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ABC SÁBADO 3 9 2005 Espectáculos 55 Tarantos un musical flamenco inspirado en Romeo y Julieta en el Albéniz b Estrenado hace un año en Barcelona, y tras su paso reciente por el Teatro Odeón de Atenas, Tarantos podrá verse en Madrid del próximo día 11 al 2 de octubre SUSANA GAVIÑA MADRID. Tarantos es un musical que recoge la semilla de Romeo y Julieta para contarnos una apasionante y apasionada historia de amor y odio dentro de la comunidad gitana, y a través de su lenguaje: el flamenco explica el director del montaje, Emilio Hernández, quien también es responsable del libreto. El texto ha bebido de tres fuentes fundamentales: Shakespeare; la obra La historia de los Tarantos de Alfredo Mañas; y la película Los tarantos (1963) dirigida por Rovira Beleta y protagonizada por dos grandes de las danza, Carmen Amaya y Antonio Gades, cuyo nombre no dejó de flotar ayer durante la presentación del espectáculo, que se estrena el próximo día 11 en el Teatro Albéniz. Tarantos es un musical diferente subrayó Hernández, y difícil de definir En él se aborda el imaginario del pueblo gitano y también de otras etnias que han realizado en Europa una invasión pacífica Una historia que trata sobre el odio entre dos familias gitanas, Tarantos y Zorongos, y el amor de dos jóvenes, Ismael y Juana. Uno de los grandes retos del espectáculo fue reunir un elenco capaz de bailar, cantar e interpretar y de adaptarse a la disciplina bromeó el director. Pero para los protagonistas, profesionales del baile y el cante, la dificultad principal fue compaginar esa actividad con la de leer un texto. El trabajo coreográfico ha sido realizado por Javier Latorre, que lo calificó de fácil gracias a la música de Chicuelo, genial como músico y guitarrista así como por las dos perlas de Tomatito, realizadas para este montaje. Latorre ha querido dedicar el estreno madrileño a Gades, porque él fue quien puso la danza flamenca en el siglo XXI Según Hernández, la parte musical- -realizada en directo- -incluye un abanico variado de ritmos, más o menos clásicos, y otros urbanos En cuanto al reparto, compuesto por 30 artistas, destaca la presencia de Carmelilla Montoya, que se pone en la piel de Soledad la Taranta papel interpretado en su día por Carmen Amaya. Montoya siempre tuvo claro su lectura del papel. En ningún momento he querido imitarla, porque es inimitable Juan Carlos Lérida, Miguel Cañas y Candy Román, que ha abandonado con este espectáculo un retiro de 4 años, participan también en este musical. Teddy Bautista, María Esteve, hija de Antonio Gades; Luis Olmos, Carmen Calvo y José Antonio Campos JULIÁN DE DOMINGO El bailarín Igor Yebra, flanqueado por su esposa, Anne Igartiburu, y Eugenia Eiriz, viuda de Antonio Gades JULIÁN DE DOMINGO Adrián Galia y Stella Arauzo, miembros de la Compañía Antonio Gades, en un ensayo EFE DANZA Homenaje a Antonio Gades Coreografías de Antonio Gades: Fragmentos de Carmen Bodas de Sangre y Fuenteovejuna Artistas invitados: Pilar López, Manolete, Aída Gómez, Paco Ibáñez y Sara Baras. Compañía Antonio Gades. Lugar. Madrid, Teatro de la Zarzuela, 2 de septiembre. UN LEGADO IMBORRABLE JULIO BRAVO H a transcurrido un año desde la muerte de Antonio Gades. El homenaje que la profesión y las instituciones querían rendirle en vida- -palabras de Eduardo Bautista, presidente ejecutivo de la SGAE- -ha tenido que celebrarse sin él, pero la respuesta del mundo de la escena española a la convocatoria muestra bien a las claras el cariño, el respeto y la admiración que se le tiene a su figura. Antonio Gades ha sido uno de los grandes renovadores no sólo de nuestra danza sino de nuestra escena. Como Maurice Béjart, su talento creativo ha ido más allá de la coreografía, y su aportación a la expresión teatral- -en su caso a través de la danza- -ha sido extraordinaria. Los tres ejemplos que la renovada Compañía Antonio Gades (puesta en pie por la Fundación que lleva su nombre, y que capitanean Faustino Núñez, mano derecha del bailarín y coreógrafo durante sus últimos años, y Eugenia Eiriz, viuda del artista) son suficientes para demostrar el enorme talento y la capacidad creativa de Gades: Carmen Bodas de Sangre y el que habría de ser su último trabajo, Fuenteovejuna Vistos juntos, aunque sólo fueran unos fragmentos, muestran la coherencia del discurso teatral de Gades, su firmeza, su elegancia, su honradez, su sencillez y su casta. Carmen posee arrebato, calor; en Bodas de sangre se deja sentir el latido de García Lorca (qué curioso que la versión más célebre de su obra sea una en la que las palabras no existen) y Fuenteovejuna tiene el empaque y la altura de las obras maestras. Ojalá a la refundada compañía le quede todavía mucho recorrido. Ya se sabe que el mundo del arte es un mundo de nombres, y quizás la ausencia de Antonio Gades retraiga a los empresarios; pero sería una lástima porque el legado del artista (a él no le gustaba esa palabra, pero qué le vamos a hacer, es la que mejor le cuadra) merece vida eterna. Y ésta es la mejor manera de rendirle homenaje. La gala resultó más emotiva que acertada desde un punto de vista estrictamente artístico. No importa. Se trataba de rendir homenaje a una figura que fue recordada de manera especial por su maestra, Pilar López (un nombre que Antonio llevaba siempre cosido a la boca y al corazón) Y lo hicieron las gentes de la danza en el patio de butacas, lo hicieron los que ahora integran su compañía, y los artistas invitados. Manolete brindó sus siempre brillantes Alegrías Aída Gómez mostró su calidad en Silencio rasgado y en Bodas de sangre Paco Ibáñez le dedicó dos sentidas canciones al artista fallecido; y Sara Baras bailó con mayor devoción y entrega que nunca su majestuosa y encendida farruca, con un precioso final.