Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 Opinión DOMINGO 4 9 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil HUMO EGÚN Zapatero, bajar impuestos a las rentas del trabajo es de izquierdas (este Gobierno, por ahora, debe de ser de derechas) También es de izquierdas, según Zapatero, subir los impuestos del alcohol y del tabaco, porque lo que se pretende es disuadir el consumo. Demos por bueno el eufemismo y aceptemos que la intención última del Ejecutivo es financiar la Sanidad disuadiendo, que es gerundio. O sea, que todas las medidas expuestas por Pedro Solbes no eran más que un plan de choque contra el tabaquismo y el alcoholismo, pero no nos habíamos dado cuenta. Muy de agradecer, pero la pregunta es la siguiente: ¿y el déficit sanitario? Decíamos ayer, aquí mismo, que al final el plan del Gobierno no sería más que una mera reflexión Nos equivocamos. Según dijo ayer Zapatero, sólo era una propuesta Un matiz importante. Lo del IRPF, sin embargo, es un compromiso recidivo, que ahora brota de nuevo para compensar el patinazo sanitario. El presidente del Gobierno sitúa antes de fin de año el momento de la presentación de un nuevo modelo sobre el impuesto sobre la renta, ése al que Solbes viene dando largas y que es como el parto fiscal de los montes. ¿Más humo? S LOS SABIOS DE LA ALIANZA L secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, ha designado a los integrantes del denominado Grupo de Alto Nivel que se encargará de estudiar la Alianza de Civilizaciones propuesta hace un año, ante la Asamblea General de la ONU, por José Luis Rodríguez Zapatero y copatrocinada por Turquía, ese país que quiere aliarse con Europa y, por ahora, no puede. Annan pone así en marcha un método habitual de trabajo en Naciones Unidas, consistente en reunir a personalidades mundiales para que debatan sobre un tema y ofrezcan luego sus conclusiones, normalmente rodeadas de las más entusiastas unanimidades, aunque sus consecuencias prácticas sean más bien escasas. De hecho, el Grupo creado por Annan va a tratar un asunto recurrente, porque la relación entre civilizaciones ya fue largamente tratada por la ONU entre 1998 y 2001, con motivo de una propuesta realizada por el entonces presidente del Gobierno de Irán, Mohamed Jatamí. De hecho, la idea de Jatamí se tradujo en la declaración de 2001 como el año del Diálogo entre Civilizaciones y, tras amplios y sesudos debates, el propio Jatamí presentó ante la Asamblea de Naciones Unidas, en septiembre de 2001- -mientras aún humeaban los restos de las Torres Gemelas abatidas por Al Qaida- el Proyecto de programa mundial para el diálogo entre civilizaciones Basta leer este documento- -o la anterior Declaración sobre una Cultura de Paz de 1999- -para comprobar que recoge el mismo planteamiento que Rodríguez Zapatero expuso ante la Asamblea General de la ONU hace un año. Si el terrorismo islamista no fue sensible al diálogo- -11- S, 11- M y 7- J- menos lo será a la Alianza. La habitual falta de sentido crítico hacia las iniciativas de la ONU y el rigor de lo políticamente correcto han camuflado la inconsistencia de la Alianza de Civilizaciones defendida por Rodríguez Zapatero, quien, quizá desconocedor del antecedente de 2001, pero muy perspicaz en la eficacia de las buenas palabras, elevó la puja, pasando del diálogo a la Alianza, pese a que los resultados de la iniciativa que Jatamí lanzó en 1998 brillan por su ausencia. Por otro lado, es comprensible que Annan, afectado por la ineficacia de la institución que E representa e indirectamente por el fraude generalizado en el Programa Petróleo por Alimentos apoye iniciativas que le justifiquen, aunque no conste que se haya encargado de velar por el cumplimiento del Programa mundial para el Diálogo entre Civilizaciones según el mandato que le dio la Asamblea General. Si lo hubiera hecho, quizá habría evitado esta innecesaria duplicación de debates, reuniones y gastos, que, además, ya ha demostrado su ineficacia. Por eso, no es extraño que los defensores de la propuesta de Rodríguez Zapatero exhiban como sello de garantía el protocolario y sutil reconocimiento que le hizo Tony Blair, aunque sea paradójico que celebren tanto el apoyo de un gobernante que, a ojos del progresismo, representa la antítesis de los principios de esta Alianza. Aunasí, el Grupo de Alto Nivel ya está creadoy su composición no augura grandes resultados, por el sesgo general de sus componentes. Para España, es una buena noticia que Mayor Zaragoza sea el presidente de este Grupo, porque, además de su experiencia como director de la Unesco, podrá aportar el conocimiento personal de lo difícil que es el diálogo con los violentos y los perjuicios sociales que causa una educación sectaria, pues también fue responsable de poner enmarcha el Observatorio de Derechos Humanos del Gobierno vasco. No en vano, Mayor Zaragoza recibió en 2000 el Premio Sabino Arana, otro conocido defensor del diálogo entre pueblos. La presencia de Jatamí en el Grupo de Alto Nivel resulta igualmente significativa, pues aun cuando su condición de moderado -siempre en términos relativos- -le afama, siempre defendió la nuclearización de su país y sigue representando una actitud abiertamente hostil a Israel y Estados Unidos. El propio Rodríguez Zapatero tuvo un rapto de sinceridad cuando reconoció ante la Liga Árabe, en marzo pasado, que su propuesta de Alianza de Civilizaciones no era novedosa. En efecto, no sólo no lo es, sino que viene amortizada por los antecedentes de Naciones Unidas que demuestran que la alianza posible y necesaria no es entre civilizaciones, sino entre quienes quieren y buscan la paz, la libertad y la democracia. ERNESTO AGUDO Rodríguez Zapatero y Manuel Chaves ETA ADMINISTRA EL TERROR E repente Batasuna ETA paró y entró en un letargo veraniego sujeto a distintas interpretaciones. Mientras sectores del PNV consideran que es un movimiento táctico para facilitar la denominada mesa de partidos en la que se propone imponer, a través de Batasuna, la autodeterminación del País Vasco, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad prefieren mostrarse cautos a la hora de valorar el comportamiento de la banda terrorista. Cuando ETA mueve sus terminales, ordena bajar la intensidad del terrorismo callejero y renuncia a la tradicional campaña de verano nunca es por casualidad, sino por todo lo contrario. ETA otea el horizonte y permanece quieta, aguardando una eventual respuesta o un nuevo escenario en el que adquirir ese protagonismo político que algunos dirigentes batasunos vienen reclamando desde hace meses. El repliegue etarra, en suma, es una forma más de administrar la práctica del terror en función de sus particulares intereses. Que nadie se engañe. EL PROYECTO DE RAJOY ARIANO Rajoy acude mañana a La Moncloa con las ideas claras sobre cuál ha de ser el papel del PP en este nuevo curso político y, por tanto, cuáles son los planteamientos que expondrá a Rodríguez Zapatero sobre la situación política actual. Los movimientos en la estrategia del PP, tal y como los anunciara el propio Rajoy, se han visto confirmados tras el retiro de la cúpula popular en Segovia y ratificados en la entrevista que hoy publica ABC con el presidente de los populares. Rajoy afirma que acude a La Moncloa por educación mostrando un escepticismo sobre los resultados del encuentro, que comparte una opinión pública ya advertida de que Zapatero tiene puestas sus preferencias y compromisos en los partidos más extremistas del arco parlamentario. No obstante, Rajoy acierta al acudir a La Moncloa tantas veces como sea necesario, porque representa una opción política que, con sus ventajas e inconvenientes, realmente aprecia las razones de Estado para llegar a acuerdos con el Gobierno. Por eso, Rajoy espera que esta vez prime el fin sobre el método porque no hay duda de que para los ciudadanos sería un alivio que el PP y el Gobierno alcanzaran compromisos reales y efectivos sobre cuestiones de Estado. Lo de menos es precisamente lo que más interesa a Zapatero: poder decir que se ha reunido con Rajoy mu- D M cho más que él con Aznar. El dato es cierto, pero, si se mide por resultados, el PSOE no puede enmendar la realidad de que fue con un gobierno popular con mayoría absoluta cuando alcanzó con el PP dos acuerdos de vocación constitucional, como el antiterrorista y la reforma de la Justicia. Rajoy y su equipo son conscientes de que una actividad opositora que combine el control sobre la acción gubernamental con el lanzamiento de alternativas a la opinión pública será la mejor forma de traer al primer plano aquellas cuestiones que más preocupan a los ciudadanos, pero que ahora se encuentran veladas por las polémicas- -en gran parte artificiales- -sobre el estatuto catalán o el supuesto final dialogado de la violencia. Es hora de hablar seriamente de inmigración, justicia, educación, sanidad o infraestructuras, porque al centro sociológico no llega la oposición que se calla o mira a otro lado, sino la que se ocupa del ciudadano. El ofrecimiento de grandes acuerdos de Estado es una opción que el PPno debe abandonar, porque forma parte de su cultura política, aunque sepa que el PSOE prefiere el comercio minorista con partidos radicales e independentistas. Si el PP realmente es capaz de situar a la par una oposición parlamentaria severa con un actividad constante de ofertas a la sociedad, sus expectativas ante futuros comicios se consolidarán.