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ABC DOMINGO 4 9 2005 La Entrevista 11 lización y los efectos de la competencia de los nuevos gigantes económicos, como los países asiáticos. También sobre la inmigración, sobre el esfuerzo que hay que hacer por integrar a las personas que vienen de fuera en nuestros valores. Y hay que debatir, por ejemplo, sobre cómo podemos ayudar a la familia. Son asuntos a los que no se da solución en 24 horas, pero que sí se debe tener un criterio para plasmarlo en un programa electoral. Eso es lo que quise decir e intentaré que participe toda la sociedad en esos debates. -En esas discusiones, ¿cabrían cambios sobre lo que fueron las medidas políticas de su partido en el poder? -El objetivo es adelantarse a los acontecimientos. En los asuntos más importantes que tiene planteados España, la posición del PP es clara: la idea de nación, la garantía de los principios de igualdad de derechos entre todos los españoles, la cohesión social y la solidaridad. Nuestra política antiterrorista es muy conocida y tampoco la vamos a cambiar, así como la económica, pero hay que estudiar cómo combatimos, por ejemplo, el fenómeno de la deslocalización. Los programas tienen que evolucionar poco a poco. En inmigración tiene que haber una política euro- pea, con un visado único y las mismas normas de reagrupación familiar y derechos. Puesto que la realidad cambia, hay que hacer nuevos planteamientos. -Equiparar la política de inmigración española con la europea equivale a restricciones. -La llegada de inmigrantes a España ha sido positiva para los que llegan y para nosotros. No debemos cerrar esa posibilidad, pero es evidente que no podemos caer en una política de puertas abiertas- -porque eso no existe en ningún país europeo- -y tenemos que ver qué nos permite absorber nuestro mercado de trabajo. ¿Esta actualización de la que habla enlaza con la frase de moda en su partido de que los españoles no les van a votar por lo que hicieron, sino por lo que puedan hacer? -Esa frase la dije yo en su momento y es verdad. Todo el mundo tiene pasado, pero no se puede hacer política mirando al pasado. Nos votarán si creen en nosotros, si generamos confianza. La política, al final, como tantas cosas en la vida, es un problema de confianza. Para que los ciudadanos nos voten es importante que hayamos acreditado nuestra capacidad de gobernar, pero también que lo podemos hacer en el futuro. ¿A quién va a hacer más caso, a los sectores de su partido que le piden una oposición más dura o a los sectores de la opinión pública que prefieren posiciones más templadas? -Yo voy a hacer la oposición que corresponde a mi manera de ser, nada distinta a la que he desarrollado en el Congreso. A algunos les pareció dura y a otros lo contrario. Ahora haré una oposición todo lo dura que tenga que hacer según cuales sean los asuntos de que se trate. Por ejemplo, este verano no hemos pedido al Gobierno, como otros, que retire la tropas de Afganistán, pero sí que le diga la verdad a la gente y que explique la política exterior y de seguridad. Yo he sido muy duro en debates como el del plan Ibarretxe y, sin embargo, he apoyado al Gobierno en Afganistán. ¿Está pensando en cambiar caras o ampliar voces en su partido a partir de la convención de febrero? -Me presenté a un congreso hace un año con el equipo que creía más razonable. El Partido Popular tiene un elenco de personas muy preparadas y con mucho conocimiento de los temas que importan a la gente. ¿Ni siquiera caben cambios por agregación? -Ya hay más voces. Este verano, con ocasión de los incendios o la salmonelosis, con ausencias tan sorprendentes como la de la ministra de Sanidad, han aparecido otros portavoces. ¿A qué va usted a La Moncloa? -El señor presidente del Gobierno anunció a través de los medios de comunicación que iba a citar al jefe de la oposición y, efectivamente, el pasado martes llamó. Como ya había dicho en su día, si el presidente del Gobierno quiere ver al jefe de la oposición, yo le voy a ver. Pero también está claro que mis experiencias en anteriores entrevistas no fueron buenas. Trataron de las reformas constitucionales, los estatutos o la financiación, y todavía hoy sigo sin te- REUNIÓN CON ZAPATERO Reiteraré al presidente del Gobierno que todos los asuntos que se refieren a España deben hacerse de acuerdo entre el PP y el PSOE, como se ha hecho desde 1978 TROPAS EN AFGANISTÁN El presidente del Gobierno ha actuado con disimulo, encubre las cosas, no hace pedagogía y debe ir al Congreso a un debate clarificador para decirle a la opinión pública la verdad: que nuestro Ejército está en la misión que está LABOR DE OPOSICIÓN Todo el mundo tiene pasado pero no se puede hacer política mirando al pasado. Nos votarán si creen en nosotros, si generamos confianza. La política, al final, como tantas cosas en la vida, es un problema de confianza INSTITUCIONES ALAVESAS Un acuerdo entre el PSOE y el PNV para arrebatar el poder al PP supondría dar el apoyo a Ibarretxe, a su plan y a todo lo que ha hecho en estos últimos años y dice que va a continuar haciendo ner claro qué es lo que quiere el presidente del Gobierno. Yo no voy a La Moncloa a otra cosa que reiterarle que todos los asuntos que se refieren a España deben hacerse con acuerdo entre el Ejecutivo y la oposición, como se ha hecho desde 1978 y no nos ha ido mal. ¿Qué le planteará en líneas generales? -Que hay que volver a la lucha contra el terrorismo como se pactó en su día. Apartarse de los principios del Acuerdo por las Libertades fue iniciativa suya y no he visto ningún efecto positivo. Estamos peor, porque Batasuna campa por sus respetos, organiza manifestaciones ilegales, tiene protagonismo político y representación en el Parlamento vasco. ¿Y sobre la presencia española en Afganistán? -Zapatero, que hizo eje de su política en la oposición y luego en el poder sus teorías en favor de la paz resulta que está en Afganistán luchando contra el terrorismo y en favor de las libertades y la democracia, como dijo Bono. El presidente del Gobierno ha actuado con disimulo, encubre las cosas, no hace pedagogía y debe ir al Congreso a un debate clarificador para decirle a la opinión pública la verdad: que nuestro Ejército está en la misión que está, con nuestros aliados, con la OTAN, con los Estados Unidos y con otros muchos países. Eso es lo que quiero decirle fundamentalmente. ¿Qué entiende usted cuando Zapatero dice que estamos en Afganistán por las mismas razones que salimos de Irak -Eso es una tontería, una frase de cara a la galería que entra dentro de esa política de videoconferencias y fotos que hemos visto este verano con motivo de la desgracia de nuestros militares en Afganistán. Un espectáculo mediático bochornoso. ¿Por lo que dicen estos días el propio Zapatero y los dirigentes del PP, no hay indicio alguno de posibilidades de acuerdo en nada entre ustedes? -Yo voy a La Moncloa porque el presidente del Gobierno me ha llamado y voy a plantear algunas cosas sensatas y razonables que creo que quiere la sociedad española. Pero no me gustaría que, una vez más, el señor Rodríguez Zapatero diera primacía al método sobre el fin. Parece que aquí importa más la reunión, el diálogo o la frase que los fines. Como ha ocurrido en la reforma de los estatutos, donde nadie dice cuál es el objetivo, para qué sirve, en qué influye en los intereses generales de los ciudadanos. Espero que ésta no sea una reunión sin contenido al estilo de lo que hace este Gobierno. -Parece que le va a pedir que rebaje la crítica en la cuestión vasca para facilitar lo que llaman proceso de paz y también que se sume a las reformas institucionales. -En relación al primer punto, tengo que recordar que España es el único país del mundo donde se puede manifestar un partido que es una organización terrorista según los propios tribunales españoles y que está en la lista europea de bandas terroristas. Un partido serio como el mío no puede aceptar eso y callarse. Ni que después de aplicar una política antiterrorista de acuerdo entre los dos partidos nacionales, se rompa el pacto y volvamos a la situación anterior. Y todo eso sin dar una explicación a la opinión pública. ¿Teme que exista un pacto oculto entre el PNV y el PSOE para arrebatar al PP el poder en las instituciones alavesas? -No me atrevería a hacer esa afirmación. Lo que es evidente es que el Gobierno lleva todo el verano intentando pactar con unos y con otros. Hay muy poca claridad, pero no doy por sentado que eso sea así y espero que, en cualquier caso, no se produzca una cesión de una institución local por parte del PSOE al PNV. ¿Planteará el asunto en la reunión con Zapatero? -Le preguntaré por este asunto porque lo considero de enorme importancia. Sólo espero que no se produzca ese acuerdo. Nosotros hemos ganado las elecciones en Álava y hemos votado a los socialistas en todas las instituciones donde eran primera fuerza constitucionalista. Un acuerdo entre el PSOE y el PNV para arrebatar el poder al PP supondría dar el apoyo a Ibarretxe, a su plan, a todo lo que ha hecho en estos últimos años y dice que va a continuar haciendo. 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