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76 Cultura DOMINGO 4 9 2005 ABC LXII MOSTRA DE VENECIA Dosis y matraca sobre el mayo del 68 de Phillipe Garrel con forma de yunque El pelmazo director francés fue contrarrestado fuera de concurso por Soderbergh y Hallstrom b Les amants réguliers de Philli- pe Garrel, entró ayer en la competición junto al coreano Park Chanwook, pero ninguno de ellos llevaba jugada para esta partida E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL VENECIA. Ayer hubo que ganarse a pulso el material para esta crónica de domingo: dos películas a competición por el León de Oro y otras dos fuera de ella eran los mimbres y con ellos apenas sí daba para hacer un cestillo. Les amants réguliers de Phillipe Garrel, y Sympathy for Lady Vengeance de Park Chan- wook, hicieron su envite a por el gran premio, mientras que Casanova de Lasse Hallstrom, y Bubble de Steven Soderbergh, se proyectaban sin más ánimo de recompensa que el de ser vistas. Aunque tienen más renombre los directores de las películas que no competían, pasan por delante en el comentario las otras dos: más que nada por quitárselas ya uno de encima. A las ocho y media de la mañana, que se dice pronto, se empezó a proyectar la película francesa Les amants réguliers del fatigoso director Phillipe Ga- rrel; duraba tres horas y quería contar una historia de amor y compromiso durante el mayo parisino del 68... A la hora y tres cuartos, ni siquiera había aparecido aún la chica de la historia, demasiado embebida en narrar la peripecia de él con sus colegas entre diálogos bochornosos sobre la revolución y los modos de gestionarla, y entre pipas de hachís y pelotazos de opio... Como es natural, aunque París hirviera durante esa época, en la película de Garrel no pasa absolutamente nada, y sigue sin pasar nada durante mucho tiempo después de que cualquier espectador sano pierda la consciencia. Regaladas estas tres horas a los delirios de Garrel, llegaba a cobrarse su ración de uno mismo el coreano Park Chan- wook con la última píldora de su trilogía sobre la violencia ciega y la venganza sanguinaria (tal vez algún espectador recuerde la anterior, Old boy se titula Sympathy for Lady Vengeance y narra la truculenta historia de una mujer que es condenada por un crimen que no cometió y su posterior y calculado desquite y escarmiento. Los pormenores del relato, en el que tercian abusos y crímenes infantiles, son despiadados e insufribles, y el modo de narrarlo de Chan- wook es tan desordenado y saltarín como es habitual en su estilo. Es Jeremy Irons y Lena Olin, paseando ayer por los canales de Venecia decir, que ni a uno le interesa demasiado enterarse de lo que cuenta, porque es de una crueldad extrema, ni de todos modos el estilo del director lo permite, porque es tan ensortijado y lleno de aretes como la oreja de un moderno. Pero uno se la comió como una almeja cruda. Soderbergh y Lasse Hallstrom son ya cineastas con pedigrí y no vienen hasta el Lido para enzarzarse en una gresca por un pedazo de León, aunque la película de Soderbergh, Bubble era lo suficientemente pequeñita y sencilla (de aparato, no de contenido) como para estar en ese terreno. Pero, la de Lasse Halstrom, de ningún modo, pues es una comedia intrascendente sobre una aventura amorosa de Casanova, y aquí, las comedias las ponen para molestar al personal, que no está dispuesto a que le diviertan así como así. ¡Faltaría más! Una Venecia esplendorosa Bubble está rodada a mano y con actores no profesionales; aborda sin trucos una intriga extraña y resuelve la trama con frialdad clínica sin argucias ni manipulaciones que condimen- No pretendo ser profundo las veinticuatro horas del día asegura Heath Ledger TONI GARCÍA VENECIA. Camiseta blanca, pendientes y tatuajes, Heather Ledger no parece la estrella de cine convencional, sino más bien un intruso en territorio enemigo. Aun así, el australiano es el actor más buscado de la Mostra y también el más representado: su nombre encabeza los carteles de tres películas: Brokeback mountain Casanova y Los hermanos Grimm No he pensado mucho en ello, lo cierto es que en los últimos dieciocho meses he hecho cinco películas y que es una casualidad que tres de ellas hayan llegado a Venecia explica cuando se le pregunta por esta presencia masiva en los medios. Ledger está en boca de todos por su papel de cowboy homosexual en Brokeback mountain y su nombre suena como uno de los máximos favori- tos a la Copa Volpi (que premia la mejor interpretación masculina del festival) A pesar de ello, el actor confiesa que dudó a la hora de aceptar el papel en la película de Ang Lee: Siempre tengo dudas antes de escoger una película. Pienso que soy un desastre, que no voy a dar la talla, cosas así... pero al final siempre acabo aceptando El actor no tiene problema en admitir que fue complicado rodar las escenas de sexo con Jake Gyllenhaal. Tuve que mentalizarme muy bien y centrarme en la situación, creerme ese El nombre de Ledger suena como uno de los máximos favoritos a la Copa Volpi sentimiento y focalizarlo en el momento preciso. No fue un proceso sencillo Cuando se le pregunta como pasó de un proyecto tan comprometido a una película tan ligera como Casanova no se muerde la lengua: Porque quería divertime. No pretendo ser profundo las 24 horas del día ni demostrarme a mí mismo que puedo trascender en todo lo que haga. Algunas veces sólo quiero pasármelo bien, eso es todo Ledger sonríe cuando se le recuerdan los constantes cambios de guión que sufrió la película. El guión inicial era una basura y a alguien se le ocurrió que haciéndole unos cambios todo funcionaría mejor, y tenía razón. Cuando volví a ver el guión, todo parecía mucho mejor El actor afirma que mis semejanzas con Casanova son que amo a las mujeres y que tuve una época en Heath Ledger EFE