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60 Sociedad DOMINGO 4 9 2005 ABC EDUARDO DÍAZ- RUBIO Jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid En cinco años reduciremos la mortalidad y la incidencia del cáncer en España MADRID. Antes de fin de año, el Ministerio de Sanidad presentará la nueva Estrategia Nacional contra el Cáncer, un ambicioso plan que intentó poner en marcha el Partido Popular y que ahora está a punto de ver la luz. El catedrático Eduardo Díaz- Rubio, uno de los oncólogos con más prestigio, ha dirigido este proyecto. Su objetivo: mejorar la prevención y el tratamiento del cáncer para que todos los enfermos reciban la misma asistencia, con independencia de dónde residan. Y todo sin necesidad de más recursos. El 80 de los cambios propuestos se pueden lograr con una mejor organización asegura. -Uno de cada tres españoles padecerá un cáncer a lo largo de su vida. Con estos datos parecía indispensable una estrategia nacional. -Sí, el cáncer se ha convertido en la primera causa de muerte de los españoles. Es un problema muy serio, con una elevada mortalidad que se puede corregir. El cáncer se puede evitar, se debe diagnosticar a tiempo y curar. Y cuando no sea posible deberemos proporcionar los mejores cuidados paliativos. Estoy convencido de que la estrategia reducirá en cinco años la mortalidad y la incidencia del cáncer en España. ¿Cómo cambiará el plan la forma en que se lucha contra el cáncer? -El plan aborda todas las áreas relacionadas con cáncer. Desde qué hay que hacer para evitarlo hasta cómo detectarlo a tiempo o mejorar la asistencia y la investigación. Aunque la asistencia en general es buena en España, entendemos que hay áreas donde se puede mejorar. Pero además queremos que los pacientes tengan la mejor calidad de vida posible. La estrategia del cáncer también apuesta por una investigación moderna en red. Para todo esto necesitamos contar con unos sistemas de información adecuados, que nos permitan conocer cuál es la mortalidad y la incidencia real del cáncer, así como los resultados de cada hospital. ¿Los pacientes conocerán los éxitos y fracasos de sus hospitales? -Pienso que toda la información debe ser pública. -Esos datos serían esenciales si un enfermo pudiera elegir el centro más capacitado para tratar su problema. ¿Se da esa opción en el plan? -De entrada, la información será importante para establecer mecanismos de corrección en los hospitales y para mejorar su planificación. Creo que todos los pacientes de cáncer deberían tener derecho a una segunda opinión y esa es una opción que ya se está ofreciendo en algunas Comunidades. -No entre distintas regiones ¿Podría un paciente de Extremadura contar con la segunda opinión de El Gobierno ha puesto en sus manos la estrategia nacional contra el cáncer, el primer intento decidido por cambiar la forma en que se trata la enfermedad en España TEXTO: NURIA RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO Díaz- Rubio, en su despacho del Hospital Clínico Un plan contra el cáncer Prevención: mejorará la información para protegerse frente al cáncer y todas las Comunidades deberán contar con unidades de consejo genético para identificar a la población de riesgo. Detección precoz: se intensificarán las campañas en cáncer de mama y cérvix. El objetivo es hacer mamografías a todas las mujeres entre 50 y 70 años, no sólo hasta 65 años como se recomendaba hasta ahora. Menos demoras; ningún enfermo con sospecha de cáncer esperará más de 15 días para confirmar o descartarlo. Cuidados paliativos: todos los hospitales con Oncología deberán tener unidades de cuidados paliativos. Ayuda psicológica: desde el momento del diagnóstico. un hospital de Barcelona? -La estrategia contra el cáncer no entra en la organización. Eso corresponde a las Comunidades Autónomas. Serán los Gobiernos regionales quienes establezcan las canalizaciones de los pacientes y organicen los centros de referencia o si deciden tener centros dedicados exclusivamente al cáncer o Un enfermo de cáncer no puede tener un retraso ni en su diagnóstico ni en su tratamiento utilizarán los hospitales generales. -Los oncólogos insisten en que un enfermo ya no necesita viajar para recibir la mejor terapia. ¿Se puede afirmar lo mismo dentro del país, que un enfermo en Barcelona recibe la misma asistencia que otro en Extremadura? -Ese es uno de los objetivos de la estrategia: evitar desigualdades y que todos los enfermos tengan las mismas oportunidades. Para ello se deben establecer estándares de calidad, de prevención, de cuidados paliativos... que en estos momentos se están consensuando con las Comunidades Autónomas. Es cierto que hoy hay diferencias entre distintas comunidades. Pero también lo hay entre los hospitales de la misma Comunidad e incluso dentro del propio hospital. Depende de la puerta por la que hoy entra un paciente para que reciba una opción terapéu- tica determinada. Evitar esto es una cuestión de organización. No hace falta implementar recursos. Es un cambio de actitud de los profesionales. Abogamos porque en los hospitales se organicen comités de tumores, que sean eficientes, que consensúen guías y que cada paciente esté asignado a un protocolo. Los profesionales debemos ser capaces de trabajar en equipo. ¿Ese es el principal fallo de la asistencia en España? -Sí. Debemos pensar en lo que necesita el paciente y alejarnos de discursos sobre las competencias de especialidades médicas. Pensar que un enfermo con cáncer no puede tener un retraso diagnóstico o de tratamiento. -La ministra de Sanidad ha prometido que ningún enfermo con sospecha de cáncer esperará más de 15 días para tener un primer diagnóstico. Parece difícil de conseguir sin asignar más recursos. -Por eso hablamos de circuitos prioritarios y de tener bien claro quién necesitará el diagnóstico lo antes posible. Con dos semanas nos referimos a una primera prueba para confirmar una sospecha. Eso no quiere decir que en ese tiempo tengamos el diagnóstico completo y empecemos el tratamiento. La estrategia del cáncer establece tiempos razonables para que la demora no perjudique al paciente. Insisto en que el 80- 90 de lo que establecemos en la estrategia se puede hacer sin nuevas inversiones; basta una organización mejor. Cuando me preguntan si un enfermo de cáncer debe viajar para tratarse, yo planteo otra pregunta: ¿qué encuentran los pacientes cuando se van a Estados Unidos que no tienen aquí? Y lo que encuentran son los mismos tratamientos, los mismos resultados... todo igual, salvo la organización. Debemos hacer un esfuerzo para mejorar el trato con el paciente. ¿Se refiere a reducir los tiempos de espera? -Sí, pero no sólo para hacerse cualquier prueba. Me refiero también al tiempo perdido en una sala de espera. Hay enfermos que vienen a las 8 de la mañana al hospital para hacerse un análisis y no salen hasta las 2 de la tarde, cuando han visto a su médico. Eso es un problema de organización. -El Severo Ochoa y las sedaciones a enfermos terminales revelaron la precariedad de los cuidados paliativos. ¿Se prevén más unidades? -No hablamos de cantidad sino de cómo deben estar organizadas las unidades de cuidados paliativos. Decimos que deben ser multidisciplinares y que todos los centros que traten el cáncer cuenten con una unidad y apoyo psicológico.