflicto internacional al contar Taipei con la ayuda de EE. UU. y Japón? -No queremos que se produzca una guerra ni que otros países se vean involucrados. Por eso, instamos al régimen comunista a que solucione sus problemas pacíficamente. Además, apelamos a la Unión Europea para que mantenga el embargo de armas sobre China porque tiene 700 misiles dirigidos hacia Taiwán. Si Europa vende armas al régimen comunista, será una amenaza para la paz mundial. -Pero el Gobierno de Taipei también se está armando, como demuestra la partida militar que quiere comprar a EE. UU. valorada en unos 12.356 millones de euros. -Hay que hacer frente a la constante amenaza china. Esa compra es necesaria porque, en caso contrario, perderemos el equilibrio actual. Taiwán tiene muchos menos soldados que China, por lo que debemos cubrir esa desventaja con una superioridad tecnológica. ¿A qué aspira Taiwán en cuanto a su reconocimiento internacional? -Intentamos adoptar una diplomacia pragmática y aumentar el número de países que nos reconocen, incluso la ONU. Pero, debido al crecimiento chino, muchos no quieren entablar relaciones y la situación es difícil.