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50 Sociedad SÁBADO 3 9 2005 ABC Religión La Santa Sede estudia suavizar su postura respecto a los divorciados católicos casados luego por lo civil Benedicto XVI recuerda que no están excluidos de la Iglesia b El Vaticano reclama un mayor acercamiento a estas personas, que pueden participar de la celebración eucarística aunque están excluidos de la comunión JESÚS BASTANTE MADRID. Benedicto XVI postulará un mayor acercamiento de la Iglesia hacia los católicos divorciados, en especial los que tras su separación vuelven a compartir su vida con otra persona mediante una boda civil, no pudiendo recibir los sacramentos de la penitencia ni la comunión. Diversos analistas vaticanos coinciden en apuntar que, entre las sorpresas que podría deparar el inicio del Pontificado de Ratzinger, se encontraría un documento que desarrollaría una serie de actuaciones pastorales para los divorciados católicos, que pese a estar excluidos de la comunión, no están excluidos de la Iglesia Dichos expertos apuntan que Benedicto XVI apostará por dar mayor relevancia a la pastoral de los divorciados destacando que estas personas siguen siendo miembros de la Iglesia como bautizados y priorizando su participación en encuentros de oración, así como en la propia celebración eucarística, aunque no puedan tomar el cuerpo y la sangre de Cristo. De hecho, el Pontificio Consejo para la Familia cuenta, desde 1997, con una serie de recomendaciones, entre las que se incluyen en acompañamiento espiritual a los divorciados y a sus hijos. La Iglesia, ante el divorcio La Santa Sede siempre ha defendido la indisolubilidad del matrimonio, conminando a los fieles a no romper la convivencia conyugal. El Derecho Canónico y el Catecismo hablan del divorcio como una ofensa grave a la ley natural Código de Derecho Canónico. En su artículo 1151, se recuerda que los cónyuges tienen el deber y el derecho de matnener la convivencia conyugal, a no ser que les excuse una causa legítima No obstante, en el caso de adulterio, el cónyuge afectado tiene derecho a romper la convivencia conyugal, a no ser que hubiera consentido en el adulterio (art. 1152) Si uno de los cónyuges, además, pone en grave peligro espiritual o corporal al otro o a la prole proporciona al otro un motivo legítimo para separarse, con autorización del Ordinario del lugar (art. 1153) Catecismo. Entre bautizados católicos, el matrimonio roto y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte (pto. 2382) No obstante, se remite al Código de Derecho Canónico para legitimar la separación de los esposos con permanencia del vínculo matrimonial (pto. 2383) Para la Iglesia, el divorcio es una ofensa grave a la ley natural (pto. 2384) Contraer una nueva unión, aunque reconocida por la ley civil, aumenta la gravedad de la ruptura No obstante, puede ocurrir que uno de los cónyuges sea la víctima inocente del divorcio dictado en conformidad con la ley civil; entonces no contradice el precepto moral (pto. 2386) Un matrimonio civil en Madrid que queremos a estas personas que también sufren por nosotros En 1994, el entonces cardenal Ratzinger escribió una Carta sobre la recepción de la comunión Eucarística a divorciados vueltos a casar en la que llegaba a plantear una serie de soluciones pastorales para estas personas, si bien aclaraba que la Iglesia no podía reconocer estas situaciones co- ÁNGEL DE ANTONIO La Iglesia apuesta por el acompañamiento espiritual de estas personas y, en especial, de los hijos pesar de haberse esforzado sinceramente por salvar el anterior matrimonio, o bien cuando estuvieran convencidos de la nulidad del anterior matrimonio, sin poder demostrarla en el foro externo, o cuando ya hubieran recorrido un largo camino de reflexión y de penitencia, o incluso cuando por motivos moralmente válidos no pudieran satisfacer la obligación de separarse Nadie tiene una receta El Papa, que ya durante su época como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe planteó esta problemática, volvió a retomar la cuestión este verano, durante un encuentro con sacerdotes de la diócesis italiana de Aosta. En el mismo, el Santo Padre señaló como particularmente dolorosa la situación de los que se casaron por la Iglesia, pero no eran realmente creyentes, y lo hicieron por tradición, y luego, encontrándose en una nueva boda no válida se convierten, encuentran la fe y se sienten excluidos por el sacramento Ninguno de nosotros tiene una receta. Es necesario profundizar en ello destacó el Pontífice, quien recordó que, aunque en la vida religiosa de los divorciados creyentes falta una dimensión fundamental (el acceso a la comunión) no están excluidos del gran misterio de la Eucaristía Por ello, reclamó a los sacerdotes y a la comunidad eclesial que hagan experimentar a estas personas que, por una parte, tenemos que respetar el carácter indivisible del sacramento y, por otra parte, mo apropiadas o dentro de la comunión. Dichas soluciones calificadas por Ratzinger hace 11 años de pastorales, tolerantes y benévolas (y que se llevaron a cabo en algunas diócesis europeas) implicarían el acceso a la comunión eucarística en algunos casos, como el de los fieles que hubieran sido abandonados del todo injustamente, a La Biblia, a debate en el Vaticano Del 14 al 18 de septiembre tendrá lugar en el Vaticano un congreso en el que 400 expertos, procedentes de 98 países, debatirán sobre varios aspectos de la Biblia. El encuentro, organizado por la Federación Bíblica Católica y el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, tiene como objeto conmemorar el 40 aniversario de la promulgación dogmática del Concilio Vaticano II sobre la Revelación divina, Dei Verbum Entre los participantes, además de cardenales y obispos, se encuentran organizaciones, movimientos e individuos que se dedican de una u otra manera al trabajo bíblico: la pastoral, las traducciones y los estudios bíblicos. Está prevista la participación de representantes de otras iglesias y comunidades eclesiales, así como de otras religiones. Entre los relatores en el congreso, se encuentran el presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal alemán Walter Kasper; y el arzobispo emérito de Milán; el italia- Benedicto XVI, el pasado 28 de agosto en Roma no Carlo Maria Martini. La reunión concluirá con una celebración litúrgica en el interior de la basíli- REUTERS ca de San Pedro, a la que seguirá una audiencia privada con el Papa Benedicto XVI.